Novedades en el divorcio de Nicole Kidman: del peculiar acuerdo de custodia a la cláusula millonaria prenupcial que ha salido a la luz
Aunque parezca fulminante, el divorcio de Nicole Kidman y Keith Urban lleva fraguándose un tiempo y ambos firmaron hace semanas un peculiar acuerdo para la custodia de sus hijas
Cuando parecía que Nicole Kidman y Keith Urban eran uno de esos matrimonios de Hollywood irrompibles, la realidad nos ha hecho abrir los ojos. La pareja ha decidido poner fin a su relación, tras 19 años juntos y dos hijas en común. Un punto este último, precisamente, que tiene mucho protagonismo ahora, como es lógico. Porque se ha desvelado el peculiar acuerdo de custodia de las dos jóvenes, así como una cláusula millonaria prenupcial que supone una de las novedades en este mediático divorcio.
La demanda de divorcio se presentó el pasado 30 de septiembre en Tennessee, con Kidman como solicitante y la fórmula habitual de las "diferencias irreconciliables", aunque ya había un acuerdo de custodia hace semanas. Él lo firmaba a últimos de agosto y ella a primeros de septiembre. Un dato que deja claro que la decisión es meditada y firme.
Así, aunque nos parezca una ruptura fulminante, no lo es, ya que llevaba bastante tiempo fraguándose. Según fuentes próximas al matrimonio, el distanciamiento se arrastraba desde comienzos del verano y la mudanza del cantante Keith Urban a una residencia propia fue el gesto definitivo que evidenció que no había marcha atrás. Eso sí, aquí hay dos posturas y vivencias diferentes.
Porque mientras desde el entorno del músico se insiste en que no se trató de una sorpresa, asegurando que los más íntimos sabían de sobra que atravesaban una grave crisis, la versión que circula entre allegados de la actriz dibuja un escenario mucho más dramático. Según estos, la actriz australiana habría intentado salvar su matrimonio hasta el último momento. "Se siente traicionada, dolida, como si le hubieran arrebatado la posibilidad de cerrar el círculo a su manera", recoge la prensa estadounidense.
Lo curioso es que el acuerdo de divorcio ya ha salido a la luz, con todos los detalles, recogidos por la revista 'People'. Y es bastante peculiar por lo desigual de la situación, ya que Nicole Kidman estará con sus hijas 301 días al año, mientras Keith Urban disfrutará de ellas solo 64, repartiendo este tiempo en fines de semana alternos y el Día del Padre, además de las vacaciones de primavera de los años pares.
Otro punto bastante inusual es que las dos hijas adolescentes, Sunday Rose y Faith Margaret, de 17 y 14 años, pasarán todas las navidades con su madre los años impares. Durante los pares, se repartirán los días con sus progenitories. Una decisión firmada por ambos y que es mucho más beneficiosa para la actriz, aunque según los medios, ambos han buscado las niñas mantengan su vida cotidiana lo más intacta posible.
Y si este acuerdo es inusual, no lo es menos la cláusula prenupcial que este divordcio ha sacado a la luz. Evidentemente, uno de los puntos que más controversia genera a nivel mediático es el reparto de bienes. Y se estima que el patrimonio inmobiliario de la pareja ronda los 280 millones de euros, gracias a sus residencias en Nashville, Los Ángeles, Nueva York y Sídney.
Pero el acuerdo prenupcial firmado en 2006 evitaba un escenario de guerra económica abierta, blindando en gran medida los activos individuales. Y tras el divorcio, ambos mantienen sus cuentas bancarias e inversiones de manera separada, así como sus bienes de propiedad intelectual. El convenio que ambos han firmado está tan detallado que incluye el reparto de sus tarjetas de fidelización de hoteles o aerolíneas, lo que deja claro también que llevaba trabajándose en él un tiempo.
La polémica 'cocaine clause', la cláusula millonaria prenupcial
Pero el punto más llamativo y que ha acaparado más titulares es la llamada 'cocaine clause'. Se trata de un apartado del contrato prematrimonial que establecía que Nicole Kidman debía pagar a Keith Urban 600.000 dólares por cada año que él permaneciera sobrio desde que ingresó en rehabilitación en 2006. Una cláusula insólita, de las que rara vez trascienden, que pretendía reforzar el compromiso del cantante con su recuperación.
Los cálculos que circulan en la prensa apuntan a que Urban podría recibir en torno a 11 millones de dólares en virtud de este pacto, aunque no es algo que se haya incluido en el acuerdo de divorcio, que parece cerrado y firme.
Por el momento, y en espera de ver si esta cláusula se cumple o respondía a algo emocional más que a lo económico, el cantante sigue con su gira y ha despertado una nueva polémica al cambiar la letra de una canción, que originalmente estaba creada para su ya exmujer, mencionando a la guitarrista Maggie Baugh en lugar de a la actriz, dando carpetazo a la relación de forma pública y musical.
Cuando parecía que Nicole Kidman y Keith Urban eran uno de esos matrimonios de Hollywood irrompibles, la realidad nos ha hecho abrir los ojos. La pareja ha decidido poner fin a su relación, tras 19 años juntos y dos hijas en común. Un punto este último, precisamente, que tiene mucho protagonismo ahora, como es lógico. Porque se ha desvelado el peculiar acuerdo de custodia de las dos jóvenes, así como una cláusula millonaria prenupcial que supone una de las novedades en este mediático divorcio.