Zendaya y Miley Cyrus confirman la nueva tendencia de maquillaje: adiós al negro y sí a los tonos cobrizos y la piel natural
Estas dos artistas nos han dado una serie de lecciones de maquillaje que nos hemos visto obligadas a analizar
Hay fines de semana en los que el maquillaje pasa sin pena ni gloria… y luego están estos. Entre alfombras rojas, premios y premieres, Zendaya y Miley Cyrus han dejado varias pistas bastante claras sobre por dónde va el beauty ahora mismo: menos reglas, más matices y, sobre todo, quitarse prejuicios con colores y acabados que hasta hace nada ni contemplábamos.
Empezando por Zendaya, que sigue en modo impecable mientras presenta 'The Drama', pero con un giro interesante. En Roma, con un vestido negro de Giorgio Armani Privé que pedía algo potente, lo fácil habría sido tirar de eyeliner negro, ahumado clásico y listo. Pero no. Aquí la clave estuvo en cambiar el “negro de siempre” por una gama de rojos y cobres que, sobre el papel, suena arriesgada, pero en la práctica funciona sorprendentemente bien.
El truco no es tanto el color en sí como el tono elegido. No es un rojo puro, intenso, que pueda endurecer o dar aspecto de cansancio, sino un rojo con subtono cobrizo que, dependiendo de la luz y del color de ojos, se percibe casi como un neutro cálido. Aplicado en formato ahumado, difuminado y con un punto de brillo, suaviza el resultado y lo hace mucho más llevadero.
Incluso en la línea de agua inferior, territorio delicado, el efecto no resulta extraño. Y aquí hay aprendizaje claro: el problema no era el rojo, era cómo se usaba. Bien integrado, con labios en un tono nude brillante y sin sobrecargar el resto del rostro, deja de ser un color “complicado” y pasa a ser una alternativa real al marrón o al negro.
No es un look de diario (ni falta que hace), pero sí abre una puerta interesante: revisar esos colores que siempre dejamos en el cajón —rojos, berenjenas, cobres— y entender que, con el acabado adecuado, pueden funcionar como básicos.
Miley en otra línea
En paralelo, Miley Cyrus jugaba otra partida distinta en los iHeartRadio Music Awards. Más que el maquillaje en sí, lo relevante aquí es el conjunto: pelo, piel y cómo se construye el look completo. Su regreso al rubio, con ese guiño evidente a la etapa Hannah Montana, no es solo nostalgia, también condiciona todo lo demás.
Con el rubio, especialmente en versiones más claras o doradas, el maquillaje tiende a rebajarse o, mejor dicho, a recalibrarse. La piel cobra más protagonismo, los contornos se suavizan y los ojos se trabajan en gamas que destaquen, sin competir. En su caso, se mueve en esa línea: piel luminosa pero controlada, ojos definidos con exceso y labios en tonos naturales pero muy perfilados.
Es una forma bastante clara de entender el maquillaje actual: no importa si todo destaca a la vez. Si el cabello ya está haciendo una declaración, como ocurre con estos rubios más “nuevos”, el maquillaje se ajusta para equilibrar.
Y aquí conecta con otra tendencia que se repite: la idea de “buena cara” cada vez está más afinada. Ya no se trata solo de iluminar sin más, sino de colocar la luz en puntos concretos, de trabajar la piel para que se vea pulida pero no pesada. Tanto en Miley como en Zendaya, aunque desde registros distintos, hay ese mismo enfoque: nada se ve excesivo, pero todo está pensado.
El contraste entre ambas también deja otra lectura interesante. Zendaya lleva el maquillaje hacia lo experimental, pero con técnica para que funcione. Miley, en cambio, refuerza la idea de que muchas veces el cambio está en el conjunto y no en añadir más producto.
En resumen, el fin de semana deja tres ideas bastante claras. Una, que hay vida más allá del eyeliner negro y merece la pena explorarla. Dos, que el color, incluso el que parecía menos favorecedor, depende más del matiz y del acabado que del tono en sí. Y tres, que el maquillaje ahora mismo vale todo.
Nada revolucionario, pero sí lo suficientemente interesante como para replantearse la próxima vez que abras el neceser.
Hay fines de semana en los que el maquillaje pasa sin pena ni gloria… y luego están estos. Entre alfombras rojas, premios y premieres, Zendaya y Miley Cyrus han dejado varias pistas bastante claras sobre por dónde va el beauty ahora mismo: menos reglas, más matices y, sobre todo, quitarse prejuicios con colores y acabados que hasta hace nada ni contemplábamos.