Mohamed VI se opera del corazón en palacio para sortear riesgos por la covid-19
  1. Casas Reales
CASA REAL DE MARRUECOS

Mohamed VI se opera del corazón en palacio para sortear riesgos por la covid-19

El monarca no quiso viajar fuera de su país mientras dure la pandemia del coronavirus, que azota al reino alauí con más moderación que a sus vecinos europeos

Foto: Mohamed VI se opera del corazón en palacio para sortear riesgos por la covid-19
Mohamed VI se opera del corazón en palacio para sortear riesgos por la covid-19

El rey Mohamed VI de Marruecos, de 56 años, se ha vuelto a operar, pero por primera vez lo ha hecho en su propio país y no en París como en anteriores ocasiones. El monarca no ha querido, probablemente, viajar al extranjero cuando la covid-19 azota aún a su reino, aunque con más moderación que a muchos de sus vecinos europeos.

Un comunicado de la Casa Real anunció el domingo por la noche: “Su Majestad el Rey Mohamed VI, que Dios le glorifique y le proteja, presentó una reiteración del desorden del ritmo cardiaco, tipo aleteo auricular en corazón sano (…), los médicos preconizaron una ablación complementaria por radiofrecuencia. La intervención fue un éxito total (…)”, concluye.

El comunicado está firmado por cinco médicos, tres marroquíes y dos franceses, que le operaron en la clínica del Palacio Real de Rabat. Los franceses, Olivier Dubourg, jefe de Cardiología del Hospital Ambroise Paré de París, y el arritmólogo Olivier Thomas formaban parte del equipo que ya le atendió en febrero de 2018 en la capital francesa.

Mohamed, en una operación anterior. (Casa Real de Marruecos)
Mohamed, en una operación anterior. (Casa Real de Marruecos)

La operación, que no reviste gravedad, debía requerir cierta urgencia. Mohamed VI preparaba, como cada año, sus vacaciones en la costa norte de Marruecos, entre su residencia de Rincón y sus palacios de Tetuán y Tánger, pero cambió repentinamente sus planes y se quedó en el palacio de Sjirat, al borde del Atlántico y al lado de Rabat. Las arritmias cardiacas, como la que padecía el monarca, deben ser atajadas con rapidez para evitar tromboembolismos.

La intervención consiste en introducir un catéter por la arteria femoral hasta localizar la arritmia y suprimirla con radiofrecuencia. Dura varias horas, pero no es nada invasiva y el postoperatorio es breve y sencillo. La arritmia suele reproducirse en algunos pacientes, como le ha sucedido al monarca, que ya fue intervenido en París hace 28 meses. Entonces su postoperatorio se alargó 50 días en París.

Falsos rumores

Un año antes, en septiembre de 2017, también había sido intervenido en el centro oftalmológico parisino Quinze-Vingt de un pterigion en el ojo izquierdo, es decir, de un crecimiento anormal del tejido de la conjuntiva que se extendía sobre la córnea y probablemente dificultaba la visión.

La prensa oficialista marroquí alababa entonces, y lo sigue haciendo ahora, la transparencia del Palacio Real, que informaba a posteriori, a través de comunicados, de estas operaciones quirúrgicas. En las redes sociales criticaban, en cambio, al monarca por no fiarse de la sanidad marroquí. El doctor Othmane Boumaalif osó, incluso, escribir en el diario digital marroquí 'Le Desk' que la elección de Francia “reaviva el cuestionamiento de la eficacia y eficiencia del sistema de salud (…)” de Marruecos.

Un par de medios de comunicación argelinos y algunos perfiles en las redes propagaron falsos rumores sobre una huida del soberano alauí del país, a principios de la primavera, para ponerse a salvo de la pandemia refugiándose en su villa de Pointe-Denis (Gabón) o incluso en una de las islas de Canarias con menor número de infectados.

Mohamed VI, en una imagen de archivo. (Getty)
Mohamed VI, en una imagen de archivo. (Getty)

Mohamed VI ha permanecido, sin embargo, durante toda la pandemia entre Casablanca y Rabat aunque apenas ha sido visto un par de veces en imágenes grabadas en público, una de ellas en mayo rezando en el Mausoleo Mohamed V de la capital con motivo del aniversario de la muerte de su abuelo. Viajar ahora fuera de Marruecos, cuando marroquíes que siguen tratamientos médicos en el extranjero no pueden hacerlo porque las fronteras están cerradas, hubiese sido un mal ejemplo.

Esta enfermedad infecciosa le ha rozado al monarca porque nada menos que 128 soldados de la Guardia Real dieron positivo en el test de la covid-19 que les hicieron en abril, lo que incitó al rey a destituir a su jefe, el general de división Mimoum Mansouri, de 74 años, que mandaba ese cuerpo en el que ingresó en 1980. Le señaló así como si fuera el culpable de la propagación del virus entre sus hombres.

Historial clínico

La elección del Palacio Real, transformando su quirófano en sala de hemodinámica para poder operarle, en lugar del hospital militar Mohamed V de Rabat, es achacable al empeño por ser discretos y evitar cualquier riesgo de contagio de la covid-19. La pandemia no ha causado, sin embargo, estragos en Marruecos, donde hasta el lunes por la mañana solo se habían registrado 8.838 infectados y 212 fallecidos. Los Ministerios de Interior y Sanidad marroquíes anunciaron el sábado pasado que todos los enfermos de la covid-19 van a ser concentrados en los hospitales militares de Benslimane y Benguerir.

El escaso impacto de la enfermedad infecciosa en Marruecos se debe a las drásticas medidas de aislamiento del país y de confinamiento de su población adoptadas por unas autoridades muy conscientes de la fragilidad de su sistema sanitario, que podría facilmente colapsar. La radicalidad de las medidas quizás guarde también relación con la delicada salud de Mohamed VI, que forma parte de un grupo de riesgo.

Mohamed VI, en un acto público. (EFE)
Mohamed VI, en un acto público. (EFE)

Al margen de sus arritmias, el soberano tiene problemas respiratorios como salta a la vista cuando se ahoga un poco al subir unas escaleras ante las cámaras de televisión, como pasó en la cumbre del clima de París en 2015, o cuando pronuncia una alocución. A diferencia de los monarcas europeos, Mohamed VI no se ha dirigido a su pueblo durante la crisis sanitaria. Pronunciará, sin duda, su primer discurso del año el 30 de julio con motivo de la Fiesta del Trono, que conmemora su entronización.

En septiembre del año pasado, el rey no acudió, por ejemplo, al funeral en París por el expresidente francés, Jacques Chirac, pese a que este fue siempre considerado como un gran amigo de Marruecos. El Palacio Real indicó entonces que el médico del rey le había prescrito reposo porque padecía una neumonitis bilateral aguda de origen vírica. En su libro 'Mohamed VI, derrière les masques' ('Mohamed VI, detrás de las máscaras', París 2014), el periodista marroquí Omar Brouksy asegura incluso que el monarca es asmático.

Rey Mohamed VI
El redactor recomienda