Mary de Dinamarca gana el segundo asalto a su suegra
La agenda real danesa parece no dar para más: después de una semana de festejos que acabará mañana con un espectáculo llamado “Toda Dinamarca celebra el
La agenda real danesa parece no dar para más: después de una semana de festejos que acabará mañana con un espectáculo llamado “Toda Dinamarca celebra el príncipe heredero”, el colofón de glamour y estilo parecía aportarlo esta mañana la misma reina, Margarita II, que acudía al balcón del Palacio de Amalienborg donde se celebraba a su sucesor, Federico de Dinamarca.
Allí se mostraba con un impactante a la par que moderno vestido color fucsia por debajo de la rodilla solo combinado con un pequeño broche y que eclipsaba a su nuera, la princesa Mary. Pero ésta última había guardado la artillería pesada de su guardarropa para la gala de esta noche, en la que irrumpía junto a su celebrado esposo Federico en un carruaje reservado para los eventos reales de mayor trascendencia.
Para la ocasión, la princesa Mary seleccionaba un clásico y elegante vestido de tonalidad beige con un minucioso trabajo de pedrería y encaje que combinaba a la perfección con un clutch a juego y una tiara -convertible en gargantilla- que ella misma se autoregaló del catálogo de Bruun Rasmuseen. La pieza, valorada en 4.000 euros junto a unos pendientes a juego, está compuesta de oro y plata de 14kt. Una apuesta segura para quienes pensaron que iba a pasar desapercibida.
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Hoy el protagonista absoluto era Federico de Dinamarca, quien llega a los 50 en un excelente momento de popularidad, aunque ha resultado inevitable vivir un auténtico duelo de glamour entre suegra y nuera. Al final del día, el resultado ha sido el más justo: un empate a uno.
La agenda real danesa parece no dar para más: después de una semana de festejos que acabará mañana con un espectáculo llamado “Toda Dinamarca celebra el príncipe heredero”, el colofón de glamour y estilo parecía aportarlo esta mañana la misma reina, Margarita II, que acudía al balcón del Palacio de Amalienborg donde se celebraba a su sucesor, Federico de Dinamarca.