Ana Boyer y Fernando Verdasco vuelven a España tras un breve viaje a Doha, donde viven, atacada por Israel recientemente
La hija de Isabel Preysler y el tenista han llegado a Madrid con sus tres hijos tras una pequeña escapada a su residencia familiar. Ahora dan comienzo a sus vacaciones en España
Ana Boyer y Fernando Verdasco se convirtieron en afectados indirectos del ataque de Irán a las bases militares estadounidenses de Al Udeid, en Qatar, el pasado lunes 23 de junio, tras los ataques de Estados Unidos a las instalaciones nucleares iraníes. Varias explosiones se pudieron ver en el cielo de Doha, poniendo en vilo a sus casi dos millones de habitantes, entre ellos el matrimonio formado por el tenista y la hija de Isabel Preysler, que, pese a encontrarse en ese momento de vacaciones en Ibiza, no sabían cuándo podrían volver a la que es su residencia desde hace 10 años.
Por suerte para ellos y para la tranquilidad del resto de la familia, Verdasco y Boyer se encontraban en España, concretamente en Ibiza, ese lunes 23. Pocas horas antes habían celebrado un importante evento familiar. “Están muy bien. Ellos están aquí”, reconocía Isabel Preysler a la salida del Teatro Real de Madrid tras el estreno de la ópera ‘La Traviata’, a la que acudió en compañía de su hija Tamara Falcó y su marido, Íñigo Onieva.
Fernando Verdasco, a su llegada a Madrid. (Gtres)
Tras restablecerse la normalidad en Doha y reabrirse el espacio aéreo (el cierre duró aproximadamente unas 7 horas), parece que el matrimonio decidió volver a su residencia habitual, pero no por mucho tiempo. Este mismo miércoles 2 de julio, Ana Boyer y Fernando Verdasco aterrizaron en el aeropuerto Adolfo Suárez Madrid Barajas de la capital. Lo hacían con sus hijos, que viajaron con ellos, y ataviados con lo que parecen los bártulos para pasar una larga temporada en España.
Ana Boyer, en el aeropuerto de Madrid. (Gtres)
Su primera parada siempre es Miraflores, más conocida como Villa Meona, la impresionante mansión de Isabel Preysler en la exclusiva zona residencial de Puerta de Hierro en la capital. La propia Ana Boyer reconocía hace poco que era su refugio favorito. “Nos encanta Miraflores y reunirnos aquí cada vez que venimos de Catar. Yo he crecido en esta casa, así que adoro volver cada vez que puedo”, decía a la revista ‘Hola’.
En esta misma entrevista, realizada, por supuesto, antes de los ataques de Irán sobre Doha, la hermana de Tamara Falcó reconocía que la seguridad era lo que más valoraban ella y su marido de Qatar. “Qatar es un país que realmente nos encanta. Para nosotros es muy importante la seguridad, y eso nos da muchísima tranquilidad. Pensábamos que, al retirarse Fernando, tal vez no seguiríamos viviendo allí, pero estamos tan contentos que, de momento, no tenemos planes de volver”.
Ana Boyer y Fernando Verdasco, en Ibiza. (Gtres)
Quién sabe si, ante este panorama, es el momento para que Ana Boyer y Fernando Verdasco tomen la firme decisión de mudarse a España. Tal y como contó Vanitatis en exclusiva el pasado mes de febrero, tras el anuncio de la retirada de las pistas del tenista, la pareja ha vendido el adosado que tenía en La Finca (Pozuelo de Alarcón) y, tras varios meses valorando diferentes opciones, adquirieron otra. Por aquel entonces, fuentes cercanas explicaban que la idea es vivir a caballo entre Madrid y Doha, atendiendo a los compromisos profesionales de cada uno que vayan surgiendo.
La Finca es, además, el lugar ideal para vivir con la mayor privacidad posible en la capital. Esta puede presumir de que sus calles son privadas, lo que permite a cada propietario vallar sus fincas y crear garitas de control en los accesos a cada una de ellas. Además, la zona está vigilada por cámaras, infrarrojos y patrullas las 24 horas al día. Nadie puede entrar en La Finca si no consta que está invitado por alguno de los vecinos, explica una agencia inmobiliaria especializada en viviendas 'prime'.
Ana Boyer y Fernando Verdasco se convirtieron en afectados indirectos del ataque de Irán a las bases militares estadounidenses de Al Udeid, en Qatar, el pasado lunes 23 de junio, tras los ataques de Estados Unidos a las instalaciones nucleares iraníes. Varias explosiones se pudieron ver en el cielo de Doha, poniendo en vilo a sus casi dos millones de habitantes, entre ellos el matrimonio formado por el tenista y la hija de Isabel Preysler, que, pese a encontrarse en ese momento de vacaciones en Ibiza, no sabían cuándo podrían volver a la que es su residencia desde hace 10 años.