El tenis vuelve a ser tendencia: elegancia retro, bienestar y pasión por la raqueta
La respuesta es tan diversa como los públicos que han redescubierto el deporte rey de la raqueta: una combinación de nostalgia estética, bienestar integral y una renovada visión del lujo relajado
Que las marcas de lujo apuesten por el tenis no es casualidad: se trata de una disciplina que combina lo estético con lo saludable. Practicarlo mejora la agilidad, el sistema cardiovascular, la concentración y la resiliencia emocional. A la vez, quienes lo eligen se apropian de una estética con historia, marcada por la limpieza de sus líneas y la elegancia de sus rituales. En tiempos de ruido y velocidad, el tenis —como deporte y como estilo— es una invitación a frenar, a mirar al rival a los ojos y a devolver la pelota con clase.
Durante décadas, el tenis ha representado algo más que un deporte: ha sido símbolo de clase, pulcritud y actitud. Hoy, en pleno 2025, la estética tenística vive un regreso triunfal que no solo se siente en las pistas, sino también en las calles, las campañas de moda y el imaginario colectivo. Recordemos ese Carlos Alcaraz como embajador de la firma de moda Louis Vuitton.
¿Por qué este resurgir? La respuesta es tan diversa como los públicos que han redescubierto el deporte rey de la raqueta: una combinación de nostalgia estética, bienestar integral y una renovada visión del lujo relajado.
La estética tenística: del club a la pasarela
En plena fiebre por los códigos visuales del pasado, Gucci ha sabido capturar —y amplificar— la esencia refinada del tenis setentero con su nueva campaña “Gucci Tennis”. Inspirada en los archivos de la firma y en sus primeras propuestas ligadas al deporte blanco, la colección despliega una coreografía de elegancia contenida: miradas suspendidas, gestos precisos y una atmósfera que roza lo cinematográfico.
Las prendas, capturadas en un club de tenis bañado por la luz dorada del sol, evocan una sofisticación tranquila. Faldas plisadas blancas con la emblemática franja Web, polos masculinos de corte impecable y un aire retro que se extiende a los accesorios: cintas para el cabello, gafas aviador metálicas y bolsos con el icónico monograma GG. Todo remite a una época en la que el estilo no se gritaba, se insinuaba.
La joya de la colección es, sin duda, la exclusiva raqueta Gucci x HEAD, una pieza de edición limitada que fusiona diseño y rendimiento. Con detalles como un marco decorado y un estuche azul con correa ajustable, representa esa frontera cada vez más difusa entre deporte y moda.
Más allá del glamour: el tenis como refugio de bienestar
Pero no todo es imagen. El auge del tenis también se explica por lo que ofrece a quienes lo practican: un equilibrio perfecto entre exigencia física, descarga emocional y socialización. Frente a deportes más agresivos o monótonos, el tenis ofrece intensidad sin violencia, estrategia sin rigidez y movimiento sin caos. Es ideal tanto para quienes buscan esculpir su cuerpo como para quienes quieren liberar tensiones mentales.
De hecho, la conversación sobre salud mental en el deporte ha dado un giro importante gracias al tenis. Nos cuentan desde David Lloyd Clubs, el tenis no es solo una actividad, es el corazón de su propuesta. Desde sus orígenes en 1982 —cuando el extenista David Lloyd fundó el primer club— el objetivo ha sido claro: crear un espacio donde el tenis fuera accesible, estimulante y, sobre todo, placentero. Ricardo Sandoval, psicólogo deportivo y entrenador en David Lloyd Turó, recuerda que: "la temporada tenística apenas deja descanso y que el agotamiento mental es uno de los grandes enemigos invisibles del rendimiento. Cuando desaparecen el goce y el disfrute, es cuando más necesario se vuelve parar o reenfocar", explica hablando de los profesionales
Más allá de una moda, una inversión en salud y estilo.
Que las marcas de lujo apuesten por el tenis no es casualidad: se trata de una disciplina que combina lo estético con lo saludable. Practicarlo mejora la agilidad, el sistema cardiovascular, la concentración y la resiliencia emocional. A la vez, quienes lo eligen se apropian de una estética con historia, marcada por la limpieza de sus líneas y la elegancia de sus rituales. En tiempos de ruido y velocidad, el tenis —como deporte y como estilo— es una invitación a frenar, a mirar al rival a los ojos y a devolver la pelota con clase.