Meditación, trabajo y una fundación para Álex Lequio: cómo sobrevivir a un hijo
  1. Famosos
ANIVERSARIO

Meditación, trabajo y una fundación para Álex Lequio: cómo sobrevivir a un hijo

Ana Obregón y Alessandro Lequio, los padres de Álex, han afrontado de manera muy distinta estos meses de luto. Estos días resisten como pueden al aniversario de su muerte

placeholder Foto: Ana Obregón y Alessandro Lequio, con su hijo Álex en 2010. (Gtres)
Ana Obregón y Alessandro Lequio, con su hijo Álex en 2010. (Gtres)

A Vanitatis le hubiera gustado que Ana García Obregón o Alessandro Lequio hubieran escrito unas líneas en este día para recordar a su hijo. Lo intentamos con Ana, pero simplemente no pudo. Está pasando unos días difíciles por el aniversario del fallecimiento de Álex Lequio y tantos recuerdos que se cuelan como el agua que quiebra las piedras. No tenía fuerzas para escribir nada, aunque nos agradeció su cariño. Idéntica respuesta obtuvimos de Alessandro Lequio, el padre del joven fallecido hace hoy un año víctima de un cáncer raro.

La muerte de Álex Lequio ha sido una de las noticias más tristes que ha publicado este medio. Una oleada de cariño recorrió España como un calambre aquel mayo de 2020, buscando de alguna manera hacer llegar a la actriz y al colaborador de 'El programa de Ana Rosa' un caluroso abrazo para su corazón desnudo. La fama de sus padres y de él mismo casi desde la cuna provocó que su desaparición se convirtiera en un asunto público. Algo que, hoy día, no juega demasiado a su favor.

"Perder a un hijo es la experiencia más devastadora que se puede tener en la vida, no es comparable a cualquier otra pérdida. Requiere un esfuerzo titánico no solo vivir con el duelo, sino aprender a vivir sin el hijo, que es una labor ardua y agotadora". La psicóloga clínica Araceli Galindo, especializada en este tipo de procesos y creadora de la web www.vidayperdida.es, explicaba en Vanitatis entonces lo inexplicable: cómo demonios iban a seguir con su día a día Obregón y Lequio, tras el fallecimiento de su hijo a los 27 años. Lo bueno, "la templanza", "la serenidad", "la prudencia" y "el ejemplo de lucha" que dio la familia. Lo malo, la fama.

Según José González, psicólogo experto en duelo, director de Apertus Psicólogos y autor del libro 'Crecer en la pérdida' (RBA), "una de las dificultades cuando el duelo es tan mediático es que no siempre se permite al doliente llevar el proceso a su ritmo, metabolizar las distintas fases a la velocidad que uno querría, a veces son los medios los que marcan el ritmo".

Foto: Ana Obregón y Álex Lequio, en una tierna imagen de Instagram. (Instagram @alessandrolequiojr)

La forma en que cada uno se ha enfrentado al duelo por Álex Lequio ha sido muy diferente. Alessandro volvió a trabajar a las pocas semanas del fallecimiento de su hijo. Lequio tenía previsto incorporarse a 'El programa de Ana Rosa' sin dejar pasar demasiado tiempo, porque deseaba recuperar la rutina habitual tras la muerte de su hijo. En su entorno insistían en que podía ser incluso terapéutico para él en aquellas circunstancias tan terriblemente duras. Y así fue. Aquel primer día, Ana Rosa Quintana le recibió en un fragmento del programa donde ella no suele estar, para recibirle con unas palabras que le agradecían su profesionalidad: "Estamos muy contentos de que estés aquí. Sabemos que es un esfuerzo enorme el que estás haciendo, pero hay que salir un poco".

No estamos preparados para esto ni sociológica ni biológicamente, como demuestra el hecho de que no exista una palabra en ningún idioma que sirva para definirlo. Solo hay una expresión en hebreo, 'shjol', que significa algo parecido a 'vivo de hijo'. Es un suceso que "te cambia para siempre, es un dolor crónico", afirman los psicólogos, que "nunca cicatriza". Ana Obregón lo ha expresado en multitud de ocasiones a lo largo de estos meses a través de sus redes sociales.

placeholder Ana Obregón, rodeada por los suyos en el funeral por Álex Lequio. (EFE)
Ana Obregón, rodeada por los suyos en el funeral por Álex Lequio. (EFE)

Algunos de esos textos han sido desgarradores, otros más luminosos. Su primera entrevista después del suceso se produjo en noviembre de 2020, en la revista '¡Hola!'. Allí reconoció que había considerado quitarse la vida, que los primeros cuatro meses había estado "muerta por dentro" y que, aunque se había marchado a Mallorca para pasar el verano, no había salido de casa. "Los tres primeros meses casi no podía ni salir de la cama", dijo. Entre otras herramientas, se valió del yoga y la meditación, además de la familia, para afrontar esos primeros momentos de pérdida.

En diciembre llegaron las campanadas. Obregón, de natural optimista, tiró de profesionalidad para tragarse la maraña en la garganta que se le puso a todo el país. Sonrió un poco, se dejó caer por el discurso de la esperanza y al final derramó las lágrimas del año nuevo, un año ya sin Álex. Estoy muy emocionada, me gustaría de esta forma mandar unas gracias de corazón, porque he recibido tantísimas muestras de cariño durante todo este año que quería estar aquí para agradecerlas".

Foto: Álex Lequio, en una imagen de archivo. (Getty)

"Este año quiero mandar un mensaje de esperanza, yo sé que muchas personas que me están viendo desde casa han tenido un año muy difícil, se identifican conmigo, ellas también han perdido a un ser querido. Esta noche, cuando suenen las 12 campanadas, sé que vamos a recordarles, sé que vamos a mirar al futuro con la convicción de que juntos y con mucha responsabilidad saldremos de este túnel, pero sobre todo vamos a recordar a todas las personas que desgraciadamente nos han dejado por la pandemia, muchísimas otras personas por el cáncer, que nunca se habla de ellos, y por otras enfermedades", dijo. "Por ellos, por los que son los verdaderos héroes de este año, por los que han luchado hasta el final y que nos han abandonado voy a pedir un aplauso que les llegue hasta el cielo, ¡por ellos!".

Después de las campanadas a una entrega de premios y ha concedido alguna otra entrevista, como la portada de 'Vanity Fair'. Siempre que tiene ocasión habla del proyecto que la anima a seguir viva, la Fundación Aless Lequio, una organización desde la que potenciar la investigación en la lucha contra el cáncer. "Esta fundación tendrá como único objetivo la investigación del cáncer. En España mueren cada año 120.000 personas de cáncer, el doble que por la pandemia. En el mundo cada año 9,6 millones de personas fallecen de cáncer, diez veces más que el millón por el covid-19", ha dicho.

Parte del dinero obtenido por las entrevistas, la presentación de las campanadas y demás será destinado a esta fundación. También la novia del empresario, Carolina Monje, aporta parte de los beneficios conseguidos con la venta de su colección de ropa a este nuevo organismo que está en proceso de constitución. “Quiero que todo lo que tengo, todo lo que he ganado, vaya a la fundación”, pidió Álex a sus padres. Y están en ello, aunque es un proceso que lleva su tiempo y sus trámites hasta que nazca de manera oficial en el BOE.

"Espero, mi Aless, seguir con tu legado solidario con esta fundación a la que dedicaré mi vida y poder aportar mi granito de arena. Continuarás brillando en la eternidad salvando vidas, la vida que a ti negaron". Palabra de Ana.

Señor con maletín

Detrás de toda gran historia hay otra que merece ser contada

Conoce en profundidad las 20 exclusivas que han convertido a El Confidencial en el periódico más influyente.
Saber más
Álex Lequio