La vida de María Isabel tras 20 años de ‘Antes muerta que sencilla’: “Ir a terapia me ha recordado quién soy y mi propósito en esta vida”
Dos décadas después de Eurovisión Junior, hablamos con la cantante sobre gestión de la ansiedad, su maternidad y desvela en exclusiva que dará un concierto recordando sus éxitos
María Isabel durante Los 40 Music Awards de 2019. (Gtres)
En 2004, una niña de apenas nueve años de Ayamonte (Huelva) consiguió un hito histórico en España: conquistó los corazones de toda Europa al ganar el Festival de Eurovisión Junior. María Isabel se alzó con el micrófono de cristal y se convirtió en un fenómeno de masas dentro y fuera del país. Un triunfo que marcó a toda una generación que todavía hoy coge un abanico y baila al ritmo de ‘Antes muerta que sencilla’ hasta el suelo. Y aunque podía haberse quedado en un juguete roto, la cantante ha puesto todo su empeño en revertir las maldiciones y este año, que se celebran 20 de aquel momento, ha vuelto a pisar el escenario que la vio consolidarse como una superestrella infantil. "Me emocionó tanto que acabé llorando después de cantar, por todo lo que sentí, por los recuerdos y por lo que he luchado para seguir aquí", explica con su característica naturalidad en una entrevista a Vanitatis.
Siempre ha tenido de su parte dos factores fundamentales para mantener su popularidad: la televisión y la nostalgia. La victoria la catapultó a una fama arrolladora que pocos podrían haber manejado a tan temprana edad. Su primer álbum, ‘¡No me toques las palmas que me conozco!’, obtuvo cuatro discos de platino. Ahora, tras dos décadas de crecimiento que han pasado sin que se diera cuenta, ha emocionado al público en la actuación de apertura de la última edición del certamen europeo para celebrar el legado de su historia.
La trayectoria de María Isabel tras su éxito en Eurovisión fue un torbellino de proyectos. Lanzó nuevos discos, realizó giras y debutó como actriz en la película ‘Ángeles, S.A’. Durante dos años, decidió alejarse de los focos para priorizar sus estudios, pero regresó con fuerza como presentadora del programa infantil ‘Los Lunnis’, donde estuvo al frente durante dos temporadas.
Sin embargo, no se limitó a la música y la televisión. Siempre atraída por el mundo de la moda —desde bien pequeña expresó su creatividad diseñando ropa—, se aventuró como modelo. En su adolescencia y de la mano de su imaginación, pasaba el rato dibujando en libretas y folios looks para famosas de la talla de Demi Lovato hasta Pilar Rubio. Un universo al que pudo recurrir en sus peores momentos, pues cuando no la cogieron en la versión adulta del certamen europeo acudió a las pasarelas de mano de la diseñadora Macarena Castro.
Aunque mantuvo un perfil más discreto durante algunos años, en 2015, con 25 años, regresó con el álbum ‘Yo decido’, intentando dar el salto a Eurovisión. Su propuesta, ‘La vida solo es una’, quedó en cuarto lugar —cediendo el paso al éxito de Barei con su ‘Say Yay!’—, pero reafirmó su deseo de evolucionar como artista.
La cantante con Lulila, de 'Los Lunnis'. (Gtres)
En esta senda, Fods Records le ofreció un contrato discográfico y de representación para formar dúo con Aaron Blasco. El grupo sonaba a pop con dejes flamencos, la esencia de la andaluza, pero esta aventura duró poco. Tras sacar su primer single juntos, ‘Y sigo aquí’, se disolvió. De hecho, no queda constancia en redes de todo este periplo, pues la artista, que se abrió el perfil de Instagram hace casi 10 años, borró todas sus publicaciones anteriores a junio de 2019.
Este giro responde al cambio radical que experimentó su música y su estilo. Dejó atrás el folklore y optó por lo urbano. Junto con el sello Roster Music, lazó ‘Tu mirada’ y ‘Flamenkita’, dos temas que la pusieron en el mapa y la llevaron a ser invitada a los 40 Music Awards. Con ‘Dos de la tarde’, ‘Sentir cosquillitas’ y ‘Esa carita’, junto a Juan Magán, que consiguió 5 millones de visualizaciones en YouTube al mes de su publicación, terminó de consolidarse en el género. Pero todavía le queda mucho por dar, pues según ha asegurado a Vanitatis, todavía no ha salido el single que “va a marcar un antes y un después” en su carrera.
María Isabel y Juan Magán en unas fotos de promoción de su colaboración. (Gtres)
En esta época inició una relación sentimental con Jesús Marchena, un influencer de viajes con quien comparte su vida cuatro años más tarde. Aunque los planes de boda aún no tienen fecha, su romance es una fuente de estabilidad y alegría para la artista. Parecía que su felicidad no podía parar de crecer hasta que tuvo que parar en seco.
Una pausa necesaria: gestión de la ansiedad
Tras años de esfuerzo constante, en 2021, María Isabel tomó una decisión crucial: retirarse temporalmente de la música para priorizar su salud mental. “Estar en la industria se me hace muy complicado”, contó. Ella ha podido vivir dos épocas muy distintas del paronarama musical: una en la que se vendían discos y las canciones se consumián más lento —"Rayábamos los álbumes de tanto escucharlos y se podía vivir la experiencia de firmar a los fans"— y la actual en la que la inmediatez manda —"Todo va a mayor velocidad, escuchamos una canción de un artista y mañana queremos otra, no le damos tanto valor al trabajo que hay detrás"—. Asegura que solo son diferentes, ni mejor ni peor. Pero ahora se hace una pregunta: "¿De verdad tus seguidores en redes determinan tu valor o talento?".
La cantante compartió abiertamente cómo la ansiedadhabía afectado a su vida y carrera: “Cogí miedo a volar sola, a estar en un hotel… Me veía muy pequeñita en el mundo y quería salir corriendo. Son temores que se han creado y que son incompatibles con mi trabajo”. Su mudanza a Madrid y la soledad asociada al estilo de vida itinerante de los artistas pudieron con ella. "Estaba cansada de no entender mi inestabilidad emocional, de querer resultados rápido y frustrarme por no tenerlos, de no disfrutar del proceso", explica. A pesar de los desafíos, buscó ayuda profesional: "Me ha hecho recordar quién soy y mi propósito en esta vida".Ahora sabe que la prioridad es cuidarse.
Su familia ha sido un pilar fundamental en todo este proceso, a la par que un desencadenante. "Antes de ir a las sesiones no sabía gestionar la separación con ellos cuando tenía que trabajar, lo llevaba muy mal", confiesa. Ahora, aunque cada vez que termina un actuación o una canción les llame, sabe que estar lejos no quiere decir que les quiera menos y esa independencia la ha transformado.
El retiro no solo le permitió enfrentarse a sus temores, sino también explorar nuevas facetas personales y profesionales. Durante este tiempo, lanzó su tienda de ropa online, La percha de María, aunque no el negocio no sigue activo. "Por una vez en mi trayectoria quiero centrarme en una sola cosa y esa es la música", afirma.
Crecimiento personal, pareja y embarazo
En 2023, la vida de María Isabel dio un giro y se convirtió en madre de su primera hija, Daliana, un papel que ha descrito en varias ocasiones como el más gratificante de su existencia a la vez que contradictorio. “Tengo algunos miedos, pero lo que me sobran son ganas de disfrutar de cada etapa, de verla feliz siendo quien quiera ser”, comenta. En este momento, se siente más libre que nunca y eso es lo que quiere transmitirle.
Cuando habla de su hija es todo deboción: "Me lo paso increíble cuando estamos juntas, le encanta cantar, bailar, gritar y saltar, es una niña muy dulce con muchos sentimientos, parece mayor de su tiempo. Me gusta mucho como es: observadora como su padre, y risueña como su madre, una combinación perfecta".
María Isabel y Jesús Marchena en París. (Instagram / @jesus.m.e)
La cantante mantiene un equilibrio entre su faceta familiar y profesional. A través de sus redes sociales, no solo comparte sus nuevos trabajos, también postea momentos íntimos con la pequeña,nunca enseñando su cara, en los que le canta temas de su infancia como ‘Mira niño’ o ‘La noche y tu voz’. Canciones que ponen una sonrisa en la cara de su hija, tal y como ella misma explica, y que llevan a sus fans a su primer disco, el que marcó a toda una generación, tirando así de nostalgia.
El nacimiento de Daliana es el motivo por el que no se ha casado todavía, según ha explicado en varias ocasiones la intérprete de ‘Antes muerta que sencilla’. "Está en nuestra mente, pero lo hemos dejado un poco aparcado porque estamos centrados en lo profesional", desvela a Vanitatis. Su relación con Jesús, sólida y marcada por el amor y la complicidad, empezó de la manera más sencilla. Aunque vivían en el mismo pueblo, nunca habían hablado hasta que la andaluza se armó de valor y le reaccionó a una historia con unas palmas. Un simple emoticono que comenzó su historia de amor en plena pandemia. Saltándose las normas, ambos empezaron a sacar pequeños ratos en los que verse, como, ir a pasear a los perros, que era de las pocas cosas permitidas en aquel momento.
María Isabel en una foto de promoción. (Cortesía cantante / Raul Rodriguez)
La pareja se comprometió durante un romántico viaje a Maldivas en 2021, donde el influencer se arrodilló en una cena en la playa para proponerle matrimonio, un momento que la cantante describió como uno de los más especiales de su vida. Desde entonces, han compartido numerosas vivencias juntos, consolidando su vínculo a través de viajes, momentos cotidianos y el apoyo mutuo. Esta relación ha sido un pilar fundamental para María Isabel, que define a su prometido como un compañero ideal y un padre excepcional. "Vive con emoción, intensidad y felicidad todo lo que hago", conlcuye.
Vuelta a los escenarios y su ascenso como estrella televisiva
A finales de 2023, regresó a Madrid. Subió un post con una foto saliendo de una furgoneta en el que pedía apuestas sobre lo que la había llevado de vuelta a la capital. El motivo era su participación en ‘Bailando con las estrellas’ donde sorprendió con su habilidad y carisma. Tras 13 galas, se hizo con la victoria. Pero no es la primera vez que su reaparición la lleva a cabo en televisión: tres años antes, formó parte del elenco de ‘Tu cara me suena’ en su octava edición.
Participar en estos programas no solo fueron oportunidades profesionales, sino también pruebas de resistencia emocional. En el caso del espacio de Antena 3, la propuesta le llegó en un momento de mucha vulnerabilidad. "Era la primera vez que me separaba de mi familia y me pilló muy inestable emocionalmente. Era un programa que exigía mucho esfuerzo, horas, y cuando no estás bien no puedes dar el 100% de ti", confiesa. Esta etapa coincidió con una transición complicada en su vida, en la que el peso de la distancia y la exigencia profesional se mezclaron con el inicio de sus problemas de ansiedad.
En cambio, 'Bailando con las estrellas' marcó un renacer para la artista, que describe cómo se enfrentó al reto desde una posición más madura y centrada. "Aunque fue duro porque pasé por la muerte de uno de mis perros desde lejos, supe gestionar la separación de todo gracias también a que me sentí muy valorada. Tenía ganas de aprender y hacer disfrutar al espectador", explica. Además, el apoyo de su familia fue crucial durante esta etapa. "Lo llevábamos de una manera muy bonita y me hacían sentir que estaban conmigo casi todo el rato, incluyendo que veía a mi hija todas las semanas y que cuando podían se subían a Madrid conmigo", comparte.
La experiencia en el espacio de Telecinco le ayudó a retomar la confianza y marcó el inicio de su regreso a la música. En verano de este año, volvió a subirse a los escenarios y anunció emocionada que estaba trabajando en tres nuevas canciones. “Ha sido un año perfecto, estoy muy agradecida por la acogida de esta nueva etapa”, ha comentado a Vanitatis.
María Isabel en una foto de promoción. (Cortesía cantante / Raul Rodriguez)
Hay una fecha clave en su calendario: enero de 2025. Será entonces cuando lance el primer tema, de forma independiente, del cual no ha desvelado el título, pero ha dado pistas:“Es una canción Increíble. Con los sonidos que venía utilizando últimamente, pero con un rollito especial, muy María Isabel”. Así que puede que los nostálgicos estén de suerte, aunque quiere que la gente entienda que ya está en otra etapa: "Mi música de niña no es igual a la de adulta como es lógico, pero que mi esencia siempre estará ahí".
No es el único proyecto que le espera el año que viene: va a celebrar el 20º aniversario de su icónico álbum debut con una gira en la que revive sus viejos éxitos. “Contamos con varios formatos, pero el más especial es un concierto único de hora y media, recordando parte de mis temas de antes como 'Mi limusín', 'El mundo al revés' o 'Mira niño'. Vamos a cerrar el año con un concierto de este formato por las dos décadas”, ha desvelado en exclusiva a Vanitatis, aunque se ha guardado la fecha de este show.
Tras dos décadas de altibajos, la cantante ha anunciado emocionada su regreso, que deja de manifiesto que está lista para reconciliarse con la industria musical a su ritmo. Sigue siendo un referente para quienes crecieron con sus canciones y que ven pasar los años con ella. Su historia recuerda que el éxito no se mide por los trofeos, sino por la capacidad de reinventarse y encontrar el equilibrio entre la pasión y el bienestar. María Isabel ya no es la niña que conquistó Europa con ‘Antes muerta que sencilla’; ahora es una mujer que, con esfuerzo y autenticidad, sigue sin dejar que nadie escriba el guion de su vida. Pues tiene claros sus objetivos: ser mejor persona y que en todos los rincones del mundo disfruten de su música.
En 2004, una niña de apenas nueve años de Ayamonte (Huelva) consiguió un hito histórico en España: conquistó los corazones de toda Europa al ganar el Festival de Eurovisión Junior. María Isabel se alzó con el micrófono de cristal y se convirtió en un fenómeno de masas dentro y fuera del país. Un triunfo que marcó a toda una generación que todavía hoy coge un abanico y baila al ritmo de ‘Antes muerta que sencilla’ hasta el suelo. Y aunque podía haberse quedado en un juguete roto, la cantante ha puesto todo su empeño en revertir las maldiciones y este año, que se celebran 20 de aquel momento, ha vuelto a pisar el escenario que la vio consolidarse como una superestrella infantil. "Me emocionó tanto que acabé llorando después de cantar, por todo lo que sentí, por los recuerdos y por lo que he luchado para seguir aquí", explica con su característica naturalidad en una entrevista a Vanitatis.