Un emirato en los Pirineos: la princesa árabe Lama bint Turki revoluciona la Cerdanya
Siete caballos, seis vehículos de escolta y un ejército de asistentes marcan la llegada de la nieta del primer rey de Arabia Saudí al corazón del veraneo de la burguesía catalana
Mientras la burguesía catalana desempolva las chaquetas de montar y repasa la carta del restaurante La Buixeda, una visitante inesperada -y poco local- ha alterado discretamente el paisaje ordenado de la Cerdanya.
La princesa Lama bint Turki Al Saud, nieta del primer rey de Arabia Saudí, ha instalado su séquito ecuestre en este rincón de los Pirineos donde el catalán se codea con el francés y los caballos importan casi tanto como los apellidos.
Su llegada, claro, no ha pasado inadvertida. Siete caballos de competición -con pedigrí más noble que el de muchos vecinos de Puigcerdà y alrededores- desembarcaron esta semana en camiones ventilados, acompañados por seis vehículos adicionales destinados a tareas logísticas, de escolta e intendencia. Al frente, una avanzadilla de mozos de cuadra, asistentes personales y personal de seguridad que, aunque discretos, no pueden evitar la coreografía que supone trasladar un pequeño emirato a mil metros de altitud.
No es la primera vez que la realeza saudí busca refugio en enclaves europeos para huir del calor del desierto y de las miradas indiscretas. Sin embargo, la elección de la Cerdanya resulta peculiar: destino de veraneo de la burguesía catalana, acostumbrada a alternar entre hípicas y campos de golf en un lugar donde todo es chic sin necesidad de proclamarlo. Por eso, la presencia de la princesa despierta una mezcla de fascinación y discreción muy ceretana: nadie comenta en público, pero todos conocen cada detalle.
Exalumna de Astolfi
Aficionada de siempre a la equitación, Lama bint Turki fue durante años entrenada por el jinete olímpico Luis Astolfi -para los más curiosos, exnovio de la infanta Elena-, aunque aquellos tiempos de botas y fustas quedaron atrás.
Hoy, la princesa prefiere ver los torneos desde la grada: contrata a un jinete profesional que compite en su nombre mientras ella dedica su verano a placeres más relajados, como navegar por la costa mediterránea en su barco privado o hacer escala en distintas capitales europeas, como ha hecho en las últimas semanas.
Se espera que llegue la próxima semana para supervisar el estado de sus monturas y, quizás, dejarse ver por las verdes y magníficas instalaciones del centro ecuestre local, con vocación internacional. También se espera la llegada de Cayetano Mártinez de Irujo la semana que viene.
600.000 euros
Aunque nada como el desembarco de la princesa Lama. Sus camiones son de última generación, modernos y súperlujosos, modelos que cuestan no menos que 600.000 euros en el mercado y que son casas exclusivas andantes, con capacidad para trasladasr también caballos.
Su presencia, calculada al milímetro, no generará fotos -faltaría más-, pero sí rumores, que ya circulan por cafés y cuadras con la misma naturalidad que el parte meteorológico. "¿Sabes lo de la princesa árabe?", es la pregunta que corre por las pistas con muchas y distintas respuestas. Para saber la realidad hay que preguntar mucho.
En un verano de noticias escasas y temperaturas al alza, el desembarco de la princesa saudí en la Cerdanya añade el toque de exotismo que tanto agradece la alta sociedad catalana: lujo silencioso, sin ostentación… aunque con abundante protocolo.
Mientras la burguesía catalana desempolva las chaquetas de montar y repasa la carta del restaurante La Buixeda, una visitante inesperada -y poco local- ha alterado discretamente el paisaje ordenado de la Cerdanya.