El vestido de broderie de Paloma Cuevas que tienes que copiar antes de que acabe el verano: sencillo y cómodo
Las últimas semanas del verano siempre traen consigo un tono más relajado pero siempre chic. La empresaria ha dado en la diana de lo que define la elegancia para aguantar las altas temperaturas
Paloma Cuevas con uno de sus vestidos de invitada. (Rosa Clará/Cortesía)
Paloma Cuevas ha compartido en sus redes sociales una de sus últimas elecciones de moda para este verano: el vestido Ema, de la firma Sadie and Sand. El diseño, confeccionado en broderie blanco con hombros descubiertos y corte fluido, refleja la sencillez y elegancia que caracterizan a Cuevas.
“¡Me encantan todos tus vestidos! Son ideales para cualquier momento del verano”, ha señalado la diseñadora en una publicación donde agradecía a la marca, que ha logrado posicionar sus piezas como una opción versátil para el día a día estival.
La foto que ha subido Paloma Cuevas a su Instagram (@palomacuevasofficial)
El broderie —tejido de algodón bordado y calado que tuvo gran protagonismo en la moda mediterránea del siglo XX— se ha convertido en un imprescindible de los últimos veranos. Su ligereza, frescura y capacidad de adaptarse a distintos contextos lo han devuelto al centro de la tendencia actual, ya sea para una jornada de playa, una comida al aire libre o incluso una ocasión más formal si se combina con los accesorios adecuados.
Aunque el vestido Ema ya está agotado, Sadie and Sand cuenta con alternativas similares que mantienen el mismo espíritu romántico y atemporal. El modelo Sevilla, con un punto más sensual, aporta elegancia; mientras que el Emily se presenta como una prenda básica de fondo de armario, fácil de combinar y adecuada para distintas estaciones.
Sombreros de ala ancha: aportan protección solar y un aire sofisticado, además de equilibrar la ligereza del tejido.
Sandalias planas o de cuña: refuerzan el carácter veraniego, siendo cómodas para el día, aunque con un tacón discreto se transforman fácilmente en un look de tarde-noche.
Bolsos de rafia o materiales naturales: acompañan el espíritu mediterráneo del broderie y resultan prácticos para un uso cotidiano.
Joyería delicada: pendientes discretos o pulseras finas completan el conjunto sin robar protagonismo al vestido.
Paloma Cuevas ha compartido en sus redes sociales una de sus últimas elecciones de moda para este verano: el vestido Ema, de la firma Sadie and Sand. El diseño, confeccionado en broderie blanco con hombros descubiertos y corte fluido, refleja la sencillez y elegancia que caracterizan a Cuevas.