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Parafilias

Burusera: la compraventa de bragas usadas (y no lavadas) llega a España desde Japón

Mira que está lejos Japón. Pero no lo suficiente como para no exportar una de sus parafilias más peculiares: la compraventa de bragas que no han pasado por la lavadora

Foto: Ahora puedes darle un mejor uso a tu ropa interior (Imagen de la campaña publicitaria de Passionata)
Ahora puedes darle un mejor uso a tu ropa interior (Imagen de la campaña publicitaria de Passionata)

Mira el vídeo que acompaña a estas líneas. En él, la escritora Roser Amills y la 'pornostar' María Lapiedra explican que han puesto a la venta sus bragas usadas. Sí, como lo oyes. Confían en tener éxito en este negocio al por menor y en que haya una clientela interesada en adquirir sus tangas, 'culottes' y demás prendas de ropa interior. ¿El precio? 40, 60, 80 euros... todo depende del diseño y, sobre todo, del grado de uso. Porque el 'business' reside ahí: cuanto más usadas estén las bragas, más morbo y, en consecuencia, más retribución. La ley de la oferta y la demanda en clave 'salvaslip'.

Burusera: la compraventa de bragas usadas (y no lavadas) llega a España desde Japón

Amills y Lapiedra ponen el rostro visible a una web, Secretpanties, que se ha convertido en el mayor portal de habla hispana de compraventa de bragas usadas. ¿Te sorprende? Pues abre bien los ojos (y la nariz): se trata de una 'tendencia' que nació en los años 80 en Japón y que tuvo tanto arraigo que incluso se popularizó el término 'burusera' para aludir a los establecimientos en los que se mercadeaba con estas prendas, y el de 'namasera' para referirse a los casos en los que las jovencitas quedaban con su cliente, se quitaban las bragas delante de ellos y se las entregaban. ¡Hasta surgieron máquinas expendedoras! ¿Te imaginas a la máquina diciendo: "Sus braguitas, gracias"?

Sí, ya ves, una expendedora de bragas
Sí, ya ves, una expendedora de bragas

Bueno, pues de la mano de la globalización y del progreso, la burusera ha llegado hasta España. Vayámonos a la web y veamos cómo se definen: "Una tienda exclusiva que abre sus puertas para ofrecer a un público muy exquisito la selección de prendas fetiche de la más alta calidad. Nuestra lencería conforma un catálogo lleno de sorpresas y que destaca por una gran oferta de ropa interior usada por nuestras vendedoras. En Secretpanties podrás encontrar además de bragas usadas, medias usadas y zapatos usados, todo tipo de emocionantes prendas para que experimentes desde una perspectiva completamente nueva".

Mmmm... Un aroma más que turbador
Mmmm... Un aroma más que turbador

La idea es la misma: mejor cuanto más usada. Como ellos mismos dicen, sus conjuntos "harán enloquecer a cualquier hombre gracias a sus aromas". Eso sí, esta web garantiza el anonimato tanto de compradores como de vendedoras. Para que el cliente sepa qué es lo que se está cocinando, se sugiere a las chicas que envíen tres fotos: dos de ellas, con la prenda puesta (sin que se le vea el rostro); la tercera, una foto 'de detalle' en la que se distinga con claridad el grado (y tipo) de suciedad de la braga. 


Hay más webs que negocian también con la lencería íntima usada. Una de ellas no deja pie a la ambigüedad: Comprar Bragas Usadas. En ella, la vendedora -se autodenomina Arantxa- alterna fotos de las prendas que vende con comentarios eróticos subidos de tono y de algo más. E incluye una autoentrevista 'a una guarrilla de las bragas'. Así explica su rutina: "Las braguitas me las pongo dos o tres días para que se impregnen bien de mis flujos naturales del día. Antes de irme a dormir me masturbo con ellas para que se mojen de mi orgasmo y duermo con ellas. Al día siguiente las envío muy discretamente". 

En fin. No obstante, por mucho que hablemos de la burusera como algo novedoso, "lo único realmente nuevo es que ahora se hace compraventa, es decir, que alguien se ha puesto a hacer de intermediario en esta cuestión -explica Almudena Ferrer, formadora de la tienda especializada en erotismo Lily Blossom-. Porque de toda la vida ha ocurrido en España eso de que a una mujer le robaran las bragas del tendedero... La parafilia, como tal, existe". Y, como nada es nuevo bajo el sol, terminamos con este vídeo obtenido de una de las entregas de Torrente, con el gran Toni Leblanc en un momento inigualable

Burusera: la compraventa de bragas usadas (y no lavadas) llega a España desde Japón

 

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