El plan era bastante apetecible: tarde de primavera en Madrid, jardín del Santo Mauro y excusa perfecta, el lanzamiento de Eternal Aura, la nueva fragancia de Elizabeth Arden. De esos eventos que no son solo una alfombra roja, ni un “me pongo lo primero que pillo”.
Blanca Romero, por ejemplo, lo tiene bastante medido. Su look no es complicado, pero está bien pensado. Acudió con un dos piezas blanco de la colección de Miguel Palacio x Coosy que, de primeras, parece sencillo, pero tiene mucho más.
Miguel Palacio x Coosy (Cortesía)
La chaqueta, de manga corta, tiene estructura sin ser rígida, y ese acolchado sutil le da un poco de cuerpo para que no se quede plano.
Miguel Palacio x Coosy
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La falda sigue la misma línea: limpia, sin inventos, y de línea A. Es el típico conjunto que funciona y que se nota que es algo especial.
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Luego está cómo lo remata, que aquí es donde muchas veces se define todo. Blanca tira de salón nude, clásico, de los que estilizan sin meterse en líos. No intenta hacer nada raro, y eso juega a su favor. Es ese zapato que siempre queda bien y que no compite con nada.
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Los aros ya son otra historia. Tienen presencia, brillo, un punto más especial. Lo justo para que el look no se quede demasiado “correcto”. Y el bolso negro acolchado de Chanel se une con el guateado del traje. Porque si todo es blanco, corres el riesgo de parecer demasiado pulida. Ese negro baja el look a tierra. En conjunto, se ve natural. No hay sensación de disfraz ni de look pensado durante horas, aunque obviamente lo esté.
Y esto encaja bastante con lo que se presentaba. 'Eternal Aura', de la que es imagen Leighton Meester, que, por cierto, ayer estaba en esta Garden Party organizada por el impecable Jacob Bendahan al que rodearon amigas suyas como Blanca Suelves, María Chávarri, Jose Toledo o Laura Ponte. Convirtió el hotel de Chamberí en un lugar mágico.
La fragancia creada por Anne Flipo y Natasha Côté-Mouzannar, va en esa línea que ahora repiten mucho las marcas: coger un clásico, el floral ambarado, y darle una vuelta para que no suene antiguo. Tiene frescura, pero también fondo. No es de esos perfumes que se quedan en lo fácil.
El look de Blanca para una fiesta entre las cinco y las ocho de la tarde, fue un acierto. Era un plan relajado, de charla, de moverte, de estar cómoda pero mona. Y ahí este tipo de looks funcionan especialmente bien.
El plan era bastante apetecible: tarde de primavera en Madrid, jardín del Santo Mauro y excusa perfecta, el lanzamiento de Eternal Aura, la nueva fragancia de Elizabeth Arden. De esos eventos que no son solo una alfombra roja, ni un “me pongo lo primero que pillo”.