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EL PRINCIPE SIN CORONA

El príncipe Andrés, castigado sin 'cumple': las represalias (públicas) de Isabel II

Aunque parece que de puertas para adentro sigue siendo su ojito derecho, la monarca ha tomado una medida muy dolorosa y humillante para el duque de York

Foto: La reina Isabel II y el príncipe Andrés, en una imagen de archivo. (EFE)
La reina Isabel II y el príncipe Andrés, en una imagen de archivo. (EFE)

Como era de esperar, aún no han acabado las consecuencias y 'castigos' para el príncipe Andrés y su cuestionada amistad con Jeffrey Epstein. La entrevista ofrecida a la BBC para explicar esta relación y su supuesta implicación en la trama de tráfico sexual de menores encabezada por el empresario tenía intención de ser un lavado de imagen, pero ha tenido el efecto contrario. El resultado: Andrés dimitía de sus funciones públicas el pasado miércoles, en un movimiento histórico alentado -o forzado- para muchos, por la reina Isabel, quien acaba de dar a su hijo la estocada definitiva, al menos de forma pública.

Y es que, además de las numerosas organizaciones que han roto su vínculo con el duque de York, lo que ya supone un varapalo importante para él, la reina Isabel ha decidido no celebrar su 60 cumpleaños en la forma en la que estaba previsto. Según el 'Sunday Times', la monarca estaba preparando un gran evento para el próximo febrero, cuando Andrés alcanza la cifra redonda, al que iban a asistir representantes de sus patrocinios. Pero ni fiesta, ni patrocinios, ni evento público. La celebración se limitará a una cena privada en familia, sin acceso de la prensa y sin que trascienda mucho más que el lugar y los invitados.

La reina Isabel y el príncipe Andrés, en una imagen de archivo. (Reuters)
La reina Isabel y el príncipe Andrés, en una imagen de archivo. (Reuters)

Así que el 60 cumpleaños de Andrés sería el otro gran evento previsto para 2020 -la otra gran cita es la boda de la princesa Beatriz- que se vería afectado por sus desacertadas decisiones. La cancelación de su cumpleaños es la forma que tiene la reina Isabel de decir en público que hacer daño a la Corona, voluntaria o involuntariamente, tiene sus consecuencias. Claro que la actitud en privado es muy diferente. Y es que solo dos días después de su dimisión, algunos fotógrafos sorprendieron a madre e hijo paseando a caballo por los terrenos de Windsor, en actitud cordial y sin tensión aparente.

Estas imágenes ya han sido muy criticadas por los medios británicos, especialmente por el hecho de que fuentes de Buckingham llegaron a afirmar que la reina Isabel no sabía nada de la entrevista: "Andrew tuvo una conversación con la reina, haciéndole saber que planeaba abordar la controversia, pero sin entrar en detalles". Unas explicaciones que no convencen a nadie. Primero, porque la entrevista se realizó en Buckingham. Segundo, porque el resultado ha sido tan desastroso que, viendo el bucólico paseo a caballo, nadie cree que la todopoderosa Isabel II no estuviera enterada.

La reina Isabel, de paseo a caballo con el duque de York. (Cordon Press)
La reina Isabel, de paseo a caballo con el duque de York. (Cordon Press)

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