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SU GRAN DÍA

Una tiara de 7 euros: el truco del peluquero de Kate Middleton para peinarla en su boda

James Pryce, peluquero de la duquesa de Cambridge, trabajó previamente con una tiara radicalmente diferente a la que escogió para casarse

Foto: Kate Middleton, el día de su boda. (Getty)
Kate Middleton, el día de su boda. (Getty)
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La imagen de Kate Middleton vestida de novia ha sido una de las más icónicas en la última década en el Reino Unido, sino la que más. Aquel 29 de abril de 2011 se desvelaban algunos de los grandes secretos que toda novia guarda con celo hasta ese mismo día, como el vestido o el peinado. Su estilismo aquel día no dejó indiferente a nadie y se ganó el aplauso unánime de los expertos, especialmente por su melena, una de sus señas de identidad, que quiso lucir con un semi recogido, dejándola suelta y con movimiento, en lugar de optar por un peinado elaborado peinado, más habitual en una novia.

Uno de los responsables de su imagen fue el peluquero James Pryce, que trabajó desde semanas antes para que Kate Middleton tuviera el peinado perfecto y lograra brillar en un día en el que tendría a muchos millones de personas en todo el mundo pendientes de su imagen. Hasta 15 pruebas hicieron falta para conseguir el resultado que luego vimos en la Abadía de Westminster. Pruebas de las que la entonces prometida del príncipe Guillermo se libró, ya que el peluquero empleó a una asistente personal como modelo para sus ensayos.

El príncipe Guillermo y Kate Middleton, recién casados. (Getty)
El príncipe Guillermo y Kate Middleton, recién casados. (Getty)

Había dos problemas que Pryce quería evitar. Uno de ellos, tener que trabajar con la tiara que Kate iba a lucir el día de su boda, la 'Halo' de Cartier, propiedad de la reina Isabel hasta ese mismo día. Una pieza muy valiosa -y no solo por los diamantes que la componen- y muy pesada, que tenían que sustituir de alguna manera para poder realizar las numerosas pruebas previas al gran día. Y la solución no pudo ser más diferente: el peluquero compró una pequeña diadema en la tienda Claire´s, conocida por sus productos de bajo coste e igual calidad, que no pasaba de los 7 euros. Una tiara de plástico fabricada en China e infinitamente más ligera que la de Cartier, pero que sirvió para que se pudiera practicar el peinado nupcial de la futura duquesa de Cambridge.

El otro objetivo a conseguir por James Pryce era que la tiara no se moviera de su lugar, algo que sí había sufrido la princesa Diana 30 años antes, cuando se la vio colocarse la tiara Spencer en varias ocasiones durante su boda. Un problema para el que también tuvieron solución: "Se nos ocurrió un concepto único para asegurarlo. Peinamos la parte superior para crear una base para que la tiara se sentara, luego lo hicimos una pequeña trenza en el medio y se lo cosí. Nunca había visto algo así en mi vida". Dos trucos sencillos para que Kate Middleton luciera perfecta en un día histórico.

El príncipe Guillermo y Kate Middleton, el día de su boda. (Getty)
El príncipe Guillermo y Kate Middleton, el día de su boda. (Getty)

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