De Nieves Álvarez a Chiara Ferragni: los looks de las invitadas al desfile de Schiaparelli en París
Numerosos rostros conocidos de la industria de la moda, entre ellos Nieves Álvarez, las hermanas Ferragni o la nieta de Elsa Schiaparelli, han deslumbrado con sus estilismos escogidos para el desfile de la colección ready to wear otoño-invierno 2026 de l
El calendario de la Semana de la Moda de París continúa rodando a un ritmo frenético este jueves 5 de marzo, donde el surrealismo de Schiaparelli de Daniel Roseberry se convertía en el plato fuerte de la jornada; como sucesor de los shows de Chloé más bohemio de su historia e incluso del imponente invernadero de Dior montado por Jonathan Anderson en los clásicos Jardines de las Tullerías de la capital francesa.
Por ello, figuras de la talla de Nieves Álvarez, las hermanas Ferragni, Valentina Zénere o Marisa Berenson se reunían para disfrutar en primera persona del desfile de la colección ready to wear otoño-invierno 2026 de la maison. Un trabajo altamente esperado tras su apuesta en la Alta Costura, donde vimos diseños inimaginables inspirados en la mítica Capilla Sixtina y la Galería Apolo del Louvre. Hoy, no hemos encontrado plumas o cuernos sobre las prendas, pero los looks de las invitadas han cumplido con creces todas las expectativas. ¿La localización? En una de las plazas del museo de Louvre.
En primer lugar, la modelo y actriz española se ha decantado por una de las piezas icónicas de la casa. Hablamos del ‘Robe-Manteau Squelette’, un vestido-abrigo de corte midi entallado y de manga larga, confeccionado en un terciopelo negro bordado, a su vez, con un esqueleto trampantojo tono sobre tono en hilo lamé y flecos de cuentas. Para acompañarlo ha optado por un divertido bolso joya con forma de rostro también de Schiaparelli, pendientes Bulgari y sus gafas de sol ‘Serpenti Viper’.
Chiara Ferragni, Mujer Vanitatis en la segunda edición de nuestros premios en 2024, resurge públicamente como un Ave Fénix con el blanco más puro de la maison. El look de la italiana es un dos piezas de una chaqueta de botonadura sencilla, inspirada en la chaqueta de Elsa. Confeccionada en lino blanco, lana y mohair, cuenta con cuello sastre, bolsillos de ribete, botones de cuero en el centro delantero y en los puños, detalles 3D de satén tono sobre tono en la cintura y una cadena dorada en la espalda. La combina con una falda lápiz confeccionada en el mismo tejido.
Junto a ella, su hermana, Valentina, su antítesis en el vestir apostando por el negro. La influencer combina una camisa estilo ‘western’ confeccionada en crepé de marroquí negro de corte recto con el detalle de flecos en cuello y puños decorada con botones dorados con pedrería en el centro a juego con el cinturón con una hebilla XXL en forma de ojo, que rinde homenaje a los códigos anatómicos característicos de la casa. Para la parte de abajo, la falda tubo asimétrica confeccionada en lana virgen adornada con flecos en cascada hasta el suelo.
La actriz y modelo estadounidense Marisa Berenson no podía faltar en este desfile porque es literalmente de la familia. Nieta de Elsa Schiaparelli, el front row es su casa. Para este desfile llevó a modo de vestido esta gabardina confeccionada en jersey negro transparente con paneles de piel de cordero con una cremallera dorada en la parte central y los puños, un cinturón y broches en los bolsillos, la solapa, hombros y puños.
La actriz Valentina Zénere, conocida en España por haber formado parte de la exitosa serie adolescente de Netflix ‘Élite’, apostó por uno de los últimos y más transgresores de Daniel Roseberry para Schiaparelli. Se trata de este vestido de la colección primavera-verano 2026 cuya versión en negro modeló Kendall Jenner sobre la pasarela. Se trata de un vestido asimétrico sin mangas confeccionado en tul bordado con lunares de pelo de cabra en el mismo tono.
El calendario de la Semana de la Moda de París continúa rodando a un ritmo frenético este jueves 5 de marzo, donde el surrealismo de Schiaparelli de Daniel Roseberry se convertía en el plato fuerte de la jornada; como sucesor de los shows de Chloé más bohemio de su historia e incluso del imponente invernadero de Dior montado por Jonathan Anderson en los clásicos Jardines de las Tullerías de la capital francesa.