Los Flores, esa familia de pícaros
  1. Noticias
de lola flores a lolita

Los Flores, esa familia de pícaros

La táctica de Lolita en su separación de Pablo Durán se corresponde con otras de su familia a la hora de salir al paso de dificultades varias con la ayuda de los medios

Foto: Rosario, Antonio, Lola Flores y Lolita, en una imagen de archivo (Gtres)
Rosario, Antonio, Lola Flores y Lolita, en una imagen de archivo (Gtres)

Un clan que siempre se ha manejado bien con la prensa y el público. La familia Flores es parte de la historia del artisteo patrio desde que, en los años 40, Lola Flores bailase al son de aquella ‘niña de fuego’ de Manolo Caracol. A lo largo de la evolución de la saga, han abundado los problemas con Hacienda o las deudas que han tenido que ser subsanadas de forma que la prensa y hasta el público han acabado siendo partícipes de los vaivenes económicos de sus integrantes. La última en hacerlo ha sido Lolita que, antes de anunciar su separación de Pablo Durán, ha hablado de los pormenores que han llevado al distanciamiento de la pareja en platós y revistas del corazón previo pago. Ha sido una forma de sobrellevar las deudas que la cantante tiene acumuladas a raíz de varios impagos ocasionados por la tienda que montó hace años, aquella en la que pretendía vender sus propias creaciones.

Una actitud nada censurable a la que, seguramente, recurriría cualquiera en la misma situación y que, de hecho, no es nueva en el clan Flores. En 2009 muchos se llevaron las manos a la cabeza cuando se publicó que Rosario, la pequeña de la familia, tenía supuestos problemas con Hacienda por evasión de impuestos, algo que ella desmintió. Según algunos medios, el Ayuntamiento de Madrid abrió dos procedimientos de embargo por impago de impuestos a Producciones Artísticas Charton S. L., empresa encargada de gestionar los derechos de la cantante, en 2004 y 2005.

La noticia, publicada en 2009, coincidió en el tiempo con las manifestaciones de la cantante ante el Ministerio de Industria en las que exigía, junto a compañeros y amigos como Antonio Carmona, que se acabasen las descargas ilegales que les perjudicaban de lleno. “¡Nos estamos muriendo de hambre!”, aseguraba la hija de ‘la Faraona’. De la deuda nunca más se supo y la cantante, quizá la más discreta de su casa, quiso negarlo de forma categórica. Para algunos maliciosos, la protesta callejera fue otra forma de pillería por parte de la familia.

“Si una peseta me diera cada español”

Sin embargo, el ejemplo perfecto de picaresca fue el de Lola Flores. La artista, de cuya muerte se cumplen este año dos décadas, dio muestras de su genialidad y carisma dejando frases para la posteridad como “si me queréis, ¡irse de aquí!”, pronunciada en la caótica boda de su hija mayor o aquel “si una peseta me diera cada español”. Esa petición a los ciudadanos surgió de un olvido que le costó a la artista la friolera de 28 millones de las antiguas pesetas y que consistió en no hacer la declaración de la Renta entre 1982 y 1985. El juicio se acabó celebrando en 1989 y 'la Faraona’ adujo ante el fiscal un descuido. Con su talante de siempre, aseguró ante todas las cámaras habidas y por haber que ella siempre había tributado tal y como mandaba la ley. “He tenido un fallo por dejarlo ir, porque creí que me avisarían y no creí que me cogerían un poco de conejo de Indias, a la trabajadora, a la curranta”, dijo ella con lágrimas en los ojos ante los periodistas.

Con el tiempo, muchos vieron en la actitud pícara y espontánea de la artista un acto reflejo ante una medida ejemplarizante que se nutrió del morbo de todo un país al ver en el banquillo a uno de sus grandes emblemas.

Con el tiempo, las exclusivas se convirtieron para la familia en una forma de salir de los apuros económicos. No ha sido raro ver a Lolita en los platós hablando de su cáncer de útero en 2010 (en el programa ¿Dónde estás, corazón?) o mostrar las imágenes de su boda con Pablo Durán en ¡Hola!. Algo habitual en muchos famosos que, sin embargo, no ha empañado ni empaña el prestigio artístico de una familia que se lo ha ganado a pulso. Un ejemplo de que los caminos de la fama nunca son perfectos. Los famosos como los Flores, tampoco.

Lolita Flores Rosario Flores Antonio Carmona
El redactor recomienda