Álvaro Vargas Llosa y su novia libanesa, 'amadrinados' por Isabel Preysler
  1. Famosos
BUENA RELACIÓN

Álvaro Vargas Llosa y su novia libanesa, 'amadrinados' por Isabel Preysler

Hace un mes, Susana Abad, mujer de Álvaro y nuera de Mario Vargas Llosa, anunciaba en su cuenta de Instagram su cambio de estado civil

placeholder Foto: Álvaro Vargas Llosa, con Isabel Preysler. (EFE)
Álvaro Vargas Llosa, con Isabel Preysler. (EFE)

Hace un mes, Susana Abad, mujer de Álvaro y nuera de Mario Vargas Llosa, anunciaba en su cuenta de Instagram su cambio de estado civil. En su perfil escribía, con sentido del humor, su nueva etapa marital, que calificaba como “en proceso de divorcio”, y añadía un “pues eso” ante un dibujo de una mujer con una copa en la mano encendiéndose un cigarro.

Ha sido una separación de mutuo acuerdo de la que aún no hay sentencia. Ella misma lo confirmaba de la misma manera que comunicó la ruptura. En su perfil actual mantiene que sigue “en proceso de divorcio” y con la leyenda “el mundo es redondo y da muchas vueltas”.



Lo que se desconocía en esa fecha era que el primogénito ya tenía nueva pareja y así ha aparecido esta semana en la revista ‘¡Hola!’ junto a su padre, Mario Vargas Llosa, e Isabel Preysler. Se trata de Nada Chedid Ziade, de nacionalidad libanesa y traductora oficial de español. Trabaja en el Instituto Cervantes de Beirut y fue en este lugar donde tuvieron su primer encuentro en 2006. Álvaro estaba con su mujer y algunos de sus hijos en un viaje mitad profesional y mitad lúdico. Desde esa fecha se inició entre ambos una amistad a través de correos electrónicos y wasaps que desembocó en una relación afectiva. Volvieron a encontrarse hace dos años en París.

placeholder Nada Chedid Ziade. (RRSS)
Nada Chedid Ziade. (RRSS)

Como curiosidad, señalar que la capital de Francia es la misma ciudad donde el nobel vivía con Julia Urquidi, su primera mujer y en la que se inspiró para escribir el libro ‘La tía Julia y el escribidor’. A pesar de que se ha mantenido que la relación era de tía y sobrino de sangre y en primer grado, la realidad era menos novelera. Y así se lo contaba él mismo a la periodista Marisa Perales en una entrevista publicada en la revista ‘Tiempo’ en 1991: “Todo el mundo piensa que Julia era mi tía y reconozco haber contribuido a la confusión, porque en realidad nunca fue mi tía. Era una pariente política, que es distinto. Concretamente, la hermana de la mujer de mi tío”.

Un reencuentro consolidado

Retomando la historia sentimental del hijo, el viaje a París en 2020, tras abrirse las fronteras y finalizar el confinamiento en Francia, fue donde Álvaro y Nada Chedid volvieron a reencontrarse. Y sirvió para que el hijo de Vargas Llosa cerrara una etapa de su vida emocional y comenzara otra.

Esta vez con la traductora de español a la que dedicó una de sus columnas en el diario ‘ABC’, como recordaba este miércoles Federico Jiménez Losantos en la ‘Crónica rosa’ de ES Radio. El motivo fue la gran explosión el 4 de agosto del 2020 en el puerto de Beirut. Ahora ese escrito ha servido como base para fechar la relación, al menos de gran intensidad, una vez que Álvaro ha aparecido con Nada Chedid, su padre y Preysler en el Círculo de Bellas Artes, donde se presentaba ‘Primer tiempo’, el último libro del expresidente argentino Mauricio Macri.

placeholder Mario Vargas Llosa, junto a su hijo Mario. (EFE)
Mario Vargas Llosa, junto a su hijo Mario. (EFE)

El 9 de agosto, el periodista y ensayista titulaba su columna ‘Nada entre escombros’, dedicado a la que hoy es su pareja y que estuvo a punto de morir ese día. Narra cómo la traductora estaba tomando café en un centro comercial cuando una plancha de aluminio cayó donde minutos antes ella estaba sentada. La parte más emotiva es cuando Álvaro escribe la siguiente frase: “En el trayecto a su edificio, tuvo la ternura-la sangre fría de llamarme…”.

Once meses después de esa dedicatoria en el periódico, la pareja se ha presentado en sociedad de la mejor manera que lo podía hacer para dar oficialidad a su relación: con Isabel Preysler de madrina.

Isabel Preysler
El redactor recomienda