Sin embargo, no solo de este clásico postre vive la cocina. Por ello, queremos recuperar una receta de Alberto Chicote para disfrutar en cualquier momento del año, que evoca los tradicionales guisos.
Alberto Chicote durante la premier de la nueva película 'Springsteen: Deliver Me from Nowhere'. (José Ruiz / Europa Press)
A través de una entrevista con la cadena SER, el popular cocinero reveló cuál es una de sus comidas favoritas. Así, aunque explicó que es difícil elegir un solo plato, sí destacó una preparación con la "receta de mi madre" y que siempre aparece entre sus imprescindibles: el conejo con tomate casero.
Una entrevista donde alabó el papel de muchos platos tradicionales, no solo a nivel gastronómico, sino también por su importante valor afectivo. Son los que hacían en casa durante la infancia, y la comida del hogar destaca por su "sabor inolvidable" que queda grabado para siempre.
Respecto a la preparación de este plato, él mismo lo mostró en sus redes sociales y en su perfil de YouTube. Un plato sobre el que destacó un paso clave, la paciencia. Aunque es muy fácil de cocinar, como desveló.
El primer paso es sellar el conejo, salpimentando los trozos de carne en una cazuela amplia con un poco de aceite de oliva virgen extra hasta que adquiera un bonito color dorado. Un punto donde destaca la importancia de sellar bien la carne para concentrar los sabores y evitar que se reseque durante la cocción.
El conejo con tomate de Chicote
Tras esto, se retira el conejo y en la misma cazuela se sofríe una cebolla grande picada hasta que esté tierna y transparente. Después, se añaden los dientes de ajo picados y se cocinan unos minutos más, cuidando que no se quemen. Ahora llega el momento de incorporar unos 800 gramos de tomates maduros picados o triturados y cocinarlos a fuego medio hasta que se forme una salsa espesa y concentrada.
Lo ideal es dejar que se reduzcan lentamente; esto intensifica su dulzor natural y evita que la salsa quede aguada. Tras este paso, se vierten 100 ml de vino y se raspa el fondo de la cazuela para soltar los restos dorados del conejo y del sofrito. Luego, reincorpora el conejo junto con laurel y tomillo y se añade un chorrito de agua o caldo si hiciera falta.
Finalmente, el guiso se cocina a fuego medio-bajo durante 45–60 minutos, removiendo de vez en cuando, hasta que el conejo esté tierno y la salsa espesa. Ahora solo queda decir ¡buen provecho!, disfrutando de una carne asequible, magra y rica en proteínas, ideal para una dieta equilibrada.