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PUBLICADO EN EL BOE

El Bribón IX, el otro Borbón en dique seco

Se trata del Bribón IX, el barco patroneado por el Rey emérito hasta 1997 y que está pendiente de subasta

Foto: Juan Carlos, en el Bribón IX en una imagen de 1994. (Getty)
Juan Carlos, en el Bribón IX en una imagen de 1994. (Getty)

Últimamente parece que todo lo relacionado con el Rey emérito no corre mejor suerte que su regia majestad. Don Juan Carlos no es el único Borbón en dique seco. Hace unos días conocíamos, a través del portal de subastas del BOE, la suerte que corre estos días uno de sus magníficos Bribones, concretamente el Bribón IX, el barco con el que el emérito compitió a la caña durante años y que ahora se ve como su patrón, fondeado en un pantalán valenciano esperando nuevo dueño.

Con esta embarcación, el rey Juan Carlos logró numerosos triunfos, el más importante la regata de la Copa del Rey en 1994. Hoy, la embarcación que surcara con éxito las aguas de Palma de Mallorca espera en la Marina de Burriana (Castellón) para ser subastado al mejor postor.

Tras años surcando las aguas, el barco, curiosamente como su patrón, ha pasado al olvido. El Boletín Oficial del Estado publicaba la semana pasada la subasta del conocido barco de recreo. Aunque figura con el sobrenombre de OSSA, la marca de motocicletas que patrocinó el velero durante años, lo cierto es que el barco sigue inscrito en el registro con su nombre original de abanderamiento en España: Bribón.

Anuncio en el BOE.
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La saga náutica

Novena generación de la saga de embarcaciones reales, el Bribón IX fue un prototipo 1LC, construido en 1994 y diseñado por el neozelandés Bruce Farr en los astilleros Cookson de Nueva Zelanda. Con una eslora de 14,4 metros y 4,19 metros de manga, el velero es uno de los más veloces en su categoría. Fue patroneado por el rey Juan Carlos alzándose vencedor de la 13º edición de la Copa del Rey de Vela celebrada en la bahía de Palma de Mallorca. La saga de Bribones reales comenzó en 1973 y se prolongó hasta el 2017, dando nombre a un total de 14 barcos, todos ellos veleros de competición.

El Bribón IX, como sus antecesores, siguen el mismo patrón. Un barco comprado de manera privada que se pone a disposición del monarca para competir en las regatas con un velero 100% competitivo. En este caso, el Bribón IX fue adquirido por Josep Cusí, íntimo amigo del rey Juan Carlos, a través de la empresa Navilot SL. El nombre de la empresa no es desconocido del todo. Saltó hace unos meses a la primera página de 'The Telegraph', que destapó que fue esta empresa la que pagó, junto con el rey Juan Carlos, el viaje de luna de miel del rey Felipe VI aportando a la causa 230.000 euros, casi la mitad de un viaje valorado en 450.000 euros. Un dispendio que no debió de importar demasiado al amigo del Rey, que, curiosamente, cerró ese año sus cuentas en números rojos declarando unas pérdidas de 322.017 euros tras su dádiva nupcial.

Don Juan Carlos y la tripulación del Bribón IV. (Alamy)
Don Juan Carlos y la tripulación del Bribón IV. (Alamy)

Ilustres propietarios

Muy alejado de los precios actuales, el Bribón IX, comprado en pesetas, costó escasamente unos 250.000 € de hoy en día. Posteriormente fue adquirido por el Banco de Santander (antes Banco Santander Central Hispano), que, a su vez, lo cedió en arrendamiento con opción de compra a la empresa catalana de cava Freixenet. La hemeroteca guarda testimonio de la fiesta por todo lo alto organizada por la firma en El Masnou con presencia del rey Juan Carlos. Allí se inauguró el velero con su nuevo nombre: Freixenet.

El barco había debutado oficialmente con su nuevo nombre en la alta competición el 2 de febrero en el marco del XXII Campeonato Interclubs. El Freixenet, anunciado como el primer velero vinculado al sector del cava, acabó en una meritoria cuarta posición. La compraventa fue posible gracias a la intermediación del monarca entre Josep Cusí y José Luis Bonet, presidente del Grupo Freixenet y nuevo armador del barco. Su uso 'real' hizo que la venta fuera un buen negocio para su dueño y la embarcación apenas perdió valor en el mercado. Tanto es así que el valor del barco en 2008 estaba calculado en torno a los 240.400 euros. Su palmarés era envidiable: victorias en la Copa del Rey 94 y en las ediciones de 1995 y 1996 en la regata Conde de Godó. También quedó subcampeón de Europa de su clase en Punta Ala (Italia) en 1996.

Subasta judicial voluntaria

Desde septiembre de 2011, el barco se trasladó a la Marina de Burriana, donde ha permanecido amarrado desde entonces en estado de semiabandono.

El Rey emérito, en uno de los barcos de la saga Bribón.
El Rey emérito, en uno de los barcos de la saga Bribón.

La subasta se inició el pasado jueves 24 de septiembre y concluye el próximo 14 de octubre. Promovida por la ORGA (Oficina de Recuperación y Gestión de Activos, encargada de gestionar, a petición de los juzgados, bienes decomisados o embargados), la tasación del barco ha sido fijada en 90.041,68 €, estableciendo una puja mínima de 45.020,84 €. Los amantes del mar no están muy tentados, por el momento, por hacerse con la ilustre embarcación, ya que a día de hoy no hay pujas sobre ella.

Su deficiente estado, sumado al hecho de que en la subasta se especifique que carece de llaves y documentación, parece desanimar también a los posibles compradores. Ni siquiera el interés que pudiera generar la celebridad de su antiguo patrón ayuda de momento en la venta. Un Bribón en horas bajas, aunque amarrado en una playa menos recóndita que las que disfruta el Rey emérito.

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