El gran secreto de la tiara de un millón de euros con la que Eulalia de Orleans-Borbón brilló en el Baile de Debutantes
Además de su diseño de Tony Ward, el elemento protagonista del look de Eulalia de Orleans-Borbón para participar en Le Bal fue la tiara, con una historia de más de 100 años y un curioso secreto
Eulalia de Orleans-Borbón, probándose el diseño elegido para el Baile de Debutantes. (Le Bal)
Un símbolo familiar, muchas piedras preciosas y una historia de más de 100 años. Son algunas de las características de la tiara de diamantes con la que Eulalia de Orleans-Borbón brilló el sábado en el Baile de Debutantes de París junto a otras jóvenes que hicieron un enorme despliegue de joyas y looks. Pero la pieza guarda también un gran secreto: procede de una subasta, en la que se vendió por un millón de euros.
Para conocer la historia al completo, hay que remontarse hasta 1912, año en el que esta tiara fue creada para María Ana de Austria, segunda hija del archiduque Federico, que se había casado nueve años antes con el príncipe Elías de Borbón-Parma. Juntos, tuvieron ocho hijos, pero no demasiados herederos, ya que la mayoría de ellos murieron solteros.
La única que se casó y tuvo hijos fue la penúltima, la infanta Alicia, que se casó con el infante Alfonso, duque de Calabria. Ellos a su vez se convirtieron en padres del infante don Carlos de Borbón-Dos Sicilias, como un hermano para el rey Juan Carlos, y cuyos descendientes son hoy muy conocidos, sobre todo por el vínculo con la familia real. Pero, aunque el camino lógico sería que esta tiara se quedara en la familia, no fue así.
La archiduquesa María Ana de Borbón-Parma, con la tiara de flor de lis. (Imagen de dominio público)
Y es que, tras su boda con el príncipe Elías, María Ana acumuló una colección de joyas bastante interesante, empezando por el anillo de rubí que su prometido le regaló con motivo de su enlace, o la tiara que el emperador Francisco José I le regaló, procedente de Kochert, la joyería real de Viena. Y en esa colección, estaba también esta diadema de flor de lis con la que Eulalia ha debutado en sociedad.
María Ana realizó un inventario de todas sus joyas en 1932, falleciendo ocho años después y pasando entonces las piezas a sus herederos. Aunque no hay demasiadas noticias de ninguna de ellas hasta 2018, cuando se subastan en Sotheby's. De hecho, ninguna de las hijas del infante don Carlos utiliza esta diadema para su boda, siendo la más elegida la de botones de diamantes.
En la conocida casa de subastas, la tiara se anunciaba como procedente de la familia Borbón-Parma y se detallaban algunas de sus características: decorado con motivos de flor de lis engastados con diamantes en forma de cojín, pera, circulares, de talla única y rosas. Como tantas otras diademas de las familias reales europeas, se trata, además, de una pieza convertible, ya que los tres motivos más grandes son desmontables y se pueden usar como broches.
La tiara de María Ana de Borbón-Parma. (Sotheby´s)
En la ficha de Sotheby's también se destacaba que los diamantes de la tiara fueron colocados originalmente en la placa de la Orden del Santo Espíritu de Carlos X, rey de Francia, también subastada en las mismas fechas. Señalaba también que presentaba algunos signos y arañazos de desgaste en el metal, "con algo de deslustre propio de su antigüedad", aunque aseguraba que, en general, se encontraba "en muy buen estado"
Y parece que ese "buen estado" pesó a la hora de que los clientes hicieran sus pujas. También, seguramente, se habían fijado en el oro de 14 quilares o en los diamantes de entre 95 y 115 quilates que la formaban. Las características hicieron que los responsables de Sotheby's hicieran en su momento una estimación de entre 350.000 y 550.000 francos suizos. Pero se superaron todas las expectativas, ya que se vendió, finalmente, por 975.000 francos suizos, algo más de un millón de euros.
Ahora bien, como siempre en estos casos, quién la compró es todo un misterio, ya que siempre se guardan bien las identidades de los clientes de las casas de subastas, especialmente cuando desembolsan cantidades como esta. Siete años después de aquella venta millonaria, la tiara ha reaparecido brillando en la cabeza de Eulalia de Orleans-Borbón en Le Bal y dejando en el aire una incógnita: ¿la adquirió la familia Orleans-Borbón o es un préstamo que la joven ha lucido orgullosa?
Un símbolo familiar, muchas piedras preciosas y una historia de más de 100 años. Son algunas de las características de la tiara de diamantes con la que Eulalia de Orleans-Borbón brilló el sábado en el Baile de Debutantes de París junto a otras jóvenes que hicieron un enorme despliegue de joyas y looks. Pero la pieza guarda también un gran secreto: procede de una subasta, en la que se vendió por un millón de euros.