Paloma Cuevas sale de la empresa inmobiliaria de Ponce... ¿Divorcio a la vista?
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Paloma Cuevas sale de la empresa inmobiliaria de Ponce... ¿Divorcio a la vista?

El torero y la empresaria confirmaron su separación en verano de 2020, pero aún no han llegado a un acuerdo económico que satisfaga a las dos partes. Sin embargo, algo se mueve

Foto: Enrique Ponce y Paloma Cuevas. (Getty)
Enrique Ponce y Paloma Cuevas. (Getty)

La familia formada por Paloma Cuevas y Enrique Ponce está viviendo estos días con gran emoción los preparativos de la primera comunión de su hija pequeña. La empresaria y el torero han valorado siempre el bienestar de sus hijas, y ese será un día especial para reunir a la familia y olvidarse de los sinsabores del verano pasado, cuando hicieron pública su separación y entraron dentro del huracán mediático. Mientras, en los despachos de sus abogados los trámites para firmar su divorcio definitivo siguen su cauce.

El torero, como otros profesionales de su sector, ha hecho fortuna jugándose la vida en la plaza, un dinero que luego ha invertido en diversas iniciativas empresariales. La mayor parte tiene que ver con el sector inmobiliario y con su gran finca agrícola y ganadera, La Cetrina. Pero, además, Ponce siempre ha querido ir un poco más allá. En el año 2017, el maestro puso en marcha el espectáculo 'Crisol', en el que mezclaba el toreo con otras disciplinas musicales y de las artes plásticas. Y recientemente se ha lanzado a grabar algún tema musical.

El valenciano cuenta con varias empresas dedicadas a la gestión de alquileres en las que hasta hace unos días aparecía como apoderada solidaria también Paloma Cuevas. Ponce es propietario de varios locales comerciales y naves en Úbeda, Villacarrillo, Torremolinos o Fuengirola que alquila a otros empresarios. Los locales albergan negocios tan dispares como una discoteca o un supermercado.

La gestión de estos alquileres se lleva a cabo a través de diversas sociedades. La matriz es CPM Building, con sede en la madrileña y aristocrática plaza de la Lealtad. Se creó en 1997 y su objeto es la compra, venta y explotación de bienes inmuebles. CPM cuenta con un activo de 3.800.000 euros y en el año 2019 cerró perdiendo dinero, en concreto más de 27.000 euros. La cifra no es buena, teniendo en cuenta que en 2018 los resultados superaron los 200.000 euros positivos.

Foto: Paloma Cuevas, en una imagen de archivo. (Getty)

Paloma Cuevas aparecía como apoderada solidaria de CPM Building hasta finales de abril, cuando el BORME ha publicado su cese. Fuentes cercanas a la empresaria matizan que era un mero adjetivo legal y que no gestionaba ni estaba involucrada en estas empresas inmobiliarias. De estos intereses económicos se han ocupado principalmente Álvaro Ponce, hermano del maestro, y su socio Tomás Poblaciones. Álvaro Ponce ha sido desde que era un veinteañero la mano derecha del torero para todo tipo de menesteres. Mientras Enrique se jugaba la vida en la plaza, Álvaro se ocupaba de casi todo lo demás, y es un hombre conocido y respetado en el mundo taurino. Sin embargo, según datos del Registro Mercantil, en el año 2017 dejó sus cargos en las sociedades del torero.

En el balance de cuentas de esta empresa, presentado en febrero, se advierte de su viabilidad con una fórmula habitual en este tipo de casos: "A fecha de cierre del ejercicio, las pérdidas acumuladas han dejado reducido el patrimonio neto a una cantidad inferior a la mitad del capital social de la Sociedad. En este sentido, la Ley de Sociedades de Capital establece que deberá disolverse la Sociedad cuando las pérdidas dejen reducido el patrimonio a una cantidad inferior a la mitad del capital social, a no ser que este se aumente o se reduzca en la medida suficiente y siempre que no sea procedente solicitar la declaración de concurso. El Administrador Único deberá convocar Junta General para que adopte el acuerdo correspondiente y, en su caso, restablecer el patrimonio neto o que inste el concurso en los plazos definidos por la Ley de Sociedades de Capital".

CPM maneja el 100% de otra entidad, Sucesores de Benito Zoido, dedicada a la producción agrícola pero también a la explotación de inmuebles tanto rústicos como urbanos. Esta empresa, que tiene su sede en Jaén, cerró 2018 con pérdidas superiores a los 185.000 euros. También controla un 52% de otra entidad, Onubecam, dedicada igualmente al alquiler de bienes inmobiliarios. Esta sociedad no había tenido vida aparente en los últimos años, pero estas semanas ha pisado el acelerador, presentando las cuentas de varios ejercicios seguidos y solicitando la reapertura de su hoja registral. Parece que algo se mueve en el entorno de la pareja.

Foto: Enrique Ponce y Paloma Cuevas. (Cordon Press)

El negocio de Ponce en el que más ha estado involucrada Paloma Cuevas es el de la producción de su conocido aceite gourmet, salido de la finca Cetrina. Este espectacular terreno de algo más de 900 hectáreas en Navas de San Juan (Jaén) es la cuna de un aceite de oliva virgen extra de merecida fama. Paloma Cuevas fue la impulsora de crear este producto propio como una forma añadida de rentabilizar el campo, junto con la ganadería de vacas, sementales, lanar, una yeguada y toros bravos con el propio hierro del torero.

El producto se comercializa a través de su propia web y de El Corte Inglés, a 19,80 euros la botella de 500 ml. Los resultados de la empresa, de momento, no han sido buenos. En 2018 perdió 324.136 euros, lo que disparó casi un 90% las pérdidas respecto a 2017, cuando se dejó 39.000 euros. El nuevo informe de cuentas presentado en diciembre en el Registro Mercantil ahondaba en los malos datos. La empresa, que da trabajo entre personal administrativo y agrario a casi 30 personas, perdió 207.000 euros en ese ejercicio, una cantidad significativa (aunque reducía las pérdidas en más de 120.000 euros).

Cuevas tiene con este negocio una implicación personal, y está decidida a que el proyecto del aceite siga adelante. En estos meses, a pesar de todo, se ha encargado personalmente de revitalizar la exportación a Latinoamérica, estableciendo varias líneas comerciales con México.

Varios meses después de su sonada separación, las aguas han vuelto al cauce de la naturalidad, y Enrique Ponce y Paloma Cuevas parecen haber llegado a un entendimiento personal que quizá se refleje próximamente en la firma de su divorcio legal. Aunque estos días lo verdaderamente importante para la familia es la primera comunión de la hija pequeña, que les reunirá a todos como en tiempos más felices.

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