Las comidas familiares suelen venir acompañadas de una misma preocupación: qué preparar para abrir boca sin pasar horas en la cocina. En ese contexto, la airfryer se ha convertido en una aliada imprescindible. Rápida, limpia y capaz de dejar los alimentos crujientes sin apenas aceite, esta freidora de aire permite improvisar aperitivos vistosos y sabrosos con muy poco esfuerzo. Lo mejor es que muchas de estas recetas funcionan tanto para un domingo en familia como para una celebración más especial.
Uno de los clásicos que nunca falla son los rollitos de hojaldre rellenos de jamón y queso. Basta con cortar tiras de hojaldre, rellenarlas, enrollarlas y hornearlas en la airfryer durante unos 10 minutos a 180 grados. El resultado es un bocado dorado y crujiente por fuera, fundente por dentro, que gusta a grandes y pequeños y se prepara en cuestión de minutos.
La freidora de aire de Create, un superventas de la firma. (Amazon)
Por último, los nachos caseros con queso gratinado son ideales para compartir. Basta con colocar los totopos en la cesta, añadir queso rallado y, si se desea, jalapeños o pico de gallo, y dejarlos unos minutos hasta que el queso se funda. Servidos con guacamole o salsa de tomate, son el ejemplo perfecto de cómo un aperitivo sencillo puede convertirse en un plan completo.
Las comidas familiares suelen venir acompañadas de una misma preocupación: qué preparar para abrir boca sin pasar horas en la cocina. En ese contexto, la airfryer se ha convertido en una aliada imprescindible. Rápida, limpia y capaz de dejar los alimentos crujientes sin apenas aceite, esta freidora de aire permite improvisar aperitivos vistosos y sabrosos con muy poco esfuerzo. Lo mejor es que muchas de estas recetas funcionan tanto para un domingo en familia como para una celebración más especial.