La realeza noruega ha vuelto al foco en uno de sus momentos más complicados. Marius Borg se encuentra inmerso en un juicio en el que está acusado de 38 cargos. Un proceso que, como era de esperar, ha generado una fuerte atención mediática en Noruega. Pero no solo eso. A esta situación judicial se suma la situación mediática en la que se encuentra la princesa Mette-Marit después de que hayan salido a la luz antiguos correos electrónicos intercambiados con Jeffrey Epstein. Cabe apuntar que este asunto está haciendo correr ríos de tinta en la prensa internacional. Hasta el punto que se ha visto obligada a pronunciarse.
Este viernes, la esposa del príncipe Haakon ha emitido un comunicado para abordar la controversia generada por su vínculo con el magnate estadounidense. En el documento, la princesa Mette-Marit niega que su relación con Jeffrey Epstein haya sido algo más allá de la amistad. Y expresa su profundo arrepentimiento: "Algunos mensajes entre Epstein y yo no representan la persona que quiero ser", reconoce, y añade que desea disculparse "con todos por haberos decepcionado". También asume responsabilidad por no haber investigado con mayor detenimiento los antecedentes del financiero y por no haber comprendido "con rapidez el tipo de persona que era".
Los príncipes Haakon y Mette-Marit de Noruega en la cena de gala. (detnorskekongehus)
Además, en el escrito se recalca que Mette-Marit rechaza "los abusos y actos criminales cometidos por Epstein" y lamenta “la situación en la que ha puesto a la Familia Real, especialmente al rey y a la reina”. También expresa su solidaridad con las víctimas de abuso sexual y señala que su trayectoria en temas de salud le ha permitido "presenciar de primera mano el profundo daño que el abuso inflige" a quienes lo sufren. Por último, confirma que su relación con Epstein se desarrolló en contextos sociales entre 2011 y 2013 y que no hubo intercambio de dinero ni visitas a la isla privada.
Centrado en su familia
Unas horas después, el príncipe Haakon ha explicado antes los medios de comunicación que la familia está viviendo un momento de especial complejidad y que, ahora mismo, la prioridad es mantener el equilibrio interno. "Están pasando muchas cosas al mismo tiempo", ha señalado, subrayando que su principal preocupación es que las prioridades estén "en el orden correcto". En ese sentido, el heredero al trono ha insistido en que su foco, en los últimos días, ha estado puesto en "cuidar del grupo, de la familia", apoyando a Marius Borg en la situación que atraviesa y velando, a su vez por los otros vástagos, "que deben ser tendidos y cuidados".
El príncipe Haakon de Noruega en una foto de archivo. (EFE)
También ha tenido unas palabras para la situación que vive la princesa Mette-Marit después de que hayan salido a la luz de esos correos electrónicos. El príncipe Haakon ha explicado que ella es consciente del interés público y de que muchas personas quieren escucharla. Algo que considera "completamente normal". Sin embargo, no es el momento: "Le gustaría contar lo sucedido, pero ahora mismo no puede". Eso sí, ha aseverado que lo hará más adelante puesto que ella quiere pronunciarse sobre el asunto y ha pedido comprensión para ese silencio en un momento en el que, cómo él mismo ha resumido, "están pasando tantas cosas".
La realeza noruega ha vuelto al foco en uno de sus momentos más complicados. Marius Borg se encuentra inmerso en un juicio en el que está acusado de 38 cargos. Un proceso que, como era de esperar, ha generado una fuerte atención mediática en Noruega. Pero no solo eso. A esta situación judicial se suma la situación mediática en la que se encuentra la princesa Mette-Marit después de que hayan salido a la luz antiguos correos electrónicos intercambiados con Jeffrey Epstein. Cabe apuntar que este asunto está haciendo correr ríos de tinta en la prensa internacional. Hasta el punto que se ha visto obligada a pronunciarse.