Aunque en España llevamos ya más de un año sin ver a doña Letizia vestida de largo, en otras monarquías es habitual que reinas y princesas luzcan vestidos de gala en celebraciones, actos o cenas. Este mismo lunes, los reyes de los belgas asistieron a una cita musical y Matilde, siguiendo la etiqueta marcada, se vistió de largo con un impresionante y etéreo vestido de gala blanco de Natan con capa incorporada.
Felipe y Matilde asistieron a un concierto que tuvo lugar en el teatro Bozar de Bruselas. Durante estas semanas, se celebra el certamen de música Queen Elisabeth, con el que Matilde, gran amante de la música, está muy comprometida. Justo la noche de este lunes, Felipe y Matilde hicieron acto de presencia en las finales de piano, los dos muy arreglados: el monarca con traje y corbata, y su esposa, de blanco.
Los reyes de Bélgica en el concierto del concurso Reina Elisabeth. (Cordon Press)
La reina eligió para la ocasión un vestido de gala firmado por Natan, la casa de modas dirigida por Edouard Vermeulen en la que tanto confían también Máxima de Holanda y María Teresa de Luxemburgo. Se trata de un conjunto formado por un vestido tubo largo blanco con escote palabra de honor y una vaporosa capa de seda bordada con piedras transparentes que daba a Matilde una imagen angelical.
Fue en noviembre de 2024 cuando la reina estrenó este vestido para una cita muy especial durante su visita de Estado a Francia. Tras un gran banquete en el Palacio del Elíseo les tocaba a los reyes de los beglas organizar un acto en agradecimiento a la hospitalidad del gobierno francés. Felipe y Matilde se decidieron por una cena en el Centro Nacional de Arte y Cultura Georges Pompidou, en el marco de una exposición dedicada al surrealismo, donde la reina brilló con este diseño.
Felipe y Matilde de Bélgica. (Cordon Press)
Matilde completó su estilismo con unos zapatos de tacón con punta redonda, realizados en satén, y una cartera de mano brillante, a juego con la capa del vestido. Llevaba, además, unos discretos pendientes de diamantes que apenas se veían debido el volumen que dio a su peinado.
Este tipo de actos y celebraciones siguen siendo la ocasión perfecta para que las monarquías mantengan viva la tradición de los vestidos de gala, un símbolo de solemnidad y protocolo. Matilde, con su elección de prendas cuidadas y elegantes, refleja el compromiso de las monarquías con la cultura y las artes en este tipo de eventos.
Aunque en España llevamos ya más de un año sin ver a doña Letizia vestida de largo, en otras monarquías es habitual que reinas y princesas luzcan vestidos de gala en celebraciones, actos o cenas. Este mismo lunes, los reyes de los belgas asistieron a una cita musical y Matilde, siguiendo la etiqueta marcada, se vistió de largo con un impresionante y etéreo vestido de gala blanco de Natan con capa incorporada.