Los looks de Charlène y Carolina de Mónaco en su ‘exótico’ plan con el príncipe Alberto II: dos trajes y un bolso cáctus
Los tres han reaparecido juntos en el Jardín Exótico del principado para disfrutar de una visita guiada antes de su parcial reapertura el próximo domingo después de 6 años cerrado
Alberto II y Charlène junto a Carolina de Mónaco en su visita al Jardín Exótico de Mónaco. (Michaël Alesi / Palais princier)
Mónaco recupera (parcialmente) el próximo domingo uno de sus joyas al aire libre: el Jardín Exótico. Ubicado sobre un escarpado acantilado, este jardín con más de 1.000 especies de plantas suculentas (cactus, agaves, aloes y crasuláceas son solo algunas de ellas) traídas de diferentes partes del mundo (principalmente de América Latina y África del Norte, África Central y África del Sur y la Península Arábiga) ofrece una de las mejores panorámicas del principado.
Allí han reaparecido este mediodía del miércoles 25 de marzo el príncipe Alberto II de Mónaco en compañía de su mujer, la princesa Charlène, y su hermana mayor, la princesa Carolina. Los tres han podido disfrutar de una visita privada y guiada por este impresionante lugar situado sobre otra de las grandes maravillas del país, la conocida como Gruta del Observatorio, una gruta descubierta en 1916 que permite ver Mónaco desde otro punto de vista, de forma subterránea, descubriendo así también la historia geológica de la región.
Alberto II y Charlène junto a Carolina de Mónaco en su visita al Jardín Exótico de Mónaco. (Michaël Alesi / Palais princier)
Para esta cita de la agenda oficial de la familia principesca, Charlène y Carolina de Mónaco coincidieron en su vestuario -también con Alberto, aunque lo suyo era mucho más previsible-, ambas con un traje. Las cuñadas apostaron así por la comodidad de este dos piezas para un evento oficial que conlleva caminar y moverse más de lo normal, pero siempre sin perder la formalidad que le corresponde.
La princesas Carolina y Charlène de Mónaco durante su visita al Jardín Exótico de Mónaco. (Michaël Alesi / Palais princier)
Empezando por la princesa Charlène, esta escogió un conjunto de la colección primavera/verano del pasado año 2025 del diseñador libanés Elie Saab. Se trata del conjunto ‘Candy’ en verde militar o palma.
Este se compone de una chaqueta con un cuello clásico, mangas tres cuartos y detalles geométricos en la parte delantera y que ajusta en la cintura gracias a un cinturón del mismo material y color que destaca por una hebilla en forma de dos elefantes, que le da un toque único y distinto, una inspiración safari perfecta para surcar este mar de plantas exóticas. A juego los pantalones de talle medio y pierna acampanada con bolsillos delanteros y traseros, los cuatro ribeteados dando así un toque ‘utility’.
El look de Charlène de Mónaco para su visita al Jardín Exótico de Mónaco. (Michaël Alesi / Palais princier)
Su cuñada, la princesa Carolina de Mónaco, escogió también un traje, pero una versión mucho más desenfadada. Se trata de una americana de hombros estructurado, solapas clásicas con muesca y cierre de un único botón combinada con un pantalón de corte recto, un poco holgado, que reposa sobre unos zapatos tipo merceditas en forma de T en color marrón.
Pero, sin duda, el toque estrella de este look estaba en un complemento, el bolso en forma de cactus. Para visitar este parque de plantas suculentas, la madre de Carlota Casiraghi quiso darle un toque divertido a su atuendo con este bolso bandolera de la marca Anya Hindmarch, que está confeccionado en rafia color caqui con flecos que imitan sus espinas y una base floral de crochet en color rojo y rosa.
El look de Carolina de Mónaco para su visita al Jardín Exótico de Mónaco. (Michaël Alesi / Palais princier)
Este Jardín Exótico de Mónaco fue uno de los ambiciosos proyectos del príncipe Alberto I a comienzos del siglo XX. De espíritu explorador y gran mecenas de las ciencias, este quiso poner en marcha este proyecto de un jardín repleto de especies raras traídas de las regiones más áridas del mundo. Sus obras comenzaron en 1913 y duraron exactamente 20 años, siendo inaugurado en 1933 por el príncipe Luis II.
Su geografía escarpada de difícil acceso antes de la creación del parque hace que este cuente con espectaculares senderos por la ladera del acantilado, lo que ofrece una visión panorámica del principado imposible de conseguir desde cualquier otro lugar. No sería hasta 1950 que se abriría la anteriormente mencionada Gruta del Observatorio.
Una de las impresionantes vistas del Jardín Exótico de Mónaco. (Michaël Alesi / Palais princier)
En este parque, los monegascos y los miles de visitantes que recibe el principado a lo largo del año pueden disfrutar también de exposiciones temporales además de las más de 25.000 plantas que lo componen. Cerrado en 2020 por el Covid-19, se aprovechó desde entonces para realizar obras de mejora y ampliación, disfrutando desde el próximo día 30 de marzo de nuevas zonas como un bar, zona de juegos para niños y un mirador con vistas a Le Rocher, el monolito de 141 metros de altura que alberga el casco antiguo de la ciudad.
Mónaco recupera (parcialmente) el próximo domingo uno de sus joyas al aire libre: el Jardín Exótico. Ubicado sobre un escarpado acantilado, este jardín con más de 1.000 especies de plantas suculentas (cactus, agaves, aloes y crasuláceas son solo algunas de ellas) traídas de diferentes partes del mundo (principalmente de América Latina y África del Norte, África Central y África del Sur y la Península Arábiga) ofrece una de las mejores panorámicas del principado.