La salud de la princesa Michael de Kent vuelve a situarse en el centro de la preocupación. Según ha revelado el 'Daily Mail', la aristócrata habría sufrido recientemente un derrame cerebral que la ha dejado temporalmente postrada en cama. Y, como era de esperar, el episodio ha obligado a suspender cualquier actividad mientras permanece bajo observación médica. Cabe apuntar que la princesa—nacida Marie-Christine von Reibnitz— llevaba ya un tiempo instalada en una vida mucho más discreta que en otras etapas.
Aunque desde su entorno no han trascendido detalles concretos sobre el alcance del episodio, en el tabloide británico hablan de un susto considerable que ha obligado a priorizar el reposo absoluto y una recuperación tranquila. La noticia ha generado inquietud en el pequeño círculo social que rodea a los Kent, una de las ramas más discretas —aunque también más singulares— del entramado que hay alrededor de la familia real británica. Como decíamos, no es un clan especialmente mediático, pero sí está conectado con la aristocracia londinense en la que la princesa Michael siempre se ha movido con naturalidad.
La princesa Michael de Kent en la boda de Eugenia de York. (Getty)
No es la primera vez que la salud de la princesa Michael de Kent genera preocupación. En noviembre de 2020, la aristócrata contrajo covid. Esta enfermedad motivó que, durante varias semanas, tuviera fiebres altas y un agotamiento que la obligó a permanecer apartada de la vida social. La recuperación fue lenta y más complicada de lo esperado, especialmente teniendo en cuenta su edad. Por aquel entonces, desde su círculo cercano reconocieron que el virus la había dejado muy debilitada y que necesitaría tiempo para recuperar la energía que siempre había caracterizado su activa vida social en Londres.
Sin embargo, la situación no terminó ahí. Meses después de superar la infección, la princesa comenzó a sufrir problemas derivados de la aparición de coágulos sanguíneos que volvieron a encender las alarmas en su entorno. Durante varias semanas permaneció enferma mientras los médicos seguían de cerca su evolución. En aquel momento, personas cercanas a la familia hablaban de un periodo especialmente angustioso para los suyos, preocupados por una recuperación que avanzaba con mucha más lentitud de lo que todos esperaban. Aquellos meses confirmaron que el coronavirus había dejado secuelas más persistentes de lo previsto en la salud de la aristócrata.
Los príncipes Michael de Kent. (Getty Images)
Además, a estos problemas se sumó otro episodio reciente. A finales de 2024, la princesa sufrió una aparatosa caída por las escaleras de su residencia en el Palacio de Kensington que le provocó la fractura de ambas muñecas. El accidente ocurrió cuando bajaba cargando varios abrigos y terminó rompiéndose los huesos al intentar frenar el golpe con las manos. Pese a las lesiones, fue vista poco después asistiendo al tradicional almuerzo prenavideño organizado por el rey Carlos III con las muñecas inmovilizadas. Aquella caída llegaba unos meses después de haberse sometido a una operación de corazón.
La salud de la princesa Michael de Kent vuelve a situarse en el centro de la preocupación. Según ha revelado el 'Daily Mail', la aristócrata habría sufrido recientemente un derrame cerebral que la ha dejado temporalmente postrada en cama. Y, como era de esperar, el episodio ha obligado a suspender cualquier actividad mientras permanece bajo observación médica. Cabe apuntar que la princesa—nacida Marie-Christine von Reibnitz— llevaba ya un tiempo instalada en una vida mucho más discreta que en otras etapas.