Logo El Confidencial
TRÁMITES

Los misterios de la herencia de Carlos Falcó, de Esther Doña al palacio de El Rincón

La mala relación entre la viuda del marqués de Griñón y los hijos hace suponer que la apertura del testamento, muy próxima, les obligará a negociar

Foto: Carlos Falcó y Esther Doña, en el Sicab. (Getty)
Carlos Falcó y Esther Doña, en el Sicab. (Getty)

Vivimos tiempos inciertos. Las noticias de los fallecimientos de personas conocidas se agolpan unas con otras sin tiempo para metabolizarlas. Entre los titulares de la crónica negra en que se ha convertido el periodismo de sociedad, la desaparición del marqués de Griñón encontró un amplio hueco. Por la talla de este personaje adelantado a su tiempo, "idealista" (según sus propios hijos) y singular. Pero también porque los últimos años de su vida fue protagonista habitual de las revistas del corazón al volver a casarse en 2017 con Esther Doña, una desconocida malagueña que entraba así en el olimpo del cuché mirando de tú a tú a la mismísima Isabel Preysler, otra de las esposas del marqués.

Más o menos veladamente, los hijos de Carlos Falcó manifestaron sus desencuentros con Doña en vida de su padre. La relación entre ellos y la nueva esposa del aristócrata terminó siendo nula, aunque estos días, tal y como ha reconocido Esther en una entrevista exclusiva con 'Hola', estos días han estado "muy cariñosos" y "se han preocupado" por ella. "Ojalá se mantenga esta cordialidad, porque es muy reconfortante", asegura. Aún así, todo apunta a que habrá mucho que negociar cuando se conozcan las últimas voluntades de Falcó. Y algún que otro misterio que resolver, como los términos del acuerdo prematrimonial que Doña firmó antes de casarse o la situación de la única propiedad relevante que le quedaba a Falcó, el palacio de El Rincón, en Aldea del Fresno.

En una situación normal, la apertura de testamento de Carlos Falcó tendría que llevarse a cabo a mediados de mes, la próxima semana. La Comunidad de Madrid estipula que el certificado de últimas voluntades se puede solicitar pasados 15 días hábiles desde el fallecimiento, y este ocurrió el pasado 20 de marzo. En el certificado se aclara si el finado hizo o no testamento y, en caso de haberlo hecho, en qué notaría se custodia. Ahora mismo solo se expiden estos documentos a través de la sede electrónica del Ministerio de Justicia.

Carlos Falcó, en una imagen de archivo. (Getty)
Carlos Falcó, en una imagen de archivo. (Getty)

El siguiente paso será ir a la notaría. Debido a la pandemia, estos días solo se puede acudir al notario "previa cita", y estas solo se conceden "cuando las actuaciones son urgentes o realmente necesarias", según un notario de Madrid consultado. El caso del testamento del marqués no parece entrar en esta categoría, así que aún habrá que esperar unas semanas más para zanjar la relación legal que aún deben mantener los hijos y la viuda de Falcó.

"Firmé un acuerdo prematrimonial en el que queda claro que nuestra relación está basada en el amor y no en asuntos materiales". Meses después de su boda, Esther Doña hizo estas declaraciones a la revista '¡Hola!', sin desvelar más detalles de ese documento. Lo cierto es que, como en el caso del rey Felipe y don Juan Carlos, por mucho que uno quiera, la ley no permite renunciar a una herencia cuando aún no ha fallecido la persona de la que hay que heredar.

Esther Doña y Carlos Falcó, en una gala benéfica. (EFE)
Esther Doña y Carlos Falcó, en una gala benéfica. (EFE)

El Código Civil, de hecho, es bastante claro, Esther Doña es considerada heredera forzosa por la ley, por lo que está 'obligada' a recibir su parte (salvo que renuncie). La viuda tiene derecho al usufructo de un tercio de la herencia, el destinado a mejora, aunque la norma prevé otra modalidad para casos como el de la viuda del marqués: "Cuando el cónyuge viudo concurra con hijos solo del causante, podrá exigir que su derecho de usufructo le sea satisfecho, a elección de los hijos, asignándole un capital en dinero o un lote de bienes hereditarios". En suma, los hijos podrían optar por pagarle una mensualidad, al estilo de lo que hicieron en la familia Alba con Alfonso Diez una vez falleció la duquesa Cayetana (Diez recibe 3.000 euros al mes).

¿Pero de qué caudal hereditario estamos hablando? Lo cierto es que el marqués de Griñón ha dejado un capital inconmensurable como agrónomo, en el campo de la enología y como ser humano, pero no tanto en asuntos crematísticos. La única gran propiedad que le quedaba era el palacio de El Rincón, donde Carlos Falcó y su esposa tenían su hogar. En las 123 hectáreas con las que cuentan el palacio y su finca (según los documentos oficiales), hay restos de una ermita del siglo XIII, viñedos, una plantación de bambú que da de comer a los osos pandas del Zoo de Madrid, varios jardines de diseño para los eventos y hasta cuelgan de una chimenea los restos de un avión ruso que cayó sobre la finca en plena Guerra Civil. Aunque dispone de más de 30 habitaciones, solo se usan las pocas que están en la 'zona privada'.

La finca Coto Redondo El Rincón y su palacio (al menos así consta en los documentos oficiales) era 100% de Carlos Falcó por título de compraventa. Aunque con matices. Sobre la finca pesa un derecho de superficie a favor de Pagos de Familia Marqués de Griñón SA (antigua denominación de Marqués de Griñón Family Estates) por el que se ceden a la empresa durante 50 años cerca de diez hectáreas de extensión para la producción de vinos. Manuel Falcó, primogénito del marqués, pidió una hipoteca sobre ella de 1.600.000 euros en 2012. Y además, sobre la propiedad pesa un embargo administrativo solicitado por el Ayuntamiento de Aldea del Fresno en 2019 por la reclamación de 34.202,53 euros.

Los marqueses de Griñón, en una corrida de toros. (EFE)
Los marqueses de Griñón, en una corrida de toros. (EFE)

Carlos Falcó era un hombre netamente emprendedor. Introdujo numerosas innovaciones en el mundo del vino, desde el riego por goteo hasta el cultiuvo de variedades de uva nunca vistas por aquí; montó un safari con ayuda de Félix Rodríguez de la Fuente; fue, en suma, un hombre de otro calibre. Pero a sus 83 años se había ido desvinculando de los negocios poco a poco. Actualmente su nombre seguía vinculado a varias empresas en el Registro Mercantil, aunque la más representativa, Marqués de Griñón Family Estates, ya no era netamente suya. La sociedad que agrupaba buena parte de la actividad vinícola desarrollada por las bodegas de Carlos Falcó estaba administrada al 50% por dos sociedades, The Haciendas-Company Limited y Cotos del Valle del Pusa SL.

Esta segunda empresa es propiedad al 100% del hijo mayor del marqués, Manuel Falcó Girod, uno de los banqueros más infuyentes de la City londinense y quien estaba ya prácticamente al mando de todos los negocios de su padre. La otra gran finca de la familia, la Quinta Casa de Vacas, donde los viñedos conviven con campos de lavanda y que Carlos Falcó consideró siempre su refugio, es propiedad de la citada Marqués de Griñón Family Estates. Allí cuentan con casi 300 hectáreas de tierras regadas por el río Tajo y otra casa palacio, la bodega y la almazara.

Sin duda, El Rincón es la propiedad más importante del patrimonio personal del marqués, pero no la única. Carlos Falcó poseía también un 33% del palacio de Mirabel, en Plasencia (Extremadura). Más de 6.000 metros cuadrados de estilo renacentista que constituyen uno de los monumentos civiles más importantes de la ciudad extremeña. En 2010 los Falcó decidieron abrirlo al público y mostrar su magnífico patio, el salón de trofeos de caza, la antigua cocina palaciega y toda su planta noble con los salones y el oratorio.

Además, el marqués poseía parte de otra finca en Navalmoral de la Mata, La Barquilla. Tuvo que vender parte de esta finca para solventar algunos problemas económicos a mediados de los años 80, pero aún conservaba un 66%.

Famosos
Escribe un comentario... Respondiendo al comentario #1
0 comentarios
Por FechaMejor Valorados
Mostrar más comentarios