La primera impresión puede marcar la diferencia en una entrevista de trabajo, y la forma de vestir es uno de los elementos que más influyen en esa percepción inicial. Así lo recuerda la asesora de imagen y experta en comunicación no verbal Eve Llerena, que en uno de sus vídeos publicados en TikTok explica cuáles son las tres prendas que conviene evitar si se quiere transmitir una imagen profesional desde el primer momento.
Según Llerena, el objetivo de la ropa en una entrevista no es llamar la atención, sino reforzar de manera silenciosa la profesionalidad del candidato. “Tu vestimenta no es el centro de atención ni será el factor decisivo al cien por cien para conseguir el empleo”, señala la experta, pero sí puede ayudar a proyectar una imagen de seguridad, preparación y coherencia con el puesto al que se aspira.
La primera prenda que recomienda evitar son los tops con tirantes demasiado finos. Este tipo de camisetas o blusas, explica, pueden transmitir una imagen excesivamente informal para un entorno profesional. Mostrar demasiado los hombros o el escote puede restar estructura al conjunto y dar una impresión poco adecuada para una reunión laboral. En su lugar, aconseja optar por blusas de manga larga o de tejidos ligeros si hace calor, como algodón o lino, que aportan una apariencia más cuidada.
Otra de las prendas que, según la asesora, conviene dejar fuera del armario ese día son los vaqueros. Aunque reconoce que en algunos sectores creativos pueden estar más aceptados, insiste en que el objetivo de una entrevista es proyectar la máxima profesionalidad posible. Por eso recomienda elegir pantalones o conjuntos más formales y reservar el denim para momentos de ocio o para el fin de semana.
Los vaqueros, mejor con agua fría para que no se encojan las fibras. (Pexels/ cottonbro studio)
El tercer elemento que genera más dudas suele ser el calzado. Llerena explica que no es obligatorio acudir con tacones, ya que la elección depende del estilo personal y de la comodidad de cada persona. Sin embargo, sí advierte que lo que conviene evitar son las zapatillas deportivas, ya que en muchos contextos laborales pueden transmitir una sensación de improvisación o excesiva informalidad.
La experta recuerda que cada sector tiene sus propios códigos estéticos, pero en general recomienda inclinarse por prendas estructuradas, colores neutros y combinaciones equilibradas. El objetivo es que la imagen proyecte orden, seguridad y coherencia con el entorno profesional al que se quiere acceder.
La primera impresión puede marcar la diferencia en una entrevista de trabajo, y la forma de vestir es uno de los elementos que más influyen en esa percepción inicial. Así lo recuerda la asesora de imagen y experta en comunicación no verbal Eve Llerena, que en uno de sus vídeos publicados en TikTok explica cuáles son las tres prendas que conviene evitar si se quiere transmitir una imagen profesional desde el primer momento.