Secun de la Rosa, un kamikaze, superviviente y con dulce bizcocho
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Secun de la Rosa, un kamikaze, superviviente y con dulce bizcocho

El actor que alcanzara la fama en la tele con 'Aída' acaba de debutar con éxito dirigiendo su primera película, 'El cover', un musical ambientado en Benidorm

Foto: Secun de la Rosa en una imagen de archivo. (EFE)
Secun de la Rosa en una imagen de archivo. (EFE)

Fue en su colegio de Barcelona, lleno de profesores jipis, donde el futuro actor y director comenzó a dibujar y a inventar historietas. Nacido en un barrio humilde, Secun de la Rosa era un niño tímido, pero también muy imaginativo, que vio en la actuación una forma de integrarse en un mundo que a menudo le era hostil. Cuenta que poco a poco fue haciendo ver a su familia que su destino era triunfar en Madrid.

Y allí se fue en los noventa para quedarse fascinado al encontrar a otros compañeros que también soñaban con ser actores. En la capital empezó trabajando en un Seven Eleven de noche y luego de recogevasos en la sala de conciertos El Sol. Mientras compartía piso, estudiaba interpretación, como tantas otras futuras estrellas, en la escuela de Cristina Rota. Entre tanto, le mandaba a su familia sus nóminas como camarero para que no se preocuparan por él.

Sus primeros papeles fueron en cortometrajes o haciendo pequeñas apariciones en series como 'Compañeros'. Pero su primer trabajo importante llegaría en 2001 cuando participó en 'El otro lado de la cama'. Su consagración llegaría cuatro años después cuando se coló en las televisiones de toda España interpretando a Toni Colmenero en 'Aída'.

"Si me hubiera lanzado a explotar ese papel me podía haber hinchado a hacer anuncios de espaguetis. O hacer obras donde me proponían un perfil que la gente ya conoce y que me podía haber dado estabilidad económica", reconocía en la web de 'Aisge'. "Pero he descubierto que tengo que frenar y aprender a decir que no. Hay quien me ha dicho que estoy loco por haber dejado 'Aída', pero a mí lo que me atraen son los equipos nuevos, los proyectos nuevos y nuevos registros. Me fascinan los actores que pueden estar un año sin currar esperando a que llegue la película adecuada".

Esa película adecuada llegó para él en plena pandemia, cuando se la jugó para lanzarse a su debut como director en 'El cover', un musical que es todo un homenaje al Benidorm más auténtico. La idea de hacer este largometraje nació para Secun de la Rosa después de una visita a la ciudad donde descubrió a los artistas que viven de imitar a otros artistas. En la película vemos por ejemplo a una Amy Winehouse, interpretada por Carolina Yuste o a una Adele a la que da vida Marina Salas.

"Yo soy un poco kamikaze", reconoce en 'Público' el cineasta sobre esta pandémica aventura durante la que incluso estuvo grave tras contraer el covid. "Se juntó todo. Yo lo que quería era hablar de héroes anónimos, de gente que tiene que tirar para adelante, de perdedores… y en el mundo de la música se daban connotaciones chulas para eso. Una historia de gente que ama tanto la música que se dedica a hacer imitaciones, tan denostadas socialmente… y Benidorm también servía para esto, con el rollo que tiene de sitio especial".

Su película ha contado con el favor del público en su estreno y ha cosechado muy buenas críticas. Y menos mal, porque Secun ha pagado un duro precio por ella. "He perdido 20 kilos y algo de pelo... aún me tiembla un poco el ojo derecho y estoy aprendiendo a respirar de nuevo. Pero estoy sereno y confiado. Mi película es un caballo salvaje, como yo", confesaba en un post de Instagram.

Foto:  El 'sunday royal' de Paco León. (Instagram)

En sus redes no se cansa tampoco de devolver todo el cariño que han recibido tanto él como sus "héroes de guerrilla", en un año en el que asegura que ha aprendido muchísimo. "¡Gracias por esa sonrisa de complicidad a quien se decidía por nuestro Cover y por celebrar esos aplausos que convertían la sala oscura en un musical! Eso es de las cosas más emocionantes que me han pasado".

Discreto en lo referente a su sexualidad y a su vida privada, asegura practicar el activismo LGTB desde su trabajo. "Nunca hablo mucho de mí, en general. Soy bastante discretón en todo", reconocía en 'Shangay'. "Amo mucho mi profesión, y prefiero hablar de lo que tiene que ver con ella, hacerlo de mí me aburre. Y me parecería la absurdez del siglo que por ser gay todo lo que me ofrecieran fueran papeles gays. A mí me apetece hacer de policía, de héroe, de padre de familia, enamorarme hasta las trancas de Maribel Verdú o de Macarena García… Soy actor, ¿por qué me quieren limitar?".

Siempre dispuesto a rebasar sus límites y demostrando que vive un momento muy dulce, Secun se ha transformado incluso en postre, por obra y gracia de una repostera de Málaga. Una capa de mousse de café sobre un bizcocho de nuez cubierto con chocolate negro son los culpables de que ahora el actor esté para comérselo.

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