Los números rojos de las empresas españolas de Marta Gayá
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Los números rojos de las empresas españolas de Marta Gayá

La amiga de don Juan Carlos ha mantenido su postura de discreción a lo largo de los años. Aunque vive en Suiza, conserva varios intereses económicos en España

Foto: Marta Gayá, en una imagen de archivo. (Getty)
Marta Gayá, en una imagen de archivo. (Getty)

La 'dama del rumor'. Marta Gayá tiene este sobrenombre desde que la revista ‘Época’ le dedicara una mítica portada en agosto de 1992. Ambas cosas eran ciertas. Si algo ha demostrado Marta Gayá a lo largo de estos años es que es una auténtica dama. Y bajo el paraguas del ‘rumor’ se refugiaba su relación con el rey Juan Carlos, ampliamente conocida por el círculo del monarca y que la actualidad trae de vuelta cada cierto tiempo. Gayá ha pasado la mayor parte del verano en Palma de Mallorca navegando en su nuevo yate y dejándose ver con algunos amigos aquí y allá (algunas fuentes la han situado también con el rey Juan Carlos en Abu Dabi). Capeando el temporal de las informaciones que no dejan de salir sobre su hoy entrañable amigo y su presunta fortuna en el extranjero.

Marta Gayá es la mujer que hizo pasar al Rey emérito los días "más felices" de su vida, a juzgar por una grabación hecha pública en 2017. Reside en Gstaad y visita Palma con cierta frecuencia, aunque desde que falleció su madre cada vez menos. De todas las parejas atribuidas a Juan Carlos de Borbón fuera de su matrimonio, Gayá es probablemente la más importante y la que mejor ha sabido guardar la confidencialidad debida, a pesar de que en los años 90 esta amistad envolvió de tal forma al Rey que no le importó romper la relación hasta entonces idílica que mantenía con los medios (que le pusieron nombre y apellidos a la dama) y con el Gobierno de Felipe González, quejoso de las continuas ausencias de Juan Carlos.

placeholder La portada de la revista 'Época'.
La portada de la revista 'Época'.

Corinna Larsen menciona a Gayá, de hecho, en la entrevista que publica estos días 'Paris Match'. "Su matrimonio [el del rey Juan Carlos] fue arreglado por Franco, en ese momento estaba muy enamorado de otra mujer, considerada demasiado liberal. Desde el nacimiento de sus hijos, hubo problemas. Todas estas aventuras extramatrimoniales lo atestiguan. Habló abiertamente al respecto y fue directo al grano cuando lo interrogué: él y la reina Sofía tenían un acuerdo para representar a la Corona, pero cada uno tenía su vida privada. Me dijo que no compartían la misma habitación desde hace más de treinta años. Tuvo una larga relación con Marta Gayá, quien seguía siendo cercana".

Gayá y el padre de Felipe VI siguen manteniendo a día de hoy una buena relación. Su lealtad ha pasado ya todas las pruebas, solo se le conoce un desliz durante una fiesta, cuando en una conversación con sus amigos se refirió al Rey como "Juancho", lo que desvelaba el grado de intimidad que había entre ellos.

Ninguna más. Don Juan Carlos y Gayá comenzaron su relación a finales de los años 80, en Palma de Mallorca. Ella era hija del empresario y hostelero Fernando Gayá, propietario del hotel Villamil, en la zona turística de Peguera. En los 70 se casó con el ingeniero malagueño Juan Mena, pero el matrimonio duró muy poco y nunca más volvería a pasar por el altar. Entre su círculo de amistades se encontraban Marieta Salas y Zourab Tchokotua, amigos a su vez del rey Juan Carlos, que organizaban unas fastuosas fiestas en su casa de verano de Sa Mola. En la discoteca del Club de Mar coincidían también muchos personajes de la jet internacional. Fue en ese ambiente donde se estrechó la amistad entre ambos.

placeholder La antigua familia real al completo, en Marivent. (Getty)
La antigua familia real al completo, en Marivent. (Getty)

La importancia de la señora Gayá en la vida del monarca fue capital durante años, como ha quedado patente en este estriptis sentimental de don Juan Carlos al que asistimos en los últimos años. Según 'Ok Diario', Gayá fue la beneficiaria de la generosidad del rey Juan Carlos, que en el año 2011 (cuando ya la relación había terminado) le donó dos millones de euros. Una minucia si lo comparamos con los 65 que le regaló (presuntamente) a Corinna.

Sus empresas españolas

En los años de su relación con el monarca emérito aparece como administradora única de tres empresas que a día de hoy siguen existiendo: Avenidas 23, constituida en 1990 y cuyo objeto es la compraventa y el alquiler de bienes inmuebles, contaba con un capital de 57.500.000 de las antiguas pesetas; Calvinest, que se dedicaba a la promoción inmobiliaria, gozaba también de una excelente salud financiera, con un capital suscrito de 115.500.000 de pesetas según el Registro Mercantil; por último, Gayá también administró durante un tiempo Nautica Wearever, dedicada al alquiler de embarcaciones de recreo.

Cuando la relación con el monarca pasó a otro plano, Gayá también abandonó la primera línea de estas tres compañías. De todas cesa en 2003 como administradora única, pero no desaparece. De hecho, sigue siendo la socia única de Calvinest y de Nautica Wearever, y posee el 35% de Avenidas 23, cuya hoja registral se reabrió el pasado mes de febrero. Todas acaban de actualizar sus cuentas y los números no son muy halagüeños.

placeholder El rey Juan Carlos, con Corinna Larsen. (EFE)
El rey Juan Carlos, con Corinna Larsen. (EFE)

Gayá cuenta con un administrador de confianza que es quien gestiona sus intereses económicos. Calvinest dispone de un activo total de más de un millón de euros, pero en el ejercicio 2019 declara unas pérdidas de 35.546 euros. No tiene empleados. La empresa de alquiler de yates también cerró en rojo en 2019, con unas pérdidas de cerca de 380.000 euros. Además, Marta Gayá repite el mismo esquema (es socia única pero quien administra es su hombre de confianza) en Almendra Finance & Trade España, una cuarta empresa también dedicada a la promoción inmobiliaria que constituyó en 2004. También aquí tuvo pérdidas en 2019, casi 4.000 euros. Los números rojos se repiten en Avenida 23, que se ha dejado más de 40.000 euros en el último ejercicio.

En Palma de Mallorca posee un piso de 190 metros cuadrados muy cerca del paseo marítimo y dos plazas de aparcamiento. Hace años vendió un chalé en Es Capdellà, de herencia familiar. También vendió el barco a motor que tenía cuando acabó su relación con el monarca. Nunca ha bajado su ritmo de vida. En 2007 se instaló definitivamente en Suiza, donde ya es una ciudadana más. "Nunca habla del Rey”, aseguran. Aunque todos hablen de ella.

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