Crítica de 'Adiós, June' (Netflix): Kate Winslet debuta como directora y se ciñe demasiado al guion de su hijo
La británica habla de muerte y Navidad en una película que cae de lleno en algunos tópicos de los dramas con cáncer pero también hace brillar a un elenco muy bien engrasado lleno de rostros conocidos
Helen Mirren y Kate Winslet en 'Adiós, June'. (Netflix)
Ver a un familiar perdiendo la vida en la fría estancia de un hospital ya es suficiente drama para cualquier familia. Si, para colmo de males, esto ocurre en los días previos a la Navidad, la presión puede ser insoportable; dinamita de la buena para los miembros de cualquier clan.
Ese es el leitmotiv de 'Adiós, June', la película con la que Kate Winslet debuta en la dirección tras tres décadas en las que, de la popularidad (la Rose de 'Titanic') a la cinefilia de culto (la Clementine de '¡Olvídate de mí!'), ha construido una carrera profesional sobresaliente.
Un periplo como actriz que se amplía a su condición de figura pública, como abanderada contra la esclavitud 'beauty'.
Para su debut detrás de las cámaras, la británica ha elegido un guion original de su hijo Joe, joven de poco más de 20 años que algo de cine debe saber, puesto que también es hijo de Sam Mendes, que ya dirigió a la Winslet en la memorable 'Revolutionary Road'.
(Netflix)
Una familia mal avenida, en la que perduran ciertos conflictos sin resolver, recibe la peor de las noticias: a la matriarca (una extraordinaria, como de costumbre, Helen Mirren) le queda poco tiempo de vida. Tiempo escaso justo cuando los Papá Noel, los turrones y los villancicos están a la vuelta de la esquina.
Kate Winslet, tras las cámaras en 'Adiós, June'. (Netflix)
La británica no ha sido nada torpe a la hora de elegir, por ejemplo, el reparto que la acompaña en su primera aventura detrás de las cámaras.
A Helen Mirren hay que sumarle Andrea Riseborough (con la que ya coincidía hace poco en 'Lee Miller', producida por ella misma), Toni Collette, Johnny Flynn o Timothy Spall como padre algo perdido ante la cercanía de una guadaña despiadada que hará que confluyan en ese desangelado hospital.
Todos ellos, sin excepción, están magnificamente dirigidos y la protagonista de 'Criaturas Celestiales' ha dejado el ego de lado para apostar claramente por la coralidad.
La familia de 'Adiós, June'. (Netflix)
Es un hecho que las interacciones entre los intérpretes (la conversación entre Winslet y Riseborough, llena de duras verdades y comprensión mutua) son lo mejor de una cinta que, más a menudo de lo deseado, cae en el abismo de lo lacrimógeno o de lo incoherente del escrito en el que se basa.
Winslet y Collette, hermanas en la película. (Netflix)
En lo último, por ejemplo, podríamos poner de ejemplo secuencias como el karaoke en el que Spall dedica una canción a su moribunda esposa. Momentos que tienen la indeseada habilidad de sacarte de la narración.
Winslet dirigiendo a Spall. (Netflix)
También hay alguna caricatura, como el personaje de Toni Collette, una 'yogui' embarazada y de buen corazón que a veces sirve como rebufo cómico poco integrado en una cinta que, además, recuerda a muchas otras.
'La joya de la familia', con nuestra añorada Diane Keaton, es una de ellas. Cintas que, sin ser obras maestras, sí que sazonaban mejor las risas con el drama cancerígeno.
Rachel McAdams, Diane Keaton y Sarah Jessica Parker en 'La joya de la familia'. (Fox)
¿Es mala 'Adiós, June'? En absoluto. Bien ejecutada y con momentos que brillan gracias a su elenco, su final epistolar puede llegar a emocionarnos. Pero da la sensación de que, con algo menos de sensiblería (aunque, por fortuna, esta no llegue a ser de mercadillo) y huyendo de algún cliché, podríamos estar ante una de las películas del año.
O, al menos, ante una reflexión mucho más profunda de las dinámicas familiares frente a esa muerte que no entiende de días especiales. Ni siquiera en Navidad.
Ver a un familiar perdiendo la vida en la fría estancia de un hospital ya es suficiente drama para cualquier familia. Si, para colmo de males, esto ocurre en los días previos a la Navidad, la presión puede ser insoportable; dinamita de la buena para los miembros de cualquier clan.