Los detalles de la boda de Holly, hija de Gordon Ramsay: del vestido de novia de inspiración clásica al look de Victoria Beckham
La joven ha contraído matrimonio con Adam Peaty en la Abadía de Bath. Tras la ceremonia religiosa, han puesto rumbo a la mansión Kin House
Holly, hija del chef Gordon Ramsay, y Adam Peaty se han dado el ‘sí, quiero’ este sábado en la Abadía de Bath. Se trata de una iglesia anglicana que se hizo popular por ser una de las que aparecen en ‘Los Bridgerton’. Allí ha tenido lugar la ceremonia religiosa, donde la emotividad ha sido la gran protagonista. Tras salir del templo católico convertidos en marido y mujer, los protagonistas, acompañados por el resto de invitados, entre los que ha destacado la presencia de los Beckham, se han desplazado hasta Kin House. Se prevé que estén en la mansión hasta bien entrada la noche. También que duerman allí, pues cuenta con doce habitaciones.
Uno de los secretos mejor guardados era el vestido de la novia. Holly Ramsay ha apostado por un estilismo de inspiración clásica, alejada de los excesos. La hija del chef ha aparecido en un vestido de silueta tradicional confeccionado en un delicado encaje floral que recorre el cuerpo. Cabe apuntar que en su entrada portaba una capa de satén marfil que caía con suavidad desde la zona de los hombros. Además, el diseño, de líneas limpias y aire casi regio, se mueve entre lo romántico y atemporal con una falda amplia que ganaba protagonismo cuando caminaba. Su entrada ha sido, como no podía ser de otra forma, junto a su progenitor.
En lo que concierne al beauty look, la contrayente ha optado por una imagen muy natural dejando claro que quería ser ella misma en un día tan importante. Así, ha optado por lucir el cabello recogido en un peinado bajo, con la raya en el centro y mechones sueltos con los que ha conseguido enmarcar el rostro. También ha llevado un velo sencillo que caía por la espalda. Respecto al maquillaje, Holly Ramsay ha querido uno suave y luminoso, con la piel trabajada al detalle, ojos en tonos neutros y labios rosados. Con esta elección, ha conseguido un equilibrio entre frescura y elegancia nupcial.
Los otros protagonistas
Como era de esperar, la presencia de los Beckham no ha pasado inadvertida entre los cientos de invitados. Victoria ha vuelto a demostrar que cada una de sus apariciones públicas se convierte en un ejercicio de estilo. La diseñadora ha optado por un vestido largo en tono verde petróleo, de tejido satinado y caída fluida. Este cuenta con un escote pronunciado que aporta sofisticación sin resultar exceso. Además, lo ha completado con unas gafas de sol oversize, un bolso de mano y joyería mínima. Por su parte, David Beckham ha portado un abrigo cruzado en tono camel que dejaba entrever, bajo él, un esmoquin con camisa blanca y pajarita negra.
El matrimonio ha acudido acompañado de dos de sus hijos, Romeo y Harper. La pequeña ha llamado la atención con un vestido negro de satén combinado con una estola de pelo mientras que él ha apostado por un look clásico con camisa blanca, pajarita y abrigo de espiga. Recordar que esta aparición pública sobra especial significado por el momento personal que atraviesa la familia, inmersa, desde hace meses, en una constante cruzada con Brooklyn, su primogénito. De hecho, en los últimos días se ha llegado a especular con la posibilidad de que se tengan bloqueados en las redes sociales.
Holly, hija del chef Gordon Ramsay, y Adam Peaty se han dado el ‘sí, quiero’ este sábado en la Abadía de Bath. Se trata de una iglesia anglicana que se hizo popular por ser una de las que aparecen en ‘Los Bridgerton’. Allí ha tenido lugar la ceremonia religiosa, donde la emotividad ha sido la gran protagonista. Tras salir del templo católico convertidos en marido y mujer, los protagonistas, acompañados por el resto de invitados, entre los que ha destacado la presencia de los Beckham, se han desplazado hasta Kin House. Se prevé que estén en la mansión hasta bien entrada la noche. También que duerman allí, pues cuenta con doce habitaciones.