Las legumbres son un alimento fundamental en la dieta mediterránea gracias a su alto contenido en fibra, proteínas y minerales. Sin embargo, muchas personas experimentan molestias digestivas tras consumirlas en conserva, especialmente aquellas compradas en supermercados. Esto se debe, en muchos casos, a los procesos industriales utilizados en su envasado y conservación.
Las legumbres en conserva no siempre son de calidad. (Pexels/ taha balta)
Las legumbres en bote suelen contener ciertos aditivos como estabilizantes y conservantes, además de un exceso de sal que puede afectar la digestión. Además, en su producción industrial, el tiempo de remojo y cocción puede no ser el más adecuado, lo que influye en la digestibilidad del producto. Por esta razón, muchas personas encuentran que estas legumbres les resultan pesadas o generan hinchazón.
Una alternativa para evitar este problema es optar por legumbres en conserva de marcas especializadas, que suelen emplear procesos más naturales y cuidadosos. Estas opciones, disponibles en tiendas especializadas o mercados locales, suelen estar elaboradas sin aditivos innecesarios y con un proceso de cocción más adecuado, lo que facilita su digestión.
Las conservas de mayor calidad se suelen vender en comercios locales. (Pexels/ Antoni Shkraba)
Para quienes prefieren una opción completamente natural, cocinar legumbres secas en casa sigue siendo la mejor alternativa. De esta manera, es posible controlar el tiempo de remojo, la cocción y evitar cualquier aditivo innecesario, asegurando una mejor tolerancia digestiva sin renunciar a sus beneficios nutricionales.
Las legumbres son un alimento fundamental en la dieta mediterránea gracias a su alto contenido en fibra, proteínas y minerales. Sin embargo, muchas personas experimentan molestias digestivas tras consumirlas en conserva, especialmente aquellas compradas en supermercados. Esto se debe, en muchos casos, a los procesos industriales utilizados en su envasado y conservación.