Objetivo Hassan III: Mohamed VI de Marruecos calca su propia historia para apuntalar la sucesión de su hijo
A sus 22 años, el príncipe heredero asume la coordinación de las Fuerzas Armadas Reales. Un nombramiento estratégico que calca los pasos de su padre y consolida su figura como el futuro Hassan III
Marruecos ha dado un paso definitivo en la consolidación de su futuro institucional. El rey Mohamed VI, en su calidad de Jefe Supremo y Jefe del Estado Mayor General de las Fuerzas Armadas Reales (FAR), ha nombrado a su primogénito, Moulay Hassan, como Coordinador de las oficinas y servicios del Estado Mayor. No es un cargo menor: es el mismo puesto que el actual soberano ocupó en 1985 bajo el reinado de su padre, Hassan II, marcando el inicio de su verdadera gestión en las entrañas del Estado.
Este movimiento, anunciado a través de un comunicado del Gabinete Real, llega en un momento de especial sensibilidad. Ante las recurrentes dolencias de salud que han limitado la agenda de Mohamed VI en los últimos años, el monarca ha decidido que su hijo deje de ser solo un acompañante en los actos oficiales para convertirse en un actor ejecutivo dentro del Ejército.
Las FAR son el pilar sobre el que descansa la estabilidad de la monarquía alauita. Al situar a Moulay Hassan en su núcleo operativo, Mohamed VI garantiza que el heredero conozca los resortes del poder militar y que asegura su lealtad y reconocimiento entre la cúpula castrense. El futuro Hassan III (nombre que recibirá cuanro reine y que es un homenaje a su abuelo) es un líder que coordina el ejército.
Aunque el cargo militar es nuevo, la formación de Moulay Hassan en los asuntos de Estado viene de lejos. A diferencia de sus homólogos europeos, cuya integración en la vida pública suele ser más paulatina, el heredero ha sido fogueado en la diplomacia internacional desde la adolescencia. Con solo 15 años ya representaba a su padre en funerales de Estado y, durante la histórica visita de los Reyes de España a Marruecos en 2019, demostró una profesionalidad asombrosa sentado a la izquierda del Rey durante la firma de acuerdos bilaterales.
Su educación ha sido una combinación milimétrica de tradición y modernidad. Se formó en el Colegio Real, pero su pasión por la aviación le llevó a bachilleratos especializados en Técnicas Aeronáuticas en Marrakech, siguiendo su sueño de ser piloto, una ambición que compagina con una disciplina protocolaria de hierro.
Quienes le conocen de cerca describen a un joven con una dualidad fascinante. Por un lado, está el Moulay Hassan institucional, aquel que en 2016 se hizo viral por retirar la mano en los besamanos, un gesto de modernidad que recordaba a su abuelo; por otro, el joven "normal" que sigue con pasión al Barça, practica deporte y mantiene un vínculo inquebrantable con su madre, Lalla Salma, con quien disfruta de vacaciones privadas lejos de los focos.
Con este nuevo nombramiento militar, Mohamed VI envía un mensaje de calma y estabilidad tanto al interior de Marruecos como a la comunidad internacional. La sucesión está decidida y apuntalada.
Marruecos ha dado un paso definitivo en la consolidación de su futuro institucional. El rey Mohamed VI, en su calidad de Jefe Supremo y Jefe del Estado Mayor General de las Fuerzas Armadas Reales (FAR), ha nombrado a su primogénito, Moulay Hassan, como Coordinador de las oficinas y servicios del Estado Mayor. No es un cargo menor: es el mismo puesto que el actual soberano ocupó en 1985 bajo el reinado de su padre, Hassan II, marcando el inicio de su verdadera gestión en las entrañas del Estado.