Una de las ideas más sencillas es colocar un aparador estrecho acompañado de un espejo. En pasillos de aproximadamente un metro de ancho, los muebles de 30 o 40 centímetros de fondo permiten añadir almacenamiento sin dificultar el paso. Si se opta por puertas correderas, el conjunto resulta aún más práctico. El espejo, colocado cerca de una fuente de luz natural, ayuda además a multiplicar la claridad y dar sensación de amplitud.
Los espejos y los cuadros no son los únicos elementos que pueden decorar un pasillo. (Pexels/ Max Vakhtbovycn)
Otra opción muy eficaz es instalar una estantería lacada de poco fondo. Con apenas 24 centímetros se pueden guardar libros u objetos decorativos, creando un espacio funcional y atractivo. Elegir un modelo en blanco y aprovechar la altura hasta el techo permite optimizar al máximo el espacio. Incluso, si queda hueco, se puede añadir un pequeño zapatero estrecho que complemente el almacenaje.
Para quienes buscan una solución más completa, el zapatero en el pasillo puede ser clave. Si el tabique que separa esta zona de otra estancia no es estructural, abrir un hueco e instalar una cristalera permite que entre más luz natural. De esta manera, el pasillo deja de ser oscuro y se convierte en un espacio práctico donde guardar el calzado al llegar a casa, manteniendo el orden y la limpieza.
Los pasillos bien iluminados son más bonitos. (Pexels/ Skylar Kang)
Otra idea muy decorativa es sustituir un tabique ligero por una estantería sin trasera. Este elemento funciona como separador visual, aporta espacio para almacenar y, al mismo tiempo, deja pasar la luz natural. Es una solución muy versátil que aporta carácter al pasillo y ayuda a integrarlo con el resto de la vivienda.