A solas con Palomo Linares en su finca
  1. Noticias
EL TORERO NOS HABLA DE SU FACETA COMO PINTOR

A solas con Palomo Linares en su finca

Lleva 4 décadas viviendo en la finca familiar que adquirió hace 44 años en Aranjuez. Es su hogar, refugio y donde nos recibe para ver cómo es la vida de un pintor torero

Foto: Palomo Linares charlando con Paloma Barrientos (Vanitatis)
Palomo Linares charlando con Paloma Barrientos (Vanitatis)

Sebastián Palomo Linares llevaba cuatro décadas viviendo en El Palomar, la finca familiar que adquirió hace exactamente 44 años en Aranjuez. Una casa que es fue su hogar y su refugio y donde nos recibió para mostrar cómo es un día en la vida de este pintor torero que antes fue torero pintor.

Desde pequeño tuvo dos sueños y ambos se han cumplido. Durante muchos años la dedicación exclusiva de Palomo Linares fue el mundo taurino, donde triunfó consagrándose como una de las grandes figuras. Se retiró cuando lo consideró oportuno, con el escalafón aún muy alto. “Hay que saber elegir el mejor momento para la retirada. Es importante conocer los tiempos y no sólo en esta actividad, sino en todo en la vida”, asegura Palomo Linares. De vez en cuando, en fincas de amigos, vuelve a tomar el capote con alguna vaquilla: “Nada importante. Cuando me corté la coleta fue para siempre”.

En su caso más que volver a empezar o sufrir el síndrome del cambio radical se recicló. Se le abrieron nuevos horizontes. Por un lado el mundo empresarial, con actividades tan dispares como la ganadería o la construcción. Por otro, su faceta artística, que de hobby pasó a dedicación primordial. Dice “no vivir de la pintura sino para la pintura”, aunque en realidad sí podría hacerlo porque sus telas se cotizan al alza y forman parte de colecciones privadas de personalidades nacionales e internacionales. De hecho, varios presidentes latinoamericanos tienen alguna de sus obras, y en embajadas europeas cuelgan telas firmadas por él.

Su primera exposición data de 1977. Fue en Colombia. “Era muy joven y quería aprender. Mientras mis colegas hacían otra vida yo tomaba mis pinturas y los pinceles y me iba a casa de artistas ya consagrados. Lo que me interesaba era aprender y esa era la mejor manera”.

El próximo 23 de octubre presenta en la sala Úrculo de Madrid una exposición absolutamente novedosa y que no tiene nada que ver con lo que ha hecho anteriormente. “Llevo pintando 44 años y he tenido que evolucionar para llegar a este momento. Lo tenía en mente desde hace años y es ahora cuando he sido capaz de plasmar esas ideas. Creo que va a impactar porque es diferente a lo que se ha visto antes. Utilizo madera, hierro… Materiales que estaban ahí y yo no los veía”.

Ha elegido la palabra Recuperación para bautizar su muestra. “Recuperación en todos los sentidos. En la pintura, en mi vida… Estoy en un momento muy dulce de mi existencia. Le doy gracias a Dios todos los días por cómo me encuentro, de con quién estoy, porque con Concha (su novia) he encontrado ese equilibrio que me hace feliz”.

Años complicados

Palomo Linares pasó unos años muy complicados. Después de 35 años casado, se divorció de Marina Danko, con la que tuvo tres hijos. Fue una separación pública, aunque nunca hizo declaraciones relacionadas con ese asunto privado. Su salud también se resintió. “Tuve tres infartos que casi me matan y varias anginas de pecho de las que me recuperé totalmente. Hago una vida muy sana. Camino durante varias horas, juego al golf y, siempre que puedo, lo hago en el campo de Oliva Nova (Valencia), porque los dueños son mis amigos desde hace años. Viajo con Concha cuando ajustamos fechas (es juez en Valdemoro) porque a los dos nos gusta mucho viajar. Organizo almuerzos aquí, en casa, con mi familia y amigos. Soy una persona muy tranquila y hogareña que pido a la vida salud para mí y los míos”.

Palomo Linares
El redactor recomienda