El rey Carlos III, de esmoquin, recibe al atractivo Aga Khan en Windsor para celebrar su aniversario como líder de los ismaelitas
El encuentro entre Rahim Al-Hussaini y Carlos III ha tenido lugar durante un viaje que el ismaelita está haciendo a Reino Unido y pone de manifiesto los lazos que siempre ha habido entre las dos familias
El rey Carlos III y el Aga Khan V, en la galería de Windsor. (Palacio de Buckingham)
Ayer, el rey Carlos III se vistió de esmoquin para recibir en Windsor al atractivo Aga Khan, por primera vez junto al monarca británico desde que se convirtió en líder de los ismaelitas hace un año. De hecho, la cena que sirvió como excusa se organizó para celebrar ese primera aniversario de su nombramiento tras la muerte de su padre, el anterior Aga Khan.
El encuentro entre el príncipe Rahim Al-Hussaini y Carlos III ha tenido lugar durante un viaje que el ismaelita está haciendo a Reino Unido y pone de manifiesto los lazos que siempre ha habido entre la Corona británica y la familia Aga Khan. Aunque no se han facilitado muchos detalles, sí se sabe que junto al príncipe se encontraba parte de su familia.
La imagen que se ha distribuido es la confirmación de la estrecha relación personal y diplomática entre ambos. Desde hace décadas, los Aga Khan han sido figuras respetadas en círculos reales y diplomáticos. De hecho, poco después de su nombramiento, Carlos III concedió al Aga Khan V el tratamiento de Alteza, continuando una tradición iniciada por monarcas británicos en el siglo XIX para reconocer la importancia religiosa y social de los líderes ismaelitas.
El príncipe Guillermo y el Aga Khan V, este jueves en Kensington. (Foto distribuida por Kensington Palace)
Y solo unas horas después, hacía lo propio el príncipe Guillermo, aunque capitaneando una reunión mucho menos formal. Ambos se encontraban en el Palacio de Kensington y daban lugar a una curiosa imagen, ya que iban vestidos exactamente igual.
La cita también subraya el papel del monarca británico como puente entre culturas y religiones, una faceta que Carlos III ha desarrollado especialmente en los últimos años. El Aga Khan, además de su labor espiritual, dirige la Aga Khan Development Network (AKDN), una de las organizaciones filantrópicas más influyentes a nivel global en educación, salud y desarrollo social.
En 2018, el rey Carlos, entonces príncipe de Gales, inauguró el Centro Aga Khan en Londres, un espacio para la educación, el conocimiento, el intercambio cultural y la comprensión de las civilizaciones musulmanas. Cada año, casi 50.000 personas asisten a eventos y seminarios en sus instalaciones, algunos de ellos en colaboración con el King's Trust y la Escuela de Artes Tradicionales de la King's Foundation.
El príncipe Rahim, recién nombrado Aga Khan, en febrero de 2025. (EFE)
El vínculo también es al revés: el actual imán es el patrocinador fundador global de King's Trust, la organización dependiente del rey Carlos que empodera a los jóvenes para que aprendan, se ganen la vida y prosperen. Esta colaboración busca mejorar las oportunidades de educación, empleo y emprendimiento, incluso en países donde la AKDN tiene una larga trayectoria.
Como 50º imán de los musulmanes ismaelitas, su relevancia es mundial, a lo que ayuda esa red filantrópica, la Aga Khan Trust (conocida en España como la Fundación Aga Khan, donde trabaja la infanta Cristina), una de las más potentes organizaciones solidarias del mundo. Un legado iniciado por su padre y que él está continuando.
Ayer, el rey Carlos III se vistió de esmoquin para recibir en Windsor al atractivo Aga Khan, por primera vez junto al monarca británico desde que se convirtió en líder de los ismaelitas hace un año. De hecho, la cena que sirvió como excusa se organizó para celebrar ese primera aniversario de su nombramiento tras la muerte de su padre, el anterior Aga Khan.