Las mejores escapadas de otoño: por qué el fin del verano no es tan malo como piensas
  1. Estilo
DESCUBRE NUEVOS LUGARES EN ESTA ÉPOCA

Las mejores escapadas de otoño: por qué el fin del verano no es tan malo como piensas

A todos nos entra la pereza y el desasosiego en otoño, pero has de saber que es una de las mejores épocas para viajar. Si te lanzas a hacerlo, estos son los mejores destinos

Foto:

Agosto ya ha pasado y, con él, las vacaciones estivales. Después de unas semanas de descanso toca volver a la rutina y decir adiós a la diversión... ¿o no? Afortunadamente, que el verano haya llegado a su fin también es una buena noticia: es ahora cuando se pueden disfrutar de las mejores escapadas de otoño.

Esta estación del año, que se caracteriza por los colores anaranjados y la caída de las hojas de los árboles, es perfecta para pasar unos días fuera de casa rodeado de paisajes inmejorables. ¿Te animas?

Una ‘selva’ en plena Navarra

La conocida como selva de Irati es uno de los Parques Nacionales mejor conservados de España. Situada entre el norte de Navarra y los Pirineos Atlánticos, en su interior alberga uno de los hayedos más importantes del país –junto con el de Montejo y la Tejera Negra–.

Su terreno, plagado de vegetación por doquier, dispondrá ante tus ojos una enorme biodiversidad: desde hayas hasta robles, pasando por enebros, pinos e incluso especies autóctonas.

placeholder
Selva de Irati (Pangea)

Los expertos de la agencia de viajes PANGEA dicen de esta zona boscosa que es “uno de los rincones más bonitos de España y Europa”. Además de preciosos colores naranjas y ocres propios del otoño, la selva de Irati cuanta con un ejemplo de arquitectura industrial histórica en sus dominios.

Se trata de la fábrica de armas Orbaitzeta, en uso hasta el siglo XIX, cuyo molino se movía por la fuerza que ejercía sobre él el río Irati que da nombre al bosque. El moho que pervive en sus piedras envejecidas crea un paisaje nostálgico que no debes dejar escapar.

placeholder

Entre ríos y castaños

El noroeste español esconde un lugar de extraordinaria belleza. Si buscas un sitio para perderte en otoño, la Ribera Sacra es perfecta para ello. Esta región engloba parte del cañón del río Sil, afluente del Miño, en cuyas laderas casi verticales se cultivan viñedos para la elaboración del vino. Cuando acaba el verano, sus ramas pierden las hojas y colorean el paisaje de un tono ocre maravilloso.

La Ribera Sacra es una de las zonas vitivinícolas más valoradas de España, tanto por su calidad como por la espectacular disposición de los viñedos. Tan peligrosa es la recogida de la uva en estos lugares que su vendimia se denomina ‘viticultura heroica’ por desarrollarse en unos terrenos con el 85% de inclinación. Cultivados en terrazas con semejante pendiente, los viñedos están sembrados en una de las áreas de mayor concentración de monasterios cistercienses –siglo XII–. De ahí que esta zona, con un microclima particular entre la provincia de Ourense y la de Lugo, se denomine Ribera Sacra.

Para enamorarse hasta la ‘médula’

Si ya de por sí Las Médulas del Bierzo tienen una arenisca de color anaranjado, en otoño su vegetación destila un cromatismo especial. Esta temporada es quizá la mejor para realizar una ruta de senderismo entre los paisajes de este enclave con esencia romana y disfrutar de los frutos como las castañas de la zona.

En un entorno donde predominan los robles, las encinas, los alcornoques y –cómo no– los castaños, los romanos encontraron durante su presencia en la Península una rica fuente de oro.

placeholder
Viaje a Las Médulas (Pangea)

Como si de un queso gruyer se tratara, Las Médulas leonesas horadadas en tiempos del emperador Octavio Augusto son uno de los escasos ejemplos de esta forma de explotación. Los romanos excavaban túneles entre las paredes y, una vez que en primavera se deshacía la nieve del monte Teleno, obligaban a ese agua a circular por las galerías a gran presión para arrastrar lo que a su paso aparecía.

Una vez a ras de suelo, el agua se trataba y se extraía el oro que había sido empujado junto a ella. Tanto metal preciado se acumulaba que, según dejó escrito Plinio el Viejo en su 'Historia Naturalis', se superaban las 1,6 toneladas de oro al año. Volverás de tus vacaciones en El Bierzo habiendo aprendido algo nuevo.

placeholder

Un fin de semana micológico

Las setas forman parte de los paisajes de otoño y, además de incluirse en las recetas propias de esta estación, también salpican los ‘platos’ al aire libre de los terrenos de la Serranía de Cuenca. En este Parque Natural al norte de la ciudad de Cuenca disfrutarás de una enorme biodiversidad de flora y fauna.

Los pinos de este entorno natural mantienen muy bien la humedad, lo que contribuye a que proliferen hongos y setas en su suelo. En tu visita debes reservar tiempo para visitar la Ciudad Encantada –un paraje natural con formaciones rocosas de siluetas imposibles– y el ‘Ventano del Diablo’, una oquedad situada en una de las paredes del Parque Natural que ofrece unas impresionantes vistas para contemplar el esplendor del otoño.

placeholder
Viaje a Cuenca (Pangea)

El jardín de la Alcarria

La Alcarria es una comarca natural situada al sur de Guadalajara. Muy ligada a la ciudad de Brihuega y acompañada por el discurrir del río Tajuña, en sus parajes encontrarás un horizonte plagado de colores otoñales. Conocerlos es posible de una manera tan sencilla como dejarse llevar en un paseo bordeando las aguas del Tajuña.

placeholder
Viaje a la Alcarria (Pangea)

Sin darte cuenta llegarás hasta las ruinas de Cívica, una aldea abandonada de la época árabe que conserva un encanto especial entre sus arcos ojivales. Si cierras los ojos te embaucará una paz impulsada por el relajante sonido de las cascadas de alrededor: sus aguas arrastran los últimos ecos del estío en forma de lluvias postveraniegas.

Viajes Pangea Viajes en España Viajes en Europa