Sergio Busquets siempre ha sido el paradigma de la discreción en el mundo del fútbol. Dentro del campo se convirtió en uno de los mediocentros más influyentes de las últimas décadas, pero fuera de él apenas trascendían detalles de su vida personal. Ahora que ha anunciado su retirada definitiva al término de la temporada en la MLS, su lado más íntimo cobra protagonismo.
El excapitán del Barça, con más de 700 partidos en la élite y una vitrina repleta de títulos, ha sabido construir también un universo empresarial alejado del balón. Uno de sus proyectos más sabrosos es Manolo Bakes, la firma de repostería famosa por sus “manolitos”, donde comparte sociedad con su excompañero Thiago Alcántara y en la que también participan Álvaro Morata y Nacho Fernández.
Y si lo dulce es un negocio seguro, Busquets también ha apostado por lo sostenible: forma parte del grupo de inversores de Heura Foods, la startup de proteína vegetal que se ha convertido en un referente europeo de la alimentación del futuro. El jugador catalán no se ha limitado a invertir en empresas de éxito. En Sitges, en la exclusiva urbanización Rat Penat, construyó junto a su pareja, la influencer Elena Galera Morón, una espectacular mansión levantada sobre tres parcelas adquiridas por más de 1,8 millones de euros.
La vivienda, valorada en torno a los cinco millones, combina lujo y minimalismo, y ha asomado tímidamente en las publicaciones de ambos en redes sociales. Galera, con 800.000 seguidores en Instagram, es la gran protagonista de la vida fuera del césped de Busquets. Enfermera de profesión antes de dedicarse al mundo digital, comparte su día a día con el centrocampista y sus tres hijos, Romeo, Enzo y Levi.
Viajes, rutinas de deporte, moda y tiernos mensajes a su pareja convierten su perfil en una ventana privilegiada al lado más personal del futbolista. Lejos de los focos, Busquets se muestra como un hombre familiar, enamorado y con la vista puesta en nuevos horizontes empresariales. Así se despide de los terrenos de juego: con un legado deportivo histórico y una vida personal en la que los negocios, la estabilidad y el amor son protagonistas.
Sergio Busquets siempre ha sido el paradigma de la discreción en el mundo del fútbol. Dentro del campo se convirtió en uno de los mediocentros más influyentes de las últimas décadas, pero fuera de él apenas trascendían detalles de su vida personal. Ahora que ha anunciado su retirada definitiva al término de la temporada en la MLS, su lado más íntimo cobra protagonismo.