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fallece el príncipe de tirnovo

La embajada búlgara en España: "¿Quién es Kardam de Bulgaria?"

El padre del recién fallecido Kardam de Bulgaria fue un soberano en el exilio durante 50 años. Regresó a su país como primer ministro. Ahora litiga para que el Estado búlgaro no expropie sus bienes

Foto: El príncipe de Tirnovo, Kardam de Bulgaria, falleció el martes pasado (Vanitatis)
El príncipe de Tirnovo, Kardam de Bulgaria, falleció el martes pasado (Vanitatis)

Mediodía del martes 7 de abril. Simeón Sajonia-Coburgo Gotha (77 años) lanza un comunicado en su web. En él anuncia la muerte de su primogénito causada por una infección pulmonar seis años después de que un accidente de tráfico lo dejara postrado en una cama. La redacción de Vanitatis contacta con la Embajada de Bulgaria en Madrid para recabar más datos. La reacción de uno de los trabajadores de la legación al ser preguntado por el príncipe Kardam (52) es la siguiente: “Disculpe, pero no sabemos quién es”. Este lapsus quizá estuviera motivado porque, en su país de origen, se abolió la monarquía hace más de 68 años. Pero el primogénito del monarca depuesto no debería ser un personaje del todo desconocido en la historia más reciente de Bulgaria. En cierto modo, este es el reflejo de la situación de una familia real que fue depuesta y obligada a exiliarse. 

Simeón de Bulgaria apenas contaba con diez años cuando, un 16 de septiembre de 1946, puso rumbo al exilio. Se había convertido en rey a los seis tras la muerte prematura de su padre, Boris III. Con la instauración de una República comunista abandonó su país casi a escondidas. Un tren que, además de alejarlo en el tiempo –tardó 50 años en regresar–, lo alejó geográficamente. Hizo parada en Egipto para, finalmente, recalar en España. El lugar donde estudió y donde conoció a la que se convertiría en su esposa allá por 1962: Margarita Gómez-Acebo (80), prima del marido de la infanta Pilar. Una tierra en la que vio nacer y crecer a sus cinco hijos y que también le ha arrebatado la vida de su primogénito (y heredero) Kardam. 

Simeón de Bulgaria, en una imagen de archivo (Gtres)
Simeón de Bulgaria, en una imagen de archivo (Gtres)

Regresó a su tierra natal en 1996. Y en aquella primera visita oficial 50 años después de salir por la puerta de atrás, hizo toda una declaración de intenciones: la de presentarse como candidato a la jefatura del Estado de Bulgaria. “No quiero descartar nada; solo quiero ver la reacción de la gente: todo queda en manos de mis compatriotas”, dijo entonces. No llegaría a hacerse con la presidencia de la república, pero sí logró ser primer ministro con un partido hecho a medida: Movimiento Nacional Simeón II (MNS), en 2001.

Los búlgaros que demostraron ser más simeonistas que monárquicos apodarían al otrora premier como “el rey republicano”. Simeón formó un gobierno improvisado compuesto por jóvenes expatriados rescatados de bancos de inversiones internacionales. Al frente de  aquel Ejecutivo se puso como objetivo la recuperación económica del país y su entrada en la Unión Europea. Nunca tuvo intención de restaurar la institución que un día representó. Eso sí, cuatro años más tarde, el MNS no validó su reelección.

Destronado de nuevo, abandonó la política en 2009. Fecha en que no consiguió el mínimo de diputados necesarios para que su partido tuviera peso en el Parlamento búlgaro. Antes de hacerse con la presidencia del Gobierno, en 1998, el Tribunal Constitucional de Bulgaria aprobó que los bienes pertenecientes a la familia de Simeón fueran restituidos –como el palacio de Vranya–. En 2012, por ejemplo, después de abandonar la política, la Justicia le denegó la propiedad del palacio de Krichim. 

Litiga por las propiedades de la familia real

En noviembre del pasado año, el rey comenzó un litigio contra la confiscación por parte del Estado de algunas de las propiedades que le habían sido restablecidas. A pesar de que el Gobierno hablaba de que, con este gesto, se desacreditaban ante inversores internacionales, lo cierto es que Simeón se llegó a mostrar muy combativo en su web: “Aquellos que vean lo que hace el Estado con estas propiedades se lo pensarán dos veces antes de invertir en Bulgaria”.

Simeón de Bulgaria y Margarita Gómez-Acebo en la boda de Victoria de Suecia en 2010 (EFE)
Simeón de Bulgaria y Margarita Gómez-Acebo en la boda de Victoria de Suecia en 2010 (EFE)

Un tribunal de Sofía validó hace unos meses la recuperación del palacio de Sitnyankovo y un chalé de caza. Ambas 'expropiaciones' fueron recurridas por el monarca. Ya en 2011, el gobierno de Boiko Borisov, a la sazón primer ministro de Bulgaria y exguardaespaldas de Simeón II, presentó varias demandas para que los palacios de Sitnyankovo y de Vranya y uno de los chalés volvieran a ser propiedad del Estado. Aunque el litigio sobre el palacio de Vranya aún no se ha resuelto.

Por lo pronto, Simeón II ha decidido ir a más. Las reclamaciones de algunas de estas propiedades ya están en manos de los miembros del Tribunal de Estrasburgo. Cuestión de orgullo o no, quizá el rey busque exiliarse a Bulgaria. Para vivir un retiro. Para quedarse en un país que le ha brindado tantas jornadas de pena o gloria.

Nota de aclaración

Por otra parte, la Embajada de la República de Bulgaria ha contactado con este medio para realizar alguna aclaración sobre el texto anteriormente expuesto. A continuación, publicamos la nota íntegra que han facilitado desde la legación: 

"La Embajada de la República de Bulgaria en España expresa al periódico digital 'El Confidencial' su desacuerdo por algunos detalles del contenido del artículo La embajada búlgara en España: "¿Quién es Kardam de Bulgaria?" con autor Juanjo Madrigal, publicado el 11 de abril de 2015, en la sección 'Vanitatis' de 'El Confidencial'. En particular, la Embajada considera que dicho artículo no refleja de manera correcta la conversación mantenida entre un representante del periódico y una persona de esta misión, y manifiesta que este tipo de inexactitudes y declaraciones sesgadas afectan negativamente la imagen de esta entidad diplomática, por lo cual necesitan ser aclaradas.

La Embajada de Bulgaria cuestiona de manera rotunda la afirmación de 'El Confidencial' de que la respuesta de “uno de los trabajadores de la legación al ser preguntado por el príncipe Kardam” fuera la siguiente: “Disculpe, pero no sabemos quién es”. 

En la conversación mantenida por teléfono el día 7 de abril, la persona de la embajada había dicho que en aquel momento no podría confirmar la defunción del hijo mayor de Simeón de Bulgaria, pidiéndoles a los periodistas que llamaran más tarde después que ella ya pudiera facilitarles una información contrastada. Algo que no sucedió, puesto que del periódico no volvieron a llamar.

La Embajada de la República de Bulgaria en España siempre ha actuado con transparencia, tratando de facilitar a los ciudadanos españoles, incluidos los medios de comunicación de este país, la información fidedigna, y lamenta la publicación de semejantes tergiversaciones en un medio de comunicación de renombre como 'El Confidencial'".

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