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La herencia paralizada del duque de Sevilla, en datos: empresas, inmobiliaria... y el título
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La herencia paralizada del duque de Sevilla, en datos: empresas, inmobiliaria... y el título

El legado de Francisco de Borbón Escasany sigue sin repartirse nueve meses después de su muerte, con más de seis millones en activos inmobiliarios y el ducado pendiente de publicarse en el BOE

Foto: Olivia de Borbón y su padre, Francisco, duque de Sevilla. (Gtres)
Olivia de Borbón y su padre, Francisco, duque de Sevilla. (Gtres)

La herencia del duque de Sevilla, Francisco de Borbón Escasany, continúa sin repartirse nueve meses después de su fallecimiento, en mayo de 2025, en un contexto marcado por el conflicto entre sus dos hijos, Olivia y Francisco de Borbón von Hardenberg. Según publicó este fin de semana María Eugenia Yagüe en LOC, el reparto del legado estaría paralizado por la negativa del hijo menor a aceptar el testamento paterno mientras no se resuelva la sucesión del ducado de Sevilla, un título que, de acuerdo con la ley, corresponde a la primogénita, pero cuya concesión definitiva aún no ha sido publicada en el BOE.

Más allá del título nobiliario, el legado del duque de Sevilla incluye un patrimonio empresarial e inmobiliario de notable dimensión, fruto de una larga carrera en el mundo de las finanzas, la banca y la inversión inmobiliaria. En el momento de su muerte, Francisco de Borbón Escasany seguía vinculado a varias sociedades, entre ellas Kingnoi SA (una consultora fundada en 1988) y, sobre todo, Keka SA, la histórica inmobiliaria familiar que compartía con su hermano Alfonso y que gestiona una cartera de activos valorada en más de seis millones de euros.

placeholder Francisco de Borbón y su hijo Francisco, a su llegada al tanatorio de Alfonso de Borbón. (Gtres)
Francisco de Borbón y su hijo Francisco, a su llegada al tanatorio de Alfonso de Borbón. (Gtres)

Keka, dedicada desde los años setenta a la adquisición y explotación de locales y edificios, posee inmuebles en algunas de las zonas más cotizadas de Madrid, Barcelona y Sevilla, como las calles Almirante, Conde de Aranda o Núñez de Balboa, la Ronda de Atocha o la Plaza Nueva de Sevilla, además de activos en Las Ramblas. Tras el fallecimiento casi simultáneo de los dos hermanos Borbón Escasany, la gestión de la sociedad pasó a manos de sus respectivos herederos, con Olivia de Borbón como consejera y secretaria, y su primo Alfonso de Borbón Yordi como presidente.

Junto a este patrimonio empresarial, el testamento del duque de Sevilla incluye también bienes personales, entre ellos su vivienda en Marbella, así como participaciones en otras sociedades y activos financieros. Según fuentes cercanas a la familia, es precisamente la aceptación formal de este testamento paterno la que permanece bloqueada, a diferencia de la herencia materna, la de Beatrice von Hardenberg, fallecida en 2020, que ya fue repartida y de la que ambos hermanos disfrutan desde entonces.

Francisco de Borbón Escasany, duque de Sevilla, falleció el pasado 20 de mayo a los 82 años, tan solo unos días después que su hermano Alfonso. Ambos representaron a la perfección ese perfil de aristócrata moderno, capaz de compaginar una sólida carrera profesional con el arte del buen vivir. En la última etapa de su vida, Francisco presidió la firma Neftan, una gestora de fondos y consultora financiera con inversiones millonarias en diversos sectores, avalada por su experiencia y una agenda de contactos privilegiada.

La carrera de Francisco de Borbón fue prolífica y abarcó numerosos campos. Comenzó en 1973 como director del banco de negocios londinense Hill Samuel & Co. Limited. Pasó cinco años como director de financiación y director del área de Europa del Banco de Vizcaya en Madrid; fue presidente y director general del Miami National Bank, y presidente del Cannon Group Iberoamérica. Además, fue fundador de Internacional de Equipos Científicos (IECSA), una sociedad especializada en el desarrollo de infraestructuras en áreas como la sanidad (construyó hospitales en varios países), la educación o la agroindustria. "Estos cargos lo han llevado a conocer, como banquero y empresario, a decenas de jefes de Estado", se lee en una de las últimas entrevistas que concedió, a 'El Español'.

placeholder El duque, con su hijo Francisco. (Cortesía)
El duque, con su hijo Francisco. (Cortesía)

En lo personal, esta rama de la familia no poseía grandes fincas. "Hace años teníamos un palacete en López de Hoyos, pero hicieron la estación de Atocha Norte y nos lo tiraron. Hoy tenemos esta casa en Madrid, que es de mi mujer, y otra en Marbella, donde guardo una gran colección de libros", confesó en la citada entrevista.

El conflicto se produce en paralelo al proceso administrativo para la sucesión del ducado de Sevilla, solicitado por Olivia de Borbón en su condición de hija mayor y amparada por la Ley de Igualdad de Títulos Nobiliarios. Aunque su padre expresó en vida su deseo de que el título recayera en su hijo varón, la legalidad favorece a Olivia, que espera desde hace meses la publicación oficial de la concesión. Las fuentes citadas por LOC sostienen que Francisco de Borbón estaría utilizando el bloqueo de la herencia como elemento de presión en este pulso familiar.

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Olivia de Borbón solicitó el título en junio de 2025, justo un mes después de fallecer su padre. El protocolo marca 30 días para publicar la sucesión en caso de que no haya ningún solicitante de mayor derecho, pero aún no se ha publicado la sucesión.

Mientras tanto, la relación entre los dos hermanos es inexistente y el enfrentamiento se ha enquistado en un momento especialmente delicado para Francisco de Borbón, investigado judicialmente en una causa por presunto blanqueo de capitales. Un contexto personal y judicial que añade tensión a una herencia relevante tanto por su volumen económico como por el simbolismo de un título histórico que sigue, por ahora, en el limbo administrativo.

La herencia del duque de Sevilla, Francisco de Borbón Escasany, continúa sin repartirse nueve meses después de su fallecimiento, en mayo de 2025, en un contexto marcado por el conflicto entre sus dos hijos, Olivia y Francisco de Borbón von Hardenberg. Según publicó este fin de semana María Eugenia Yagüe en LOC, el reparto del legado estaría paralizado por la negativa del hijo menor a aceptar el testamento paterno mientras no se resuelva la sucesión del ducado de Sevilla, un título que, de acuerdo con la ley, corresponde a la primogénita, pero cuya concesión definitiva aún no ha sido publicada en el BOE.

Nobleza Olivia de Borbón
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