Marbella recordará a Mila con sus vacaciones felices y locas entre príncipes y magnates
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Adiós a Mila Ximénez

Marbella recordará a Mila con sus vacaciones felices y locas entre príncipes y magnates

La ciudad andaluza se convertía en el refugio favorito de la jet nacional e internacional. Un escenario donde no faltaba Mila Ximénez cuando adoraba arrancarse a bailar por sevillanas

Foto: Mila Ximénez. (Mediaset)
Mila Ximénez. (Mediaset)

La muerte de Mila Ximénez ha supuesto un duro golpe para todos sus seres queridos, pero también para el gran público que la había convertido en uno de los rostros más populares de la televisión de los últimos años. Una mujer que conquistó manteniendo un perfil sin dobleces, como recuerdan todos los que la trataron durante sus veranos de Marbella. Una época de lujo, brillo y esplendor que disfrutaban visitantes llegados de cualquier parte del mundo, antes de que la localidad de la Costa del Sol se convirtiera en una ciudad sin ley con Julián Muñoz y compañía a la cabeza.

Mila siempre fue una mujer luchadora y cuando le detectaron el cáncer, lo comunicó ella misma en ‘Sálvame’. Desde ese momento quiso enfrentarse a su enfermedad y acudió en varias ocasiones a su puesto de trabajo, después la pudimos ver durante su tratamiento siempre acompañada de grandes amigos como Belén Rodríguez o Belén Esteban y de sus seres más queridos. Así ha sido hasta el final.

placeholder Jaime de Mora y Aragón, el rey de Marbella. (Revista 'Tiempo')
Jaime de Mora y Aragón, el rey de Marbella. (Revista 'Tiempo')

Durante años, Mila era también uno de los personajes claves de aquella Marbella de príncipes, magnates y bucaneros de lujo donde todo era posible. Las noches se convertían en madrugadas y los mediodías en tablaos flamencos que se improvisaban en chiringuitos de lujo como era el ‘beach’ del Marbella Club o en los locales a pie de playa como Marisa o las Cuchis. Las sorpresas podían presentarse con un zapateado de Antonio el Bailarín con los pies descalzos y recién salido del mar, acompañado por una Lola Flores que le seguía el ritmo mientras el duque de Primo de Rivera tocaba las palmas. Sean Connery comía fritura con whisky y la duquesa de Alba dejaba a su familia en su villa de Las Cañas y se unía a la juerga. Otras veces, esta puesta en escena improvisada se trasladaba a los reinos del príncipe Alfonso Hohenlohe en el Marbella Club, donde era fija la princesa Soraya, que tenía su casa alquilada en el mismo recinto. Soraya era enigmática hasta la tercera copa de champán francés. A partir de la cuarta, se convertía en un personaje hablador que relataba sus andanzas por medio mundo.

placeholder Los veranos marbellíes. (Revista 'Tiempo')
Los veranos marbellíes. (Revista 'Tiempo')

La llegada de Mila siempre era una alegría para la prensa enviada por los medios durante el verano a la Costa del Sol. Lo mismo sucedía con otro gran personaje como era el hermano de la reina Fabiola. Jaime de Mora aparecía con su secretario y siempre fue el valedor de Ximénez ante determinadas críticas de otros personajes que no tenían el cariño de la prensa, a la que públicamente daban la espalda y en privado pedían que se les entrevistara. Esas maldades, en este caso dirigidas a Mila, tenían un punto en común que no era otro que la envidia.

Jaime de Mora cortaba en seco esos comentarios y la arropaba. Los dos formaban la pareja divertida que, cuando se organizaban las fiestas nocturnas, solían sentarse con la prensa porque se lo pasaban mucho mejor que con el perfil de aristócratas aburridos que solo hablaban de blasones perdidos. Una de los atractivos de esas convocatorias era ver bailar a Mila cuando se arrancaba por sevillanas. Ella, María Albaicín y Lola Flores eran capaces de animar cualquier velada que podía acabar en Lunares, un local alternativo en plena milla de oro.

placeholder Los personajes de la Marbella de los 80. (Revista 'Tiempo')
Los personajes de la Marbella de los 80. (Revista 'Tiempo')

Los recuerdos y el cariño de todos los que compartieron aquella Marbella loca han sido, son y serán su histórico vital.

Mila Ximénez
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