Durante años, la Buganvilla ha sido la gran protagonista de fachadas mediterráneas, patios encalados y terrazas bañadas por el sol. Su explosión de color, su capacidad para cubrir muros y su aire veraniego la han convertido en una de las plantas ornamentales más deseadas. Sin embargo, quienes buscan una alternativa trepadora igual de vistosa y capaz de transformar un espacio exterior en poco tiempo tienen otra opción que cada vez gana más popularidad: la Bignonia.
También conocida como trompeta trepadora o Campsis radicans, esta planta destaca por su crecimiento vigoroso y su aspecto exuberante. Su principal atractivo son sus flores en forma de trompeta, que aparecen durante el verano en tonos anaranjados o rojizos muy llamativos. El resultado es un efecto visual intenso que puede convertir cualquier pared, pérgola o valla en un auténtico espectáculo natural.
Las flores de la clemátide son muy vistosas. (Pexels/ AS Photography)
A diferencia de otras trepadoras, la bignonia tiene una gran capacidad para adherirse a las superficies gracias a sus raíces adventicias. Estas pequeñas estructuras le permiten fijarse a muros y soportes con facilidad, lo que favorece un crecimiento rápido y compacto. En pocos meses puede cubrir estructuras completas, creando una pantalla verde densa que además proporciona sombra natural durante los meses más cálidos.
La mandevilla es espectacular. (Pexels/ Kseniya Buraya)
Los especialistas recomiendan plantarla en primavera, cuando el riesgo de heladas ya ha pasado. También es importante proporcionarle un soporte sólido desde el principio, ya que su vigor puede resultar excesivo para estructuras frágiles o espacios demasiado pequeños. Por eso suele funcionar especialmente bien en jardines amplios o terrazas grandes donde pueda desarrollarse con libertad.
Durante el primer año conviene mantener un riego regular para favorecer el enraizamiento. Después, la planta se vuelve mucho más autónoma y requiere pocos cuidados. Una poda ligera al final del invierno ayudará a controlar su crecimiento y a estimular una floración más abundante en la siguiente temporada.
Durante años, la Buganvilla ha sido la gran protagonista de fachadas mediterráneas, patios encalados y terrazas bañadas por el sol. Su explosión de color, su capacidad para cubrir muros y su aire veraniego la han convertido en una de las plantas ornamentales más deseadas. Sin embargo, quienes buscan una alternativa trepadora igual de vistosa y capaz de transformar un espacio exterior en poco tiempo tienen otra opción que cada vez gana más popularidad: la Bignonia.