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ESPECIAL ORGULLO GAY 2020

El Congreso, gran asignatura pendiente: hablamos con los 6 diputados LGBTI (de 350)

Este es el número de representantes en el hemiciclo que hecho pública su condición sexual y que entrevistamos para hacer un diagnóstico de la situación en la Cámara Baja

Foto: Felipe Sicilia. (EFE)
Felipe Sicilia. (EFE)

Realizar un censo de la población LGBTI no solo en España sino en cualquier país es casi misión imposible. De igual forma, cualquier investigador que desee realizar un estudio demográfico se encontrará con distintas dificultades, de las que podemos subrayar dos: problemas metodológicos, o lo que es lo mismo, cómo, cuándo y dónde realizar los muestreos, y sobre todo, el miedo a la estigmatización que podría llevar a los encuestados a falsear las respuestas, si hablamos solo de nuestro país o los de nuestro entorno. Si nos referimos a otros países, hay un ingrediente aún más distorsionador, el temor a que recaiga todo el peso de la ley, al estar penado con castigos físicos, la cárcel e incluso la muerte. Aun así, son muy habituales los estudios que se ponen en marcha en el mundo y que tienen un enorme valor 'exploratorio', son fabulosas herramientas diagnósticas.

Según el informe 'La diversidad LGBTI en el contexto laboral en España', elaborado por Óscar Muñoz, fundador de la consulora Mpátika, el 10% de la población mundial pertenece a la comunidad y solo el 38% de ellos están completamente fuera del armario en sus trabajos. Otro estudio significativo es el elaborado por la alemana Dalia en 2016, que concluía que el 5,9% de los europeos se identificaban como miembros del colectivo. Las cifras variaban ostensiblemente entre Alemania, que se situaba en el 7,4%, y el 1,5% de Hungría, mientras que España aparecía en la segunda posición con un 6,9%. Una clasificación liderada por aquellos países en los que ha habido un mayor desarrollo legislativo de los derechos de la comunidad y mayor nivel de inclusión en todos los ámbitos de la sociedad.

La estadística del Congreso de los Diputados

Si aceptamos como representativas estas estimaciones, ¿podemos considerar que el Congreso de los Diputados refleja esa diversidad entre sus 350 diputados? Para realizar un análisis de la situación hemos contactado con los diferentes partidos del arco parlamentario y las respuestas obtenidas nos llevan a la conclusión de que tan solo hay seis miembros en el Congreso que viven su condición con absoluta normalidad o, dicho de una manera coloquial, han salido del armario. En términos porcentuales estamos hablando del 1,71%, incluso por debajo de la población húngara que admite pertenecer a la comunidad según la mencionada encuesta elaborada por la consultora germana. Las respuestas que hemos obtenido por parte de las formaciones políticas han sido muy diversas y también hemos constatado que no todos abordan la cuestión de igual manera.

Los casos afirmativos ya eran públicos, por lo que no ha habido sorpresas en PSOE, el grupo confederal Unidas Podemos y Junts per Catalunya, mientras que otros como el Partido Popular han decidido guardar silencio ante nuestra reiterada pregunta por diferentes cauces de si en sus filas había algún miembro de la comunidad y aclarando que no se trataba de un reportaje de outing, sino de hacer un retrato de la composición del Congreso en este aspecto. En Vox, por el contrario, sí obtuvimos contestación y se nos dijo que "no sabemos ni preguntamos la orientación sexual de los diputados", mientras que en ERC optaron por "no nos consta", en Ciudadanos respondieron que "no", y en PNV que creían que no y que si fuera así "pertenece a su intimidad". En EH Bildu destacaron que "no tenemos diputados ni senadores, pero sí algunos compañeros de partido", y no nos han dejado constancia de que cuenten con algún cargo electo en el hemiciclo las demás formaciones con menor representación parlamentaria, Más País (Marta Higueras renunció a su acta y pasó a ocuparla la siguiente de la lista, Inés Sabanés), la CUP, CC, Navarra Suma, Compromís, BNG, PRC o Teruel Existe.

Felipe Sicilia y Arnau Ramírez, en el Congreso de los Diputados, en un reportaje para Vanitatis. (Limited Pictures)
Felipe Sicilia y Arnau Ramírez, en el Congreso de los Diputados, en un reportaje para Vanitatis. (Limited Pictures)

Felipe Sicilia (PSOE)

En el PSOE son tres los diputados LGBTI, que además tienen un perfil muy activista, Felipe Sicilia, Arnau Ramírez, miembro del PSC, y Raquel Pedraja, quien a sus 27 años se ha estrenado por La Rioja en la XIV legislatura. Los dos primeros fueron protagonistas el año pasado de uno de los momentos más significados en el inicio de la legislatura anterior por lucir una camiseta con Gaysper como respuesta a la llegada al Congreso de Vox. Sicilia, diputado por Jaén y ya un veterano en la Cámara Baja, pues lleva cinco legislaturas, incide en el motivo de fondo que le llevó a poner en marcha esa acción en el hemiciclo: "Debe de ser contradictorio formar parte de un partido o querer formar parte de un partido y de su estructura y que vaya en contra de tus derechos. Se puede ser gay, lesbiana, transexual, bisexual y tener la ideología que uno quiera, pero me choca formar parte de una formación que en lugar de apoyar al colectivo, no se mantiene al margen sino todo lo contrario, hace un activismo contra esos derechos. Se está pidiendo que no haya charlas en los colegios en las que se fomentan valores tan democráticos como el de la diversidad o el respeto. Se están recortando allí donde gobiernan subvenciones y ayudas a ONG, a fundaciones y entidades que trabajan por los derechos del colectivo".

[LEE MÁS: Cita en el Congreso con Felipe Sicilia y Arnau Ramírez, los diputados de Gaysper]

Felipe Sicilia incide en la pobre estadística de representación en el hemiciclo del colectivo, pero, sin embargo, subraya los avances de inclusión que se han hecho también en el ámbito político: "Al final creo que en el Congreso se refleja en parte lo que hay en nuestra sociedad. Hay quienes prefieren manifestar su condición sexual y otros que prefieren ocultarla. Públicamente son seis los que conocemos. Más allá del número, lo importante es que el Congreso defienda los derechos del colectivo LGBTI. En mi partido somos tres los que lo hemos hecho, pero 120 los que defienden los derechos del colectivo y sus reivindicaciones".

Felipe Sicilia, con el ministro Fernando Grande-Marlaska y la vicepresidenta Carmen Calvo. (EFE)
Felipe Sicilia, con el ministro Fernando Grande-Marlaska y la vicepresidenta Carmen Calvo. (EFE)

Ante la posibilidad de que haya parlamentarios que no se hayan atrevido, por los motivos o condicionantes que sean, a dar el paso de visibilizarse como miembros de la comunidad, Sicilia lo tiene claro: "Respeto, solo faltaba, a todos aquellos que quieran llevar con privacidad su orientación sexual o de género. Cuando asumimos una responsabilidad pública nos convertimos en un ejemplo para bien o para mal. La gente ha confiado en nosotros y precisamente por eso esperan que lo hagamos bien, incluso los que no confían en nosotros. Es bueno que podamos decirle a la sociedad que se puede ser gay y formar parte del Congreso y realizar un trabajo como cualquier persona, que se puede ser transexual y realizar una fabulosa labor en la Asamblea de Madrid, como es el caso de mi compañera Carla Antonelli, que se puede ser lesbiana como muchas de mis compañeras. Hay que decirle a la sociedad que la condición sexual no supone nada más que eso. Que nuestra vida es como la de cualquier otra persona. Esto puede servir para que muchos padres puedan educar a sus hijos y que muchos hijos vean que no van a tener un peor trabajo por ello. Somos un ejemplo para mucha gente y es importante que lo hagamos para visibilizar a este colectivo".

Arnau Ramírez. (Limited Pictures)
Arnau Ramírez. (Limited Pictures)

Arnau Ramírez (PSC)

Su compañero Arnau Ramírez, miembro del PSC, comparte sus puntos de vista sobre la importancia de dar un paso al frente como diputado: "Cuando el 21 de mayo de 2019 constituimos el Congreso y pasa lo de las camisetas Gaysper contra la ultraderecha es una anécdota, era solo una imagen pero contribuía a dos cosas, a decir 'estamos aquí' y 'vamos a dar la batalla'. Es importante que haya referentes en la política, en la prensa, en el deporte, en la justicia, en todos los ámbitos de la sociedad y sobre todo en los que son referente para la gente joven. Que la gente diga que es LGBTI puede ayudar y Pablo Alborán es un ejemplo muy reciente de eso. Si yo me atreví a salir del armario sin haber cumplido todavía los 20 años fue gracias a que militaba en las Juventudes Socialistas y me encontré un ambiente en el que había muchas personas LGBTI, que lo decían abiertamente y no les pasaba nada y llevaban unas vidas estupendas. A mí me ayudó. En mi partido me siento acogido no, lo siguiente".

Ramírez, que como consta en su perfil de diputado en el Congreso de los Diputados, "vive en pareja en Sant Feliu de Codines, Barcelona", reflexiona sobre la necesidad o no de manifestar tu orientación sexual: "A mí me parece maravilloso que no se pregunte a la gente con quién se acuestan sus diputados, en el PSOE no lo hacemos, solo faltaría. La diferencia está en que, primero, no sé cómo has acabado en Vox, y es posible que no sea el mejor ambiente para salir del armario. En cambio, en partidos progresistas, que pretenden avanzar y no retroceder, como el nuestro, aunque no es el único, no hace falta que nadie te pregunte porque ya te sientes cómodo para contar tus cosas y expresarte en libertad, y luchar con otros compañeros para que nadie de la comunidad tenga menos derechos que un heterosexual".

El diputado también enfatiza la importancia de los cambios sociales que son imperativos para una sociedad más justa e inclusiva: "Muchas veces en este ámbito y en otros damos por hecho que los derechos que hemos conseguido con mucho sacrificio están para toda la vida y no es así. Hay que defenderlos día a día y seguir luchando. Por ejemplo, nos podemos casar, pero no podemos ir por la calle con seguridad. Si miramos las estadísticas, las agresiones a personas del colectivo LGBTI han crecido mucho, sobre todo en las grandes ciudades. Que no nos agredieran por besarnos o ir de la mano por la calle sería un buen ejemplo".

Raquel Pedraja. (Cortesía)
Raquel Pedraja. (Cortesía)

Raquel Pedraja (PSOE)

La debutante Raquel Pedraja, que tiene una notable trayectoria como activista en el marco de su partido, también es muy consciente del bajo nivel de representación en el Congreso de los Diputados, aunque prefiere ver el vaso medio lleno a medio vacío: "Por ahora me parece una estadística un poquito baja. Poco a poco todos los colectivos van avanzando, tanto el LGBTI como las mujeres, que ya son muchísimás más en el Congreso. El colectivo va a ir llegando cada día más a las instituciones, tiene que ser así. Creo que el que haya seis personas dentro del Congreso que lo reconocen es un gran avance, pero que debe ir creciendo día a día. Vivimos en una sociedad abierta y diversa que reconoce cada vez más los derechos de cada persona y lucha por ellos. La institución irá ampliando en el futuro ese número de representantes".

Pedraja, de 27 años recién cumplidos, es un buen ejemplo de lo que predica: "No he sentido discriminación. Al revés, en el partido eres una persona más independientemente de tu orientación sexual. No me he sentido discriminada ni he tenido trabas por ello. Para nada".

La inclusión definitiva, como horizonte aspiracional, no parece tan lejana, según sus palabras: "Podremos considerar que hemos alcanzado la igualdad en el momento en el que no se discrimine a nadie por ser de un determinado colectivo. Será el día en que no escuchemos decir que es superior a otro por pertenecer a él. El día que no te pregunten ciertas cosas en un trabajo o por la calle, que no haya agresiones... Ese día se habrá llegado a la igualdad".

Joan Mena. (Foto: Dani Gago)
Joan Mena. (Foto: Dani Gago)

Joan Mena (En Comú Podem)

En un momento de particular crispación en el hemiciclo, en plena pandemia del coronavirus, nos parece pertinente plantear la pregunta de si ha aumentado la homofobia en el Parlamento y Joan Mena, diputado de En Comú Podem, lo tiene muy claro: "Entré como diputado en las elecciones de diciembre de 2015, con lo cual ya llevo cuatro legislaturas, a consecuencia de la repetición de las mismas. Sinceramente, desde que Vox tiene representación en el Congreso he escuchado afirmaciones homófobas que no había escuchado en las legislaturas anteriores. Con la entrada en el hemiciclo de la ultraderecha hemos dado un paso atrás como sociedad dándole visibilidad a un discurso machista y homófobo. Quiero ser optimista y ver la otra cara de la moneda. Está haciendo que el feminismo crezca mucho más porque es hoy la única herramienta posible para frenar las políticas reaccionarias que quieren implementar desde la derecha".

El diputado catalán también nos desvela que hay una comunicación fluida entre los distintos parlamentarios del colectivo, aunque apuesta por dar pasos más allá: "Tenemos relación, muchas veces de carácter formal porque se dan en el ámbito de las comisiones parlamentarias. En la Comisión de Igualdad hay mucha representación de personas LGBTI y creo que es un marco en el que se pueden abordar este tipo de políticas. Tenemos menos relaciones en entornos extraoficiales. Debemos recuperar ese tipo de relaciones, porque también es una manera de trabajar por los derechos que son colectivos. Los derechos LGBTI los tenemos que defender desde cualquier espacio de la pluralidad ideológica que hay".

El diputado, en una imagen de archivo. (EFE)
El diputado, en una imagen de archivo. (EFE)

En cuanto a las dificultades que estriba salir del armario siendo político, Mena lo traslada también a su experiencia personal en el ámbito de la docencia: "Soy profesor de secundaria y muchas veces es difícil salir del armario en ese ámbito. En mi vida política no he tenido nunca un problema. Tiene que ver mucho con la organización en la que milito, porque se promueve, se respeta y se reconoce que cada uno tenga su vida como quiera. Eso no me hace no ser consciente de la dificultad que supone para muchas personas hacerlo en el ámbito laboral. Hay que acabar con esos discursos homófobos que todavía se dan en muchos entornos de trabajo. He tenido dos ventajas que han hecho que no tenga tanta dificultad: la organización en la que milito y otra, que vivo en un entorno urbano, en el área metropolitana de Barcelona. En zonas rurales parece que es mucho más difícil. Hay que conseguirlo porque, independiente de tu origen, de tu religión, de tu lugar de residencia, todos tenemos derecho a salir del armario con la máxima dignidad posible".

Mar García Puig. (Foto: Jorge Porroche)
Mar García Puig. (Foto: Jorge Porroche)

María del Mar García Puig (En Comú Podem)

Su compañera María del Mar García Puig intenta encontrar una explicación a la pobre representación de la comunidad en el arco parlamentario y extrapola las situaciones del día a día a la realidad del Congreso: "Puedo hablar de mi experiencia, que es Podemos, donde no he percibido nunca discriminación. A veces no tiene por qué ser una discriminación evidente. En ocasiones, las personas LGBTI tienen más problemas en la vida en general, y para meterte en política te cuesta más porque acumula una serie de dificultades y batallas en su día a día. Tal vez no todo el mundo lo quiere hacer público o puede ser un reflejo de la discriminación que todavía hay y que llega hasta el Congreso. En cualquier caso, sigue existiendo discriminación LGBTI y por eso me cuadra que sea más difícil llegar en ciertos partidos".

Todos los diputados con los que hemos hablado para elaborar este reportaje coinciden en las particulares dificultades que viven las personas transgénero, el único colectivo que no tiene representación en el Congreso de los Diputados, y la importancia de dar una respuesta legislativa a su situación: "Lo que me parece más urgente es la despatologización de las personas trans, que para cambiar de sexo y de nombre en el DNI tienen que tener un informe médico, psiquiátrico. Actualmente la sociedad está más que preparada para admitir que no son personas enfermas. Es el colectivo que ha estado siempre más discriminado y más ignorado y por el que se han hecho menos políticas públicas. Tenemos leyes en el ámbito autonómico, pero falta una ley a nivel estatal integral de igualdad que toque todos los ámbitos, la sanidad, la educación, la justicia. Esta legislatura tiene que ser también la de los derechos LGBTI", nos dice la vicepresidenta primera de la Comisión de Igualdad.

María del Mar García Puig, en el Congreso de los Diputados. (EFE)
María del Mar García Puig, en el Congreso de los Diputados. (EFE)

García Puig, además, reivindica también los derechos de la B del colectivo, a la que ella pertenece: "Como bisexual lo que he sentido es un tipo de discriminación muy concreta porque muchas veces nos niegan nuestra identidad, que no eres bisexual, dicen incluso que estás pasando por una fase experimental... Son más ese tipo de cosas de la discriminación más clásica. Se pone en duda mi identidad LGBTI porque en un momento tuviera una pareja hombre".

Sergi Miquel. (Cortesía)
Sergi Miquel. (Cortesía)

Sergi Miquel (Junts per Catalunya)

Sergi Miquel, diputado por Girona de Junts per Catalunya, expone unos puntos de vista muy similares al resto de sus compañeros de hemiciclo, de quienes tiene un excelente concepto: "Con Arnau Ramírez sí tengo relación porque al ser catalán y llevar mucho tiempo ya en política hemos tenido ocasión de hablar sobre estos temas. Hemos coincidido en debates de entidades LGBTI, cada uno representando a nuestros respectivos partidos politicos. No he hablado con los demás demasiado porque tanto en sus entornos políticos como en el mío se viven con una cierta normalidad. El PSOE no es un partido sospechoso de no defender al colectivo y UP lo mismo".

Tras tres legislaturas en el Congreso y una ya larga trayectoria, Miquel subraya la excelente acogida que ha tenido siempre en su formación, en la que nunca ha ocultado su condición sexual: "No he tenido ninguna traba y lo he vivido con plena normalidad. En los actos de partido cuando he tenido pareja he ido con pareja y cuando he querido hablar del tema lo he hecho. No ha habido ningún problema. Hay que subrayarlo porque la historia de mi partido es conservadora y se puede percibir que mantenga determinadas distancias con la lucha del colectivo. Sin embargo, desde hace muchos años tiene alcaldes, diputados, como es mi caso, o consejeros que han hablado abiertamente de su condición, así que no puedo tener ni media queja en ese sentido".

Sergi Miquel, en el hemiciclo. (EFE)
Sergi Miquel, en el hemiciclo. (EFE)

Al igual que los otro cinco diputados consultados, sí percibe una significativa tendencia en el Congreso: "No hay homofobia en el Parlamento, pero sí homófobos y gente que considera que en términos de igualdad en el colectivo LGBTI se ha ido demasiado lejos, y eso es gravísimo. Antes de la entrada de Vox había determinadas posiciones pero eran más discretas. Ahora ya no disimulan. Normalmente nos las venden disfrazadas como apoyo y respeto a la comunidad. Que este partido diga que defiende al colectivo, pero que ponga una coletila que afirma que puedes ser homosexual pero mejor si no lo dices y lo seas en tu casa es grave. Te disfrazan unos argumentos tremendamente homófobos y nacen de esa falta de aceptación y tolerancia a los demás".

Tras escuchar estos seis testimonios y abordar con estos diputados la situación del colectivo en el Congreso, estas palabras de Sergi Miquel son quizás la mejor síntesis del camino que queda por transitar: "Haber conseguido generar referentes en todos los ámbitos, en la música, el cine, la política, esa transversalidad es el mejor revulsivo que podemos tener para que la gente que viva con miedo, que no sabe cómo orientarlo, tenga una pista que seguir y sepa dónde ir".

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