Un caso que continúa abierto y que ha hecho que los ojos del mundo se giren hacia Santa Fe, la ciudad de Nueva México donde se ha producido este suceso. Allí residía la pareja desde hace varias décadas, ya que Gene Hackman compró esta espectacular propiedad en 1990. Una mansión que se convirtió en su refugio dorado tras su retiro y que ahora es el epicentro de una investigación policial.
La gran finca en Nuevo México de Gene Hackman. (Google Maps)
Respecto a la casa en sí, está situada en una finca de casi 5 hectáreas a unos 10 minutos en coche de la ciudad, en lo alto de la colina que preside la propiedad, y que ofrece unas vistas de 360º sobre el valle. Ubicada en una de las zonas más exclusivas de Santa Fe, está rodeada de montañas y de zonas verdes, en un barrio de grandes mansiones.
Un enclave de lujo para una casa de lujo, donde se fusionan diferentes estilos, prueba del pasado histórico de esta zona de Estados Unidos. Así, la que fuera vivienda de Hackman y de Arakawa cuenta con una mezcla decorativa y estructural donde se deja sentir una inspiración en el Barroco español, en la estética colonial española y en la construcción tradicional mexicana.
La casa de Gene Hackman
"Enorme y acogedora al mismo tiempo", desvelaba el arquitecto encargado de su reforma, Stephen Samuelson, a 'Architectural Digest' (AD). Original de los años 50, cuando Gene Hackman se hizo con esta vivienda hace más de 30 años estaba totalmente en la ruina, por lo que supervisó personalmente toda la reforma, eligiendo los materiales de construcción y el mobiliario, además de apostar por antigüedades compradas por todo el mundo, como destacaban desde 'AD'.
Una gran renovación donde la prioridad era apostar por la luminosidad, el espacio abierto y los grandes techos. Aunque sin renunciar a elementos más tradicionales como la madera, las paredes en tonos tierra, azulejos de estilo andaluz en la cocina y tejidos naturales como el mimbre.
Así, se podían observar diferentes estilos, como una gran columna de madera presidiendo el salón, dándole un toque de cabaña, mientras que la zona del porche estaba decorada con arcos y ricas molduras, dignas de un palacio Barroco. Ahora, con el fallecimiento del actor y de su mujer, y con la investigación policial en curso, esta vivienda está precintada a la espera de conocer nuevos detalles sobre el caso.