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Vuelve el espíritu festivo de los años 80 de la mano de Marilé Zaera
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GRANDES RECUERDOS

Vuelve el espíritu festivo de los años 80 de la mano de Marilé Zaera

La que fuera relaciones públicas de Pachá comparte con Vanitatis algunas de sus mejores fotos y recuerdos

Foto: Marilé Zaera. (Cortesía)
Marilé Zaera. (Cortesía)

El mes pasado se presentó en Madrid una asociación que quiere reivindicar el espíritu de los años 80. La impulsora ha sido la relaciones públicas y dueña de la empresa MZ Comunicación, Marilé Zaera, que vivió esos años en toda su intensidad y esplendor. Como no podía ser de otra manera, esta iniciativa de carácter cultural y festiva lleva el nombre de AE80, que representa ese tiempo lúdico en el que todo era posible. A Ricardo Urgell, uno de los grandes empresarios de la noche y creador de Pachá se le ha nombrado presidente de Honor, y nombres como los de Nacho Cano, José Coronado, Alberto Closas, Felipe Pinto o Chema Suárez son algunos de los componentes de este espíritu ochentero.

Dentro de unos meses se estrenará un musical recordando esos años en los que la creatividad cultural y artística eran también seña de identidad. El cuartel general de aquellos años era Pachá y la zona VIP, a la que se bautizó como "El Cielo". Por el local lo mismo aparecían las infantas, el príncipe Felipe con sus candidatas, empresarios como Enrique Sarasola y los primos Cortina, Alcocer sin las Koplowitz, Carmen Franco por su lado y sus hijos por el suyo, el duque de Cádiz y todos los personajes internacionales que llegaban a Madrid.

placeholder Marilé Zaera. (Cortesía)
Marilé Zaera. (Cortesía)

Comandando toda esta tropa social estaba Marilé Zaera, que muchas veces tenía que hacer malabares para encajar situaciones complicadas. Personajes que estaban enemistados por negocios millonarios, por infidelidades varias o sencillamente porque no había sitio. La impulsora de AE 80 recuerda aquellos tiempos plagados de anécdotas que ahora ha querido recordar para Vanitatis abriendo su álbum de fotos y sus recuerdos.

“Llegué a Madrid con 18 años. Conocía a los dueños de una discoteca que se llamaba Cerebro y no se me ocurrió otra cosa que presentarme y decirles que cómo no tenían relaciones públicas. En esos años no era lo común y me contrataron. Funcionó muy bien y allí celebró Adolfo Suarez su éxito político. Yo trabajaba con su hermano Chema, que forma parte de la asociación AE80. Mi siguiente paso fue Pachá. Era impresionante lo que pasaba en la noche de Madrid”, relata.

A partir de ahí comenzó la nueva aventura de Zaera en la discoteca Pachá. Nada era previsible. “A Sarasola, el día de su cumpleaños, le organizamos una fiesta. Le habían regalado un pony que subimos hasta la zona donde se encontraba”, asegura. Y añade: "La noche podía acabar con la infanta Cristina bailando con Miguel Bosé, Brigitte Nielsen enseñando el tatuaje de su trasero o la aparición de Mick y Bianca Jagger, Tony Curtis o las actuaciones inesperadas de Barry White, Prince... Antes las cosas funcionaban de una manera mucho más espontánea. Hoy en día todo está mediatizado. Todos cobran por acudir a eventos, te llaman sus agentes por teléfono 40 días antes para organizar hasta el último detalle. Antes no se les pagaba y se presentaban en la discoteca sin avisar. La gente enloquecía y ellos participaban".

placeholder Con el entonces príncipe Felipe. (Cortesía)
Con el entonces príncipe Felipe. (Cortesía)

Zaera recuerda que la tarjeta VIP era un tesoro: “Tenerla daba caché y se movían influencias y contactos para tenerla”. Cuenta la empresaria anécdotas divertidas como la que narra sobre Anthony Delon. “Mi amiga Sylianne de Vilallonga era íntima de sus padres y contaba que estaban asombrados de lo que pasaba en Madrid. Decía que aquí le pagaban por estar y en las discotecas de París le echaban”, confiesa.

Otra de las situaciones diferentes del resto de locales era que la disco estaba dividida por una línea invisible. A la derecha estaban los pijos, los apellidos ilustres. Desde el príncipe y las infantas a Primo de Rivera Carvajal, Sartorius, Martínez de Irujo, duques, condes y aristócratas en general. A la izquierda, como tenía que ser, personajes que representaban ese grupo más bohemio, más intelectual, más de izquierdas y más original como eran cantantes, escritores, directores de cine, modelos, los representativos de esos mundos como eran los componentes de Mecano, Miguel Bosé, Almodóvar, Bibiana Fernández, José Coronado, Marta Sánchez...”.

Cuenta que los grupos acababan mezclándose. En el anfiteatro se instalaba la gente del teatro y algunos amantes clandestinos se escondían. Porque eran todo cojines, poca luz... Era el lugar idóneo para los que buscaban algo más de intimidad. Y cómo no recordar el inicio del noviazgo de Ana Obregón y Alessandro Lequio. Aún no se había hecho público, pero la historia sentimental ya era un secreto a voces. “Se presentó Antonia gritando. Yo no sabía qué hacer. Fue complicado. Pero, como siempre, el agua no llegó al río. Ahora me río, pero lo pasé fatal”, asegura.

placeholder Marilé Zaera, con Arnold Schwarzenegger. (Cortesía)
Marilé Zaera, con Arnold Schwarzenegger. (Cortesía)

Pero sus anécdotas no se acaban en la discoteca Pachá. Una vez que dejó de trabajar en la discoteca, se dedicó a organizar eventos a través de su empresa de comunicación. Uno de ellos fue un torneo de ajedrez donde la figura principal era Anatoli Karpov. Otro, acompañar a Kitín Muñoz a la isla de Pascua en 1999: “Era para rememorar la aventura de los indios aimaras que navegaban con balsas de totora. Fueron los reyes y después vino el príncipe. Fue un viaje inolvidable. Siempre recordaré lo que me dijo uno de los habitantes de la isla: 'Señora, cuando vaya a buscar dinero vaya directamente a Tarzán, no al mono'".

Y prosigue: "Tenían una inteligencia natural de la que aprendí mucho. Otra frase que recuerdo fue la que me dijo otro isleño: 'El que nace caballo muere saltando', para explicar que la gente no cambia".

Marilé Zaera quiere ahora con su asociación poner de nuevo en marcha ese espíritu innovador en unos momentos complicados donde la pandemia aún marca los tiempos.

El mes pasado se presentó en Madrid una asociación que quiere reivindicar el espíritu de los años 80. La impulsora ha sido la relaciones públicas y dueña de la empresa MZ Comunicación, Marilé Zaera, que vivió esos años en toda su intensidad y esplendor. Como no podía ser de otra manera, esta iniciativa de carácter cultural y festiva lleva el nombre de AE80, que representa ese tiempo lúdico en el que todo era posible. A Ricardo Urgell, uno de los grandes empresarios de la noche y creador de Pachá se le ha nombrado presidente de Honor, y nombres como los de Nacho Cano, José Coronado, Alberto Closas, Felipe Pinto o Chema Suárez son algunos de los componentes de este espíritu ochentero.

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