Ernesto de Hannover toca fondo: detenido por la policía y trasladado a un psiquiátrico
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EL PRÍNCIPE DEL ESCÁNDALO

Ernesto de Hannover toca fondo: detenido por la policía y trasladado a un psiquiátrico

El príncipe alemán, que acaba de convertirse de nuevo en abuelo, ha tenido un grave altercado con la policía austriaca, en un caso cargado de contradicciones

placeholder Foto: Ernesto de Hannover, en la boda religiosa de Sassa y Christian. (EFE)
Ernesto de Hannover, en la boda religiosa de Sassa y Christian. (EFE)

Hace solo unos días, hablábamos del nacimiento de los mellizos de Sassa de Osma y Christian de Hannover y cómo habían dado a Ernesto de Hannover su tercer y cuarto nieto, mientras el príncipe alemán, que mantiene una tensa relación con sus hijos, parecía desaparecido mediáticamente. Pues bien, el que aún es marido de la princesa Carolina de Mónaco ha vuelto a dar señales de vida, pero no precisamente para compartir su felicidad por el aumento de la familia o dar la enhorabuena a su hijo y su nuera. Ernesto ha sido protagonista de un incidente muy desagradable que ha acabado con sus huesos en un centro psiquiátrico.

Es el portal austriaco 'Kronen' quien da toda la información, además de unas fotografías recientes del príncipe Ernesto, que desgraciadamente no podemos reproducir por cuestiones de derechos. Pero sí las pueden ver en el enlace que les ponemos más abajo. Comprobarán que el alemán aparece completamente demacrado y mucho más delgado en este reportaje, para el que él mismo da la versión de lo sucedido a la mencionada publicación. Una versión que, por cierto, nada tiene que ver con la policial y que podría protagonizar cualquier guion de una película.

Era la una de la madrugada del miércoles, día 15 de julio, cuando los servicios de emergencia de la zona de Grünau im Almtal, la localidad austriaca donde vive, recibieron una llamada de un hombre que decía estar siendo asesinado. Un hombre que no era otro que Ernesto de Hannover. Cuando la policía llegó a la casa, se encontraron con una pareja que decía no saber nada de la llamada ni de la situación descrita y que ayudaron a la policía a buscar al príncipe alemán, al que encontraron en el pabellón de caza de su finca. Al ver a la pareja, comenzó a ponerse agresivo y a echarles de allí, alegando que el hombre estaba intentando matarlo porque no le daba su medicamento.

La agresividad de Ernesto de Hannover fue a más, hasta agarrar la cabeza de uno de los agentes, que se defendió arrojándolo al suelo de una patada. La reacción del alemán no se hizo esperar y amenazó a los policía con un cuchillo de 30 centímetros. El resultado fue un Ernesto reducido en el suelo y, no sin resistencia, detenido para llevarlo a la unidad de psiquiatría del hospital Vöcklabruck, donde estuvo ingresado unas horas hasta que los médicos lo consideraron estabilizado para que volviera a casa.

placeholder El príncipe Ernesto de Hannover, en una imagen de archivo. (Getty)
El príncipe Ernesto de Hannover, en una imagen de archivo. (Getty)

Ahora bien, como decíamos, la versión que da Ernesto de Hannover es muy diferente. Según él, llamó porque tenía una hipoglucemia y se encontraba muy mal, por lo que apremió a los servicios de emergencia. El príncipe ha denunciado que los agentes le bajaron los pantalones, le golpearon y le arrastraron por toda la habitación, y niega todas las acusaciones que refleja el informe, además de que amenaza con presentar denuncias contra la policía y el personal de psiquiatría. Y, aunque la presunción de inocencia se aplica a ambas partes, las autoridades están valorando quitarle la licencia de armas, por lo que está claro que ven indicios de que su estado mental puede presentar un peligro tanto para él mismo como para otros.

Aunque sí parece el más grave de los escándalos que ha protagonizado hasta ahora el marido de Carolina de Mónaco, no es, ni de lejos, el único. En la retina quedan las imágenes de Ernesto golpeando a un cámara con un paraguas, en 1998. El mismo año, pateó a otro fotógrafo en el Festival de Salzburgo, por lo que fue condenado a ocho meses de prisión y una multa de 500.000 marcos. Pero tampoco se olvidan las imágenes del príncipe orinando en el pabellón turco de la Exposición Universal de Hannover, en 2000, además de su altercado con un hotelero alemán en Kenia en 2004. Incidentes y actitudes que han derivado en muchos desencuentros con sus hijos, que no han visto otra salida a la situación que arrebatarle el control de sus propiedades, algo que se está dirimiendo aún en los tribunales.

placeholder Ernesto Jr. y Christian de Hannover con sus parejas, en una imagen de archivo. (Cordon Press)
Ernesto Jr. y Christian de Hannover con sus parejas, en una imagen de archivo. (Cordon Press)
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