El encuentro de María Zurita y Jaime de Marichalar que muestra cómo es la relación del exduque de Lugo con los Borbón
La prima de la infanta Elena, con la que además tiene una relación que va más allá de lo puramente familiar, se encontraba este martes con Jaime de Marichalar en una de las calles conocidas de Madrid
Fue en 1995, un 18 de marzo en Sevilla, cuando un desconocido Jaime de Marichalar pasaba a formar parte de la Casa Real por su matrimonio con la infanta Elena. La historia de amor finalizaba doce años después con ese "cese temporal de la convivencia tan comentado", con la cordialidad como protagonista de la relación entre el que fuera duque de Lugo y los Borbón, su familia política. Y como ejemplo, su último encuentro con María Zurita, una escena inesperada que les mostramos en estas fotos exclusivas.
El madrileño barrio de Salamanca suele ser siempre un bullir de gente, de clientes de las tiendas más exclusivas que inundan sus principales calles, y también de muchas caras conocidas, entre las que visitan la zona para hacer gestiones o compras y las que viven en ella. Y este es el caso, precisamente, de nuestros dos protagonistas.
María Zurita vive desde hace años con sus padres, la infanta Margarita y el doctor Carlos Zurita. Los grandes espacios de la casa que tienen en la zona permite que compartan espacio con total comodidad en una relación simbiótica. Porque, a la vez que la empresaria y prima del rey Felipe puede estar siempre pendiente de sus padres, la alegría que les aporta la presencia de su hijo, Carlos, hace que sus días sean mucho mejores.
De ahí que no sea nada raro ver a María Zurita paseando por el barrio, yendo a su trabajo o volviendo de diferentes gestiones. Como tampoco es raro que lo haga con su hijo o, como en este caso, con su perrita, Zeta, esa pequeña Teckel que es un miembro más de la familia. Lo que no es tan habitual es que se encuentre con el que fuera su primo político, o al menos, que las cámaras sean testigos.
Y es lo que ha pasado este martes, cuando la empresaria paseaba por la calle Goya, una de las más conocidas y concurridas de la capital, y coincidía con Jaime de Marichalar, que también vive por la zona. Vanitatis ha podido saber que se ha tratado de un encuentro completamente fortuito y muy breve. Pero ha quedado claro que entre el exduque de Lugo y la familia de su exmujer, la infanta Elena, hay absoluta cordialidad.
Así lo podemos ver en las imágenes, en las que mantienen una conversación breve, pero agradable. Ambos llevan bolsas, por lo que parece que aprovecharon la mañana para hacer algunas compras en la zona, inundada de tiendas, desde las más exclusivas a las más asequibles. Y junto a María, su mascota, inseparable en la mayoría de sus salidas y paseos.
También en el vídeo se puede ver cómo de concurrida es la calle. De hecho se encuentran en un paso para peatones, pero no llaman la atención de los viandantes que hay a su alrededor. Cierto es que no es fácil que Jaime de Marichalar pase desapercibido por su inconfundible aspecto y llamativa altura, pero puede disfrutar de una vida tranquila y casi anónima en este barrio de Madrid.
La despedida de ambos es igual de cordial, con una María Zurita posando su mano en el brazo de su interlocutor, un gesto muy cariñoso para decirle adiós antes de separarse y dedicarle una sonrisa. Los dos emprenden en ese momento caminos distintos, mezclándose entre el gentío y terminando así un encuentro familiar tan cordial como inesperado.
La relación de Jaime de Marichalar con los Borbón
Aunque tampoco es que haya cordialidad entre dos personas que fueron familia política nos debe resultar extraño, ya que no es el único caso. Porque sin irnos muy lejos, la relación de Jaime de Marichalar con la reina Letizia siempre ha sido de respeto y cariño, por más que no se les pudiera considerar amigos íntimos. Eso sí, siempre ha sido desde la discreción y fuera de cámaras, con la única excepción del velatorio de la condesa viuda de Ripalda, al que doña Letizia, entonces princesa, no dudó en acercarse, como también lo hicieron la infanta Elena y la reina Sofía.
Cierto es que la relación de doña Elena con su exmarido ha sido distante desde que anunciaron ese cese de la convivencia y firmaron el divorcio tiempo después. Han coincidido en pocas ocasiones, siempre por separado y, si ha habido saludo, ha sido lejos de las cámaras u oídos indiscretos. Una situación que no ha influido en absoluto para que el encuentro con María Zurita sea cariñoso y cordial.
Fue en 1995, un 18 de marzo en Sevilla, cuando un desconocido Jaime de Marichalar pasaba a formar parte de la Casa Real por su matrimonio con la infanta Elena. La historia de amor finalizaba doce años después con ese "cese temporal de la convivencia tan comentado", con la cordialidad como protagonista de la relación entre el que fuera duque de Lugo y los Borbón, su familia política. Y como ejemplo, su último encuentro con María Zurita, una escena inesperada que les mostramos en estas fotos exclusivas.