La reconversión de Miguel Poveda por la crisis: de cantaor a presentador de televisión
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La reconversión de Miguel Poveda por la crisis: de cantaor a presentador de televisión

El cantante de flamenco nacido en Barcelona formará pareja profesional con Soleá Morente, la hermana pequeña de Estrella e hija de Enrique

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Miguel Poveda. (EFE)

Como todos ante la crisis, el cantaor de flamenco Miguel Poveda también se ha tenido que reciclar y ha abierto nuevos campos profesionales. Si hasta ahora estábamos acostumbrados a verlo en un escenario para cantar, en unas semanas lo veremos ante las cámaras de televisión ejerciendo de presentador, una nueva faceta artística con la que está muy ilusionado.

Miguel formará pareja profesional con una mujer que tiene pedigrí flamenco: Soleá Morente, hermana de Estrella y Kiki e hija de Enrique Morente. Ambos han comenzado la grabación de una serie de programas para televisión en la que entrevistan a compañeros del mundo del flamenco y en la que habrá actuaciones en directo.

Foto: Enrique Morente, en una imagen de 1972. (Cordon Press)

De momento, Miguel compatibilizará su nueva faceta televisiva con la televisión. El cantante ya ha comenzado a anunciar actuaciones para dentro de unos meses, el 8 de julio en Murcia, pero está muy preocupado por la situación que vive la cultura en nuestro país y, sobre todo, por los tablaos flamencos, muchos de los cuales se han visto obligados a cerrar sus puertas y se teme que luego sea imposible su reapertura.

Una trayectoria intachable

Poveda ha sido un artista que ha triunfado a contracorriente: catalán y payo, sin antecedentes flamencos, lo suyo fue una vocación y una dedicación intensa. Incluso Carmen Linares, cuando lo conoció, le dijo “que no parecía un cantaor”.

placeholder Miguel Poveda, durante un concierto en Ifema. (EFE)
Miguel Poveda, durante un concierto en Ifema. (EFE)

Se instaló en Andalucía desde Cataluña para vivir más cerca el flamenco. Estuvo una temporada en Jerez para aprender la bulería, según contaba él mismo en su documental ‘Trece, Miguel Poveda’. Siempre ha invertido en su crecimiento y formación, y sus espectáculos han ido creciendo técnicamente y al igual que su compañía artística, con la que jamás ha sacrificado la calidad por conseguir rentabilidad.

Sus gustos musicales son muy diversos: además del flamenco, siente debilidad por la copla, de la que grabó un disco, y por Federico García Lorca, uno de sus poetas más queridos y al que reconoce “que siempre vuelvo”. Pero, además, ha colaborado con Almodóvar poniendo banda sonora en su película ‘Los abrazos rotos’, con la canción ‘A solas’, que luego incluyó en su disco de coplas. Recuerda que cantar ese tema le sirvió como terapia porque en aquellos momentos vivía una relación que se reflejaba en la letra de la canción: “Cuando te obsesionas o te enganchas a alguien tan fuerte, eres capaz de perdonar todo, y yo lo viví. Y fue como un regalo del cielo, cuando Almodóvar me hizo cantarla porque en ese momento me estaba pasando algo igual”, explicó.

Miguel se siente plenamente realizado en su paternidad, y su hijo Ángel, de seis años, es “el sitio en el que me gusta más estar, el lugar más hermoso en el mundo”. La conexión tan especial que tiene con su pequeño le hace recordar su propia infancia, en la que soñaba “con ser Superman o Neil Armstrong, el astronauta que pisó la luna”.

El cantaor se tatuó unas alas en el brazo cuando llegó su hijo Ángel a su vida, y hace dos años se hizo otro tatuaje con su nombre junto a una jaula de la que escapan pájaros porque reflejan un momento difícil que vivió cuando creyó sentirse enjaulado, él que siempre ha sido un espíritu libre. Tras celebrar sus 30 años en la música, ahora afronta su futuro profesional con muchos proyectos, encontrándose en la mejor etapa de su vida. Tal vez por eso lleva tiempo dándole vueltas a la idea de hacer algo a favor de niños que no tienen posibilidades en la vida y luchar por “la justicia y la paz”. Entre sus retos artísticos, uno de sus sueños es grabar con Pancho Céspedes, el autor de ‘Vida loca’.

La pequeña Morente

Su nueva compañera, Soleá Morente, tiene 36 años y además del flamenco se ha movido en el rock y en el cine. Su debut artístico fue en 1991 en el disco ‘Misa flamenca’, de su padre Enrique, al que hizo coros, igual que ha hecho en trabajos de Estrella en numerosas ocasiones. Ha grabado tres discos con buen reconocimiento de la crítica especializada. En 2018, consiguió el Premio Fundación Princesa de Girona y en 2019, el Premio Ojo Crítico de RNE en la categoría de música moderna. También es una joven con muchas inquietudes sociales y se unió a la Fundación Secretariado Gitano junto a su amiga Marina Carmona, hija de Antonio y de Mariola Orellana, en una campaña de apoyo a la igualdad de las mujeres gitanas.

Miguel Poveda