No es inusual ver a la realeza española vinculada a las grandes celebraciones del deporte español. Prueba de ello es que, hace tan solo unas semanas, la Casa Real irrumpió en Instagram para felicitar a Carlos Alcaraz por haber logrado ganar el Abierto de Australia —su cuarto Grand Slam—. Así, este domingo, Felipe VI ha puesto rumbo a Valencia para asistir a la final de la Copa de S.M. el Rey de baloncesto, que ha tenido lugar en el Roig Arena. Cabe apuntar que la presencia del monarca cobra un significado especial ya que no acudía personalmente a un encuentro de esta competición desde hace más de una década.
A su llegada al recinto, unos minutos antes del partido, Felipe VI ha sido recibido por las autoridades y responsables del evento —entre ellos Juan Roig—, a quienes ha saludado uno a uno antes de acceder al pabellón. El monarca se ha mostrado cercano y sonriente durante los primeros minutos del acto, intercambiando algunas palabras con los presentes. Una actitud habitual en él. Para la ocasión, ha abogado por americana azul marino combinada con pantalón gris, con camisa clara y corbata en tono burdeos. Un conjunto sobrio y acorde con el carácter institucional de la cita deportiva.
El rey Felipe VI recibido por Juan Roig y el presidente del CSD, José Manuel Rodríguez Uribe. (EFE)
Como decíamos, la última vez que Felipe VI asistió a la final de este torneo fue en 2015. Aunque aquella edición no se celebró en Valencia, sino en Las Palmas de Gran Canaria. Desde entonces, aunque ha mantenido una agenda ligada al deporte —especialmente al fútbol y al tenis—, no había vuelto a estar presente en una final de la Copa de S.M. el Rey de baloncesto. De ahí a que haya acaparado todas las miradas desde que ha llegado al recinto. También se prevé que, después de disfrutar del encuentro desde el palco institucional, entregue el trofeo al equipo ganador.
Así, la asistencia del monarca a este tipo de citas forma parte de su habitual respaldo al deporte español. En los últimos años, se le ha visto en escenarios clave como la final de Wimbledon de 2023, donde Carlos Alcaraz consiguió conquistar el título. También en varias finales de la Copa del Rey de fútbol —en 2023 acudió junto a la infanta Sofía—. Además, cuando se trata de citas internacionales en las que gana un español, suelen felicitarlo vía Instagram, donde acumulan más de un millón de seguidores. Pero Felipe VI no es el único en asistir a finales deportivas. El pasado verano, la princesa Leonor, junto a su hermana, estuvieron en la final de la Europa femenina de fútbol.
Felipe VI saluda al presidente de la Generalitat Valenciana Juan Francisco Pérez (EFE)
Más allá de lo institucional, el deporte ha estado siempre muy presente en la vida personal de Felipe VI. Es más llegó a competir al más alto nivel ya que formó parte del equipo español de vela en los Juegos Olímpicos de Barcelona de 1992. El monarca participó en la clase Soling y terminó en sexta posición, logrando diploma olímpico. Y unos años antes vio como era su hermana, la infanta Cristina, la que participaba. Pero no solo eso. El monarca suele practicar, siempre que su agenda se lo permite, otras disciplinas como el esquí, el squash o el pádel.
No es inusual ver a la realeza española vinculada a las grandes celebraciones del deporte español. Prueba de ello es que, hace tan solo unas semanas, la Casa Real irrumpió en Instagram para felicitar a Carlos Alcaraz por haber logrado ganar el Abierto de Australia —su cuarto Grand Slam—. Así, este domingo, Felipe VI ha puesto rumbo a Valencia para asistir a la final de la Copa de S.M. el Rey de baloncesto, que ha tenido lugar en el Roig Arena. Cabe apuntar que la presencia del monarca cobra un significado especial ya que no acudía personalmente a un encuentro de esta competición desde hace más de una década.